Todos a la Calle

Por mauricio castaño h
Historiador
Colombiakrítica

La sensación es de libertad al volver a tu vida normal. La verdad uno se siente comprimido cuando se le reduce el espacio, cuando sólo tienes cuatro paredes por donde sólo debes moverte, cuando no puedes salir a la calle ni parque porque ya no te pertenecen. Puede sonar extraño pero es cierto, la sensación de estar libre, de poder respirar tranquilo te pone en otra dimensión que es libertaria o mucho mejor existencial. Y esto sucede en paralelo a todo lo infundado y  sobre dimensionado, a nuestro juicio, de los cuidados para prevenir el contagio del covid. Pero a la larga, como se ha dicho en muchos espacios y en este mismo blog, es otro virus más, como el de una gripe, con solo una diferencia: no se tiene antídoto para contrarrestar. Y todo por la negligencia estatal y empresarial de la multimillonaria farmacéutica que sólo ve negocio en la salud: la OMS el 80% pertenece a los privados.  Hace tres años los gobiernos fueron advertidos sobre lo que se veía venir pero se hicieron de oídos sordos. Pero bueno, aquí estamos, la vida sigue, tiene que continuar y el pan hay que conseguir, algo habrá de haber sobre la mesa.  ¡A trabajar hermanos!


Fui a la zona céntrica de la ciudad, a Medelllín. Allí ronda la multitud, donde se concentra la pobreza que sale al rebusque, haciendo pesos con que comer, allí mucha densidad, dicen los informes oficiales, es donde se concentra más el covid y su propagación. Por las calles van y vienen las gentes abriéndose paso ante tanto ventero informal, todo sigue igual, ningún susto propagado, todo tan normal, la gente riendo, conversando, el alcohólico en su presente extendido de ensoñación, en fin, todo igual, sólo lo diferente es el uso generalizado del tapabocas, sólo algunos cuantos que no quieren tapar los encantos de su rostro hacen caso omiso. Esta misma tranquilidad de incredulidad ante tanta restricción se vive en muchos lados, la gente sin tapabocas haciendo deporte, en las peluquerías la gente riendo a carcajadas por el chiste contado por la abuela peliteñida; en la tienda el borracho abraza y dice querer a todos, en la tienda de ropas dejan pasar sin tanta bobada o la mínima para parecer estar cumpliendo protocolos normativos, y así en un largo etcétera.


Veo todo esto y pienso en la sabiduría de la vida. Los datos son reveladores: el viviente sapiens, el humano tiene tan sólo el 5% de factor humano, lo demás es composición común a las otras especies. Esto dice de la alerta en vano o por lo menos las medidas desproporcionadas para enfrentar el virus. Pero bueno por el momento sólo queremos resaltar dos cosas. Sea la primera una apreciación formada de la mucha información alternativa que pone en evidencia lo negligente e insolidario estatal y del mundo de mercado con su lógica egoísta del sálvese quien pueda, sólo pone sus ojos dónde está la especulación. Se abre entonces la guerra por la vacuna, qué laboratorio tiene los dientes más filosos, quien es más mafioso para doblegar a los Estados, para someter a su competencia, Qirinus dominando Júpiter, lo económico se impone ante el poder. A propósito para ejemplificar, la prensa informa que Rusia la tiene de forma gratuita, pero está chocando con aquellos intereses.


El otro aspecto es existencial, y con lo dicho en renglones arriba,  ese ser que se proyecta en el espacio como lo sugiere su etimología, sub jeto, nuestro ser por debajo, doblegado o que se exterioriza en las cosas, nuestra casa es el pequeño universo que nos devela en lo que somos, tanto los objetos como su disposición espacial nos develan en lo que somos. Esto para decir también nos exteriorizamos en el mundo que está afuera: soy la calle, el parque, la gente que pasa y con la que me identifico o me diferencio, todo eso soy, pero que me duele cuando me lo niegan, porqué tengo que pagar los platos rotos quebrados por otros, cuando tengo que asumir la ineficiencia estatal obediente del gran empresariado. La vida sigue, la calle nos espera, esperemos no la vuelvan a restringir, estaban felices controlando a la población, metiendo miedo.



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Ciencias sociales a la calle

Por Maria Luisa Restrepo Arango

Historiadora, Argentina

Colaboración Colombiakrítcia

“En la medida en que quienes tienen las herramientas para argumentar con inteligencia se refugian en la complejidad irrelevante, la cortesía tolerante o la incomunicación presuntuosa, el mundo de la razón crítica se debilita frente al ámbito de la propaganda o la manipulación emocional” 

Jorge Orlando Melo

En los último años, gracias al debate abierto en torno al proceso de paz en Colombia, se ha evidenciado una generalizada visión complotista de la historia y maniquea de la política; cimentada en construcciones ideológicas engañosas como el “castrochavismo”, sin sustento alguno a nivel histórico o teórico. Así mismo se han ondeado con fuerza y gran aceptación, discursos que niegan con vehemencia acontecimientos y procesos fundamentales del devenir nacional, como la Masacre de las bananeras, el despojo de tierras por parte de terratenientes o la existencia misma de un conflicto armado de más de cinco décadas. Esta realidad muestra, en mi opinión, la pobre formación de la ciudadanía colombiana para abordar críticamente la copiosa, y tantas veces falsa información, generada y difundida por grupos políticos y económicos a través de medios de comunicación a su servicio, con la clara intención de imponer sus intereses particulares, tan alejados como sabemos del bien común, la democracia y la justicia social.

En un país donde la educación es todavía privilegio de pocas personas y los índices de lectura están entre los más bajos de América Latina, no es de extrañar que la gran mayoría carezca de conocimientos básicos respecto a los fenómenos sociales, políticos y económicos que influyen en la realidad nacional e internacional. Buena parte de la población permanece aún aislada del debate público, en tanto no contradice o confronta, ni siquiera reconoce las falacias que se le presentan como objetivas realidades, aunque no tengan fundamento alguno o vayan incluso en contra de evidencias comprobadas; pero no solo eso, sino que además contribuyen a  difundir dicha información engañosa a través de las redes sociales, sin ningún tipo de filtro crítico.

Este panorama pone de relieve la precariedad de nuestra educación, claro. Evidencia, también, la pobre o nula formación política en Colombia, pero es, además, el resultado de un prolongado desinterés, por parte de la academia, de hacer accesibles a la ciudadanía los avances de las investigaciones sociales en el país. Como bien lo dice Jorge Orlando Melo: “Los trabajos se escriben con la esperanza de que sean admitidos para su publicación en una revista académica internacional, aunque sean ignorados y no tengan ningún impacto local: la carrera es lo que importa y no lo que contribuya al debate entre los colombianos”; para ajustar “se escriben cada vez más mal, en un estilo rebuscado, confuso e impreciso, que hace cada vez más difícil la comunicación”.

Esta realidad exige, sin duda, una reflexión autocrítica por parte de quienes nos hemos formado (o se están formando) en el campo de las ciencias sociales. Es necesario preguntarnos por nuestro papel en la formación de una ciudadanía crítica y activa, consciente de su responsabilidad en la construcción democrática desde la acción colectiva y desde la reflexión en torno a la complejidad de la realidad política, social y económica del país; una ciudadanía capaz de identificar las falacias ideológicas e intereses velados que se esconden bajo formas muy elaboradas (y eficaces) de violencia simbólica, al servicio de grupos político-económicos bien específicos. 

Sin duda las ciencias sociales aportan herramientas importantes para ayudarnos a entender críticamente nuestro pasado colectivo, así como el presente y los discursos que sobre este se configuran. También pueden contribuir a que más personas en Colombia encuentren en la palabra reflexiva y el diálogo argumentado, una manera de acceder a la existencia social y política, condición sine qua non para la construcción de una sociedad verdaderamente democrática, en la cual, como decía Estanislao Zuleta: “los conflictos puedan manifestarse y desarrollarse, sin que la oposición al otro conduzca a la supresión del otro, matándolo, reduciéndolo a la impotencia o silenciándolo”.

Poder alcanzar este loable sueño exige, en mi opinión, asumir responsabilidades, individuales y colectivas, en las dramáticas realidades que nos alejan hoy de el. Es urgente, pues, crear estrategias para  aportar, a la ciudadanía en general, conocimientos y herramientas teóricas propias de las ciencias sociales y humanas, que puedan ayudarles a analizar críticamente su realidad cotidiana, así como la información difundida por los medios de comunicación y por la propaganda ideológica engañosa. Debemos, además, difundir experiencias diversas de cambio social, llevadas a cabo en Colombia y en el mundo, para generar conciencia sobre el rol individual y colectivo en dichos procesos.

Por ello, es necesario dejar a un lado los prejuicios en torno a las redes sociales y nuevas tecnologías, tan generalizados en el mundo académico. Pues son precisamente estas herramientas las que nos permiten llegar fácilmente y sin grandes inversiones económicas ni logísticas, a las personas sin formación académica, en cualquier rincón del territorio colombiano. Teniendo como eje transversal la utilización de un lenguaje sencillo y accesible. Para ello debemos desechar también los prejuicios sobre disciplinas como la comunicación social, la publicidad y el diseño gráfico, las cuales, sin duda, tienen mucho que enseñarnos sobre estrategias para la transmisión de la información y del conocimiento. Solo a través de un verdadero trabajo interdisciplinario y mancomunado, alejado de las soberbias de títulos y áreas micro específicas de saber, podremos democratizar los aportes fundamentales de las ciencias sociales y humanas, y darles el lugar preponderante que deberían tener en nuestra sociedad.


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Cuidar Ancianos y Máquinas de Curar

El cuidado de los ancianos y las máquinas de curar ─ L'Hôtel-Dieu                                                     Por Iván Castrillón A.                                                                                                                      Historiador, Colombiakrítcia

Charles Marville, L'Hôtel-Dieu, du quai Saint Michel. París IVe. Vers 1867 - Vergue. Wikimedia Commons

El cuidado de los ancianos desde la Grecia Clásica se suele repartir entre la familia y las instituciones asistenciales, así transcurrió en la Edad Media entre los hospedajes u hospitales para peregrinos y pobres, y los monasterios-hospitales para los ancianos acomodados. Pero hubo que esperar hasta finales del siglo XVIII para que los hospitales se reformen y se conviertan en máquinas de curar y no del «buen morir» y así se sumó la curación a los cuidados de largo plazo.

En el post anterior quedó la sensación de una guerra intergeneracional por los efectos de los cambios demográficos y la competencia, entre jóvenes y ancianos, por quienes finalmente asumen los costos que imponen dichos cambios. Mi amigo Mauricio me compartió un risible texto de Borges que entre otros aspectos se lee: He imaginado el argumento de una novela que por razones de ceguera y de ocio no escribiré, y que sería el reverso de la admirable «Diario de la guerra del cerdo», de Bioy Casares. El tema de ese libro es una conjuración de los jóvenes contra los viejos; el tema del mío, cuya redacción queda a cargo de cualquiera de mis lectores, es una conjuración de los viejos contra los jóvenes, de los padres contra los hijos. Examinemos las diversas y atroces posibilidades de ese argumento, que acaso nadie escribiría. Ojalá nadie, ya que sería un libro muy triste. Quizá lo habría aceptado Léon Bloy. 

Pero es obvio que el problema demográfico conlleva es a otra dialéctica en la que se confrontan unos pocos ─muy ricos─ con muchos desposeídos, donde los primeros ─pese a su bajo número─ ironicamente persisten porque han logrado el apoyo de los denominadas “clases medias” pero especialmente del grupo cuyo arquetipo lo describe muy bien los denominados yuppies.

Los dos grandes problemas de nuestro presente son el cambio climático y la inequidad. El covid-19 y sobre todo la gran mortandad entre ancianos, pobres y grupos minoritarios es la prueba de que estamos atrapados en dicho bogavante como lo señala la ONU. Esto es posible porque hemos permitido que se implante una nueva forma de «soberanía despótica» lo que muestra perspicazmente Frédéric Gros en Desobedecer, pues la mayoría agradecemos que nos hayan donado las tres condiciones de la sumisión porque irónicamente estas nos liberan de decidir y por consiguiente de asumir la responsabilidad y los miedos de sus efectos. Primero nos privan de los medios de subsistencia; segundo nos impiden cuestionar esa expropiación y por último nos convencen que así se garantiza la pertenencia a esa comunidad que se rige bajo la mirada escrutadora del rostro invisible del déspota.

Esta tensión entre vivir bajo un régimen despótico o en libertad queda muy bien resumido por la Fontaine en la fabula del lobo y el perro ─el primer famélico pero libre, el segundo lozano pero tiranizado─. Pero desviémonos un poco para poder retomar esta discusión. 

La coyuntura del Covid-19 nos convoca porque hizo visible los riesgos de ser viejo. Isabel Ortiz del Programa Global de Justicia Social resumió en los siguientes puntos la magnitud del problema que empieza por: 

  • la disecriminación en la distribución del recurso hospitalario con base en la edad
  • la alta mortandad en los asilos por abandono o recursos insuficientes, en suma por negligencia institucional. 
  • la presión de la multibillonaria industria de geriátricos y asistencia de largo plazo para rehuir la responsabilidad. 
  • Como solución propone: que los Estados de manera urgente, salden sus pasivos sanitarios e inviertan más en servicios y asistencia de largo plazo en salud para las personas mayores. 

Todo está está estrechamente relacionado con lo que Josep Vilajoana ha presentado en TEDXBarcelona como edadismo que significa una percepción y actitud sobre la vejez cargada de estereotipos, prejuicios, acciones discriminatorias y excluyentes. Con el agravante del maltrato a los ancianos cuya dinámica aún es pobremente diagnosticada, comprendida y esto a su vez está explicado con los determinantes sociales de salud que comprende la distribución desigual del empoderamiento, de la riqueza y de el acceso a los recursos. De ahí la importancia del estudio de la salud como bien económico -economía de la salud- y el privilegiar su componente de la farmacoeconomía, aspecto sobre el cual volveremos. 

La demografía del envejecimiento. [Datos

La OMS resume la dinámica demográfica actual al afirmar que la población mundial se envejece de forma acelerada. Como ya se anotó Japón es el referente obligado con un descenso sostenido de la población por noveno año y este déficit implica satisfacer las necesidades derivadas por el incremento del número de viejitos y la escasa mano de obra joven por lo cual la Abeconomía ha tenido que fomentar la diversidad laboral ampliando la participación de las mujeres, la de los inmigrantes y también la de los viejos.

Esta triple tendencia del aumento de la esperanza de vida, el descenso de la fecundidad y el aumento de los viejos centenarias hace visible la gerontogonía que como devenir impredecible debe acudir a una gerontología que redefina la economía de la salud apoyada en el diseño industrial, urbano y cultural para adecuar las infraestructuras sociales ─educación, empleo, vivienda, transporte, atención sanitaria y social─ para un desarrollo equitativo y sostenible y así disponer de los recursos para asistir a las cada vez mayores demandas de las personas mayores dependientes por efecto de las enfermedades crónicas, la multimorbilidad ─un individuo con dos o más enfermedades crónicas,─ y las discapacidades cognitivas. Por eso es significativo evaluar dos efectos de la coyuntura covid-19; por una parte cómo los sistemas de salud en el modelo de la prevención ─muy diferente la situación de la preparación coreano─, está tan mal cualificado para esta crisis que la población en general, pero en particular los ancianos, fueron desatendidos pues se redujo la atención en policlínicas y servicios descentralizados, se suspendieron consultas y actos quirúrgicos programados; descontinuando la atención de personas con enfermedades crónicas no transmisible a la vez que se genera según Mayte Sancho el denominado efecto péndulo al reforzarse los servicios del gran formato institucional que ya mostró sus grandes baches y se descuida los validados modelos domésticos con servicios flexibles centrados en la persona.

De allí la importancia del movimiento global a favor de los derechos de las personas mayores que centra su misión en cuatro factores: Ingresos, Salud, Competencias y Entornos favorables, para lo cual construyeron el índice Global de envejecimiento con el cual se mide el bienestar de las personas mayores en 96 países monitoreando cómo las políticas públicas hacen frente a los retos del envejecimiento de la población.

Los derechos de los ancianos en la coyuntura del Covid-19

Insistimos, la coyuntura ha mostrado lo expuestos que están los ancianos en el modelo de la prevención de ahí que la ONU se haya pronunciado: Las personas mayores tienen el mismo derecho a la vida que los demás durante y después del coronavirus, porque para ellas además de la manutención el factor más crítico es la salud.  Por consiguiente cuando se piensa en sus derechos específicos estos no se pueden desligar de los derechos socioeconómicos y culturales o DH de segunda generación y entre estos los 14 derechos del paciente. En consecuencia es importante como ciudadanos e interesados promover el derecho del anciano y el uso del indicador Global Health Impact que evalúa el acceso universal a los servicios de salud y medicamentos esenciales.

Elementos para una comprensión de la gerontogonía

Inventariemos algunos mojones y hagamos una rápida síntesis del devenir del cuidado de los ancianos y el desarrollo de los sistemas asistenciales. Desde la Grecia Clásica es manifiesto ese doble movimiento del cuidado de las personas mayores entre el topos o lugar de la familia, llámese hogar o casa, y la de instituciones de asistencia, por donde circularon narrativas y técnicas de tipo médico al lado de filosofía o estilos de vida sobre lo cual habrá que volver: Vitruvio relata sobre “la casa de Creso, destinada por los sardianos a los habitantes de la ciudad que, por su edad avanzada, han adquirido el privilegio de vivir en paz en una comunidad de ancianos a los que llaman Gerusía” [Trejo, C].

En la Edad Media la organización asistencial tendrá dos modelos: el de los hospitales propiciados por el Concilio de Nicea en el 325 d.C., para atender a los peregrinos enfermos siendo el primero el de San Basilio en Cesarea y que se fueron transformando en hospederías, hospitales y leproserías, lugares de acogida bajo los preceptos de la caridad para los sin techo, huérfanos y pobres. La otra ruta parte de la regla de San Benito por lo tanto en los monasterios de la orden no solo atenderán en sus hospitales, iniciados con el de Montecassino en el año 529, a sus hermanos sino también a la población creyente. En estos hospitales-monasterio se desarrolló un lucrativo negocio para albergar ancianos adinerados que se recogían y se preparaban allí para el peregrinaje a la vida eterna. Recordemos aquí que en el modelo asistencial de la Iglesia Romana sus instituciones desembocaron en la gestión del «buen morir».

La Época Clásica y la irrupción de la Salud Pública

El cuidado de los ancianos estuvo distribuido entre el espacio de la familia y los espacios asistenciales dirigido por la Iglesia distribuidos entre hospedajes para pobres y marginales y, los monasterios para personas adineradas. Pero en la época clásica se consolida el poder de los monarcas absolutistas ─luego ilustrados─ que han roto la hegemonía de la Iglesia Romana. Movimiento que tuvo entre sus iniciadores a Felipe IV de Francia a principios del siglo XIV quien destruyó la orden de los Templarios. En el siglo XVI así como el déspota tiene el poder de «hacer morir» por lo mismo tiene la facultad de «hacer vivir» y en consecuencia estos monarcas asumen la obligación cristina que tenía la Iglesia de cuidar a los desvalidos.

Por la misma época toma forma el modo de producción capitalista, que va destruyendo la producción de los talleres rurales en favor de las nuevas proto-fábricas urbanas generando importantes movimientos de desruralización. Bajo la nueva cuadratura administrativa del orden disciplinario, descrito por Foucault, se tiene varios flujos intelectuales e interesa resaltar aquí el significativo de la Historia Natural que entregó las clasificaciones como la zoología, la botánica, la nosología médica y la paleontología que se constituyeron en un zócalo fundamental para la emergencia en el siglo XIX de las ciencias de la vida.

Ya se indicó que la función asistencial de la Iglesia hacia el siglo XVI ha sido asumida por los Monarcas Absolutistas. Perdura, con cambios, el hogar espacio de referencia del grupo familiar pero la institucionalidad asistencial se desdoblará, por un lado en los asilos y por el otro los hospitales ya no como espacios para el «buen morir» donde se recibía ─como ya se indicó─, a pobres y abandonados sino también a los «anormales» enfermos mentales, alcohólicos y vagabundos.  Entonces tomemos como punto de inflexión de la deriva que integró a los cuidados de los ancianos el hospital como espacio de curación, el incendio y reformas que sufrió el Hôtel Dieu en París entre los años 1772 y 1788. La nueva biopolítica de proteger la mano de obra reorganiza la función de los espacios públicos y la arquitectura, pues se establece la policía en su doble función, una más antigua que la otra; la añeja del control y vigilancia de la población pero en especial nos interesa la orientada a regular la vida en las ciudades: fomentar la higiene y la salud pública en relación a la disposición de los cadáveres, basuras y excretas, el suministro de agua y cuidado del aire, la densidad y uso del espacio público....

Pero atañe aquí resaltar los efectos de la disrupción del hospital como máquina de curar, pues se transformó además en un recinto que favorece la innovación y la enseñanza médica.  Listemos algunos de esos efectos. Será muy importante en la consolidación de la mirada clínica y sus protocolos, allí también converge las técnicas de los cirujanos barberos y el discurso de Galeno para exudar el quirófano como el espacio de los cirujanos y sus nuevas técnicas como la anestesia, la antisepsia y la hemostasia. Hacia 1840 se consolida los laboratorios clínicos que permitirá a un Claude Bernard publicar en 1859 Introducción al estudio de la medicina experimental obra fundadora de la medicina anclada en el laboratorio con el foco en la enfermedad que viene de adentro del organismo como la diabetes. Por su parte Louis Pasteur entre 1860 y 1885 desplegó la teoría de las infecciones o las patologías de origen microbiano, es la enfermedad que llega de afuera. Por ahí, define los protocolos para la vacunación y con Lister desarrolla toda la técnica de la antisepsia médica y se tiene aquí los fundamentos de la industria farmacéutica. Finalmente Etienne-Jules Marey en 1882 inventa la cronofotografía para sus investigaciones del movimiento tanto en animales como humanos y así instauró la medicina apoyada en lo que se denomina el estudio y diagnóstico por imágenes cuyos servicios y productos hoy se apuntalan en la ingeniería biomédica. En suma, fue en torno a las máquinas de curar que se organizó el sector de la salud. ¿Pero por qué un derecho desembocó en un negocio apuntalado en la exclusión?.

La muerte de los viejos se explica por la organización y control empresarial de la Salud.

Los monarcas ilustrados, a su pesar, dieron paso al Estado Nacional el cual recibe la obligación moral ya no de «hacer morir» sino de «hacer vivir» y para eso se tuvo que desarrollar los Sistemas de Seguridad Social. El problema es que el actual escándalo de la muerte de ancianos nos señala un fracaso, por lo menos parcial, pues este conocimiento que se desprendió de las máquinas de curar debería estar abierto y disponible para todos, pero ha sido apropiado bajo diferentes modelos de negocios por las empresarios privados, alegando derechos de propiedad intelectual cuyo objetivo es fomentar el aprendizaje y la creación de nuevas productos. Asunto que siempre fue mentiroso pero que hoy se agrava pues es utilizado para preservar un orden empresarial ya perimido que para el tema que nos ocupa es especialmente crítico, el del acceso a los servicios de salud con calidad y los medicamentos esenciales. Este problemas y sus debates es el que hemos querido aquí preparar para presentar en el siguiente post.


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Borges Ingenioso

Por Mauricio Castaño H

Historiador, Colombiakritica.

Una experiencia mística es secreta, inefable, como el acto del amor o la creación del arte. En el arte y el amor, cuando son genuinos, tratamos de romper una barrera. Si lo logramos, alcanzamos una especie de experiencia mística. Estela Canto 

Borges el maestro de la adjetivación y la brevedad, el místico, el Borges preso del infierno, y libre en sus últimos años de su vida, es la visión que se desplegará en estas breves líneas muy inspiradas en la Estela Canto de su Borges á Contraluz. Simplemente será provocación para leer su libro. Lo místico borgiano de seguro dará batería a su literatura. fue su convicción el que “todos somos entidades cerradas, sólo podemos adivinar a los otros y, por lo general, vemos en ellos lo que queremos ver.” y esta apreciación va muy de la mano de aquella idea que expresa que un hombre es todos los hombres, cada quien es una entidad cerrada, indescifrable, imposible conocerles.

Esta referencia destacará aspectos de Borges, conocidos pero en los cuales se quiere insistir, son ellos su admiración infinita y obediencia ciega a mamá Leonor, que lo hizo un ser particular. La pasión por los cuchilleros proveniente del valor y hombría de una época ya ida pero resonante en su madre que le influyó y se cree impuso, el matar era su concreción en su literatura y si no había sangre era por la decisión de enterrar vivas a las víctimas. De lo imaginario incesante puede decirse que creyó éste mundo siempre fue el reflejo de otro. Quizá su preferencia a ver nebuloso sin preocuparle la nitidez, razón por la que rechazaba los lentes. Para Estela Canto, sus limitaciones, sus dramas, su timidez, miedos, dolor y fracasos fueron potencia para su literatura universal. Pero ayudémonos en las notas, brevemente comentadas, del libro Borges a Contraluz de ésta autora.

La preferencia por los cuchilleros, las lanzas y los gauchos le viene por su madre Leonor, matrona, dominante sobre Borges. Canto recuerda que en el cuento la Intrusa, fue aquella quien sugirió el final truculento: dos hermanos comparten una misma mujer, uno se enamora, el otro siente celos por perder a su hermano, decide matarle y seguir en lo que estaban como si nada hubiera pasado. Acá lo sugerido por doña Leonor: «Termínalo de la manera más simple. Hay que poner: “¡A trabajar, hermano! Después nos ayudarán los caranchos. Hoy la maté…, que se quede ahí con sus pilchas. Ya no hará más perjuicios.”»  Borges termina el cuento así: «Se abrazaron casi llorando. Ahora los ataba otro vínculo: la mujer tristemente sacrificada y la obligación de olvidarla».

Dejemos el comentario de Estela: Esos cuchilleros eran para Leonor Acevedo la imagen de lo viril. Nada podía interponerse en la relación de los dos hermanos de La intrusa. Sobrecoge la brutalidad de las palabras finales de uno de ellos, porque «la intrusa» no ha sido eliminada por estorbar, sino por odio. «¡A trabajar, hermano! Después nos ayudarán los caranchos». El hermano mayor le recuerda al menor que sólo el trabajo existe; la mujer, esa «cosa», sólo sirve para alimentar a los horribles buitres de la pampa. Y el desprecio se extiende hasta la ropa de la difunta: «Déjala ahí con sus pilchas». Estela define está relación de madre e hijo como un pacto de sangre, irracional, nada se cuestiona, todo es mandato, todo es obediencia del dominado hacia la mandona: "Era una relación parecida a un pacto de sangre entre hombres, basado en códigos secretos y ni siquiera bien entendidos por las partes. No era una relación razonable: era un mandato." Pero de la desgracia emerge lo bello, de la dificultad y la dureza salen las fuerzas para superarles o transubstanciarlos: "A fin de cuentas, él nunca habría podido ser el Jorge Luis Borges que conoce el mundo sin la rudeza, la crueldad, la devoción, la atención total, la inquebrantable sed de poder de su madre". No comentaremos sobre su vida sexual tardía que es privada y de cada quién, sólo baste referir que cuando su padre lo quiso iniciar y pidió el favor a una prostitutasu rechazo se supone comprensible de no aceptar mujer compartida con su padre. Ella, estela, le ofreció su cuerpo antes  que el espíritu ante el pedido de Borges enamorado: cásate conmigo. Tampoco aceptó.

Otro aspecto universal era el de humanidad, un hombre es todos los hombres, esa imposibilidad de definir a uno solo por su origen diverso, existe una hermandad universal que transpasan y superan los restringidos valores de parentela, de sangre o linaje familiar, todos estamos enlazados. Su sentido de humanidad: Según la estadística: "tenemos dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos… y la progresión geométrica llega al punto en que, para el año en que Colón desembarcó en América, cada uno de nosotros tiene un millón de antepasados en su linaje. Un hombre es el hijo de todos los hombres. La sangre de todos ha contribuido a formar un solo hombre. Y éste es un punto que se debe tener presente al analizar a Borges: el realismo de sus observaciones, incluso cuando parecen abstractas y hasta místicas."

Y del Borges ingenioso, creativo, genuino, fantástico, mágico producía un  efecto casi hechizo o de embrujo en su público: "La gente no lo veía como se ve a un gran escritor, un hombre excepcional, sino con la veneración que inspira un iluminado. Era la recreación de una situación religiosa, ese antiguo, olvidado sentimiento entre un bardo y su público. La gente no iba a una conferencia: iba a misa." Y si esto es poco, miremos su lado agnóstico: "A Georgie no le interesaba el problema del Bien y del Mal, la lucha entre estas fuerzas. Él se proclamaba «agnóstico», es decir, «el que no sabe»."

En primeros renglones comentamos del cruel, el sin compasión, el insentimental (el adjetivo es de Borges), el sin miedo, que en sus plumazos estaba el valor viril, la admiración de los hombres al margen de la ley: Nunca comentó las guerras religiosas y, en caso de hacerlo, sólo hubiera atendido a algún detalle macabro: «Los herejes eran quemados para evitar el derramamiento de sangre», o bien: «Las mujeres herejes eran enterradas vivas en vez de ser ahorcadas, como sus hombres, para evitar los movimientos lúbricos que suscitaban en el público los cuerpos despatarrados que se contorsionaban colgados de la soga»

El se cree indigno del cielo y del infierno, este mundo es reflejo de otro, era ante todo un hombre fantástico, veía en las rayas del tigre un lenguaje cifrado y liberador para el presidiario ya olvidado de su encierro y ocupado en descifrar el mensaje de los dioses. Pero interesa más mostrar el cielo y El infierno: El cielo y El infierno estaban dentro de nosotros, "me creo indigno del cielo y del infierno." En el libro del cielo y del infierno refiere la siguiente anécdota :

"Por un amor desinteresado San Luis el Rey mandó a Ivo, obispo de Chartres, en embajada, y éste le refirió que en el camino encontró a una matrona grave y airosa, con una antorcha en una mano y un cántaro en la otra; y notando que su aspecto era melancólico, religioso y fantástico, le preguntó qué significaban esos símbolos y qué se proponía hacer con su fuego y su agua. Replicó: El agua es para apagar el Infierno; el fuego, para incendiar el Paraíso. Quiero que los hombres amen a Dios por el amor de Dios. J EREMY T AYLOR (1613-1667)


"Dos autores constantes en su pensamiento eran Swedenborg y Dante. En Swedenborg le atraía la idea de que este mundo es un reflejo del otro: el infierno y el cielo están entre nosotros, estamos rodeados de ángeles y arcángeles. Swedenborg creía haber oído voces; quizá Borges también. Aunque nunca lo dijo, salvo en la breve alusión al poema Israel." Este es nuestro Borges fantástico.


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Los Conjurados

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakritica
Los malvados y débiles viejos quieren derramar sangre. También se considera enterrar los cuerpos vivos. Entre más atroz el acto, mucho mejor. No dejarán títere con cabeza. Seguimos la mente asesina de Borges. Los candidatos a morir son los jóvenes, no se tolerarán dos polos disputando el reino de este mundo. O son los jóvenes prepotentes o son los débiles pero sabios ancianos, mozos irritables o viejos cascarrabias, uno de los dos debe ser quien gobierne. Aquí no se toleran puntos medios, la tierra reclama vencidos y vencedores. El mundo está hecho de guerra. Thánatos es nuestro dios cabecera. Alabanzas! Grita el avaro. A los dioses toda la sangre (el vocativo puede ser cualquier cosa). A la muerte se entrará como cuando se va a un festín. Allí empujaremos a nuestra juventud! La atrocidad senil no tendrá límites. ¡Que corra la sangre! que mueran los hombres.

Las razones para ultimar a los jóvenes son varias, si se quiere de supervivencia y consiste en apagar a tiempo (y de raíz) la ambición del joven parásito que quiere anticiparse a la herencia de sus padres proporcionándoles muerte. ¡Quién a hierro mata, a hierro muere! Está mal lo que en la vida se gana sin esfuerzo, no se valora y el despilfarro es ley. Es una errada costumbre a corregir: que sea la primera generación que luche a brazo partido para lograr lo que la segunda disfrutará y la tercera derrochará. Entre hermanos, paz no habrá, Caín mató a Abel, ganadero que quiere extender sus cercos, correr las estacas para dar más pastos a su ganado, y el agricultor que rivaliza por los invasores y dañinos cuadrúpedos que estropean sus cultivos. 

Se hará justicia por los caídos y se dará digna vejez a los que no la tienen, que sospechamos son mayoría. La sospecha no es infundada, la historia puede corroborar de los muchos asesinatos bajo este propósito. Otra será la razón del matar mozo y viene del piadoso longevo que quiere dar en sacrificio a su hijo siguiendo la respetable tradición de Abraham. Los dioses siempre agradecen la carne fresca y abundante. Quién ha dado la vida, tiene derecho a quitarla, es legítima su ejecución. El sacrificio impone su decisión en el temple del hierro y en el fuego purificador.

El humilde y modesto anciano será otro de los confabulados y clama solidaridad con un házme que mueran los míos. No ve con buenos ojos al exitoso hijo, en quien está seguro humillará y someterá a sus generaciones anteriores. Es el mismo yuppi con blue jeans apretados que legislará sin piedad quitando derechos o seguridades sociales ganadas por sus mayores y ya hechas patrimonio de la humanidad pero que la arrogancia juvenil quiere socavar poniendo en juego la vida de miles, millones de personas mayores. El dato está a la vista, a diario las pensiones son amenazadas y vueltas vulgar negocio, en otras palabras es matar a viejos. Ésta es una razón demás para entender a los Conjurados seniles en su propósito de dar muerte. La sed del derrame de sangre es de sobrevivencia.

El viejo entendido de la Revolución Industrial y la posterior época de la informática, justifica tal propósito y aduce que la robotización ya no requiere de los jóvenes y más bien son innecesarios, desechables, y por lo mismo, esos brazos caídos pueden alzarse en contra, y mejor es salir al paso. Las ciudades azules del buen vivir y buen comer son buen atrincheramiento pero sólo pueden ser pagadas por los adinerados. Urge adecuar el planeta todo.

Se impone la mente fría del criminal y la del político calculador, despiadado y experto en no dejar rastro con las manos manchadas de sangre. El matar será discreto y con engaño, esto precisa del uso de varias estrategias de aquí y de allá para no levantar sospecha. Ya hay aprendizajes muy probados, los colombianos son muy diestros en la bala anónima, en motosierras y todo el uso creativo del hierro que clama venganza. Los gatilleros, los agazapados y hábiles determinadores, los que apuntan con el dedo y aquel otro dispara. Así se urdirá el plan macabro de los matoneros.

Unas consideraciones finales de las biológicas. Por el momento se tendrá que pensar en el destino biológico sin eterna juventud pero que favorece la carne joven volviéndola más resistente a la senil, los ataques virales se ensañan más con los entrados en años que con quiénes apenas inician su vida, la naturaleza es cruel con la senectud, estos tiempos y el Covid mataviejos es prueba de esta fatalidad. Y el arma acá está a favor de estos prepotentes mozos que son inmunes o asintomáticos, van libres esparciendo ráfagas de los millones de micropartículas salivales dando muerte a los viejos. Es un tema de ciencia y de vacuna, por lo pronto pensar cómo contenerlos.

Dos párrafos claves en el texto Argumento de Borges, dieron cuerda a lo expuesto imaginario: "He imaginado el argumento de una novela que por razones de ceguera y de ocio no escribiré, y que sería el reverso de la admirable Diario de la guerra del cerdo, de Bioy Casares. El tema de ese libro es una conjuración de los jóvenes contra los viejos; el tema del mío, cuya redacción queda a cargo de cualquiera de mis lectores, es una conjuración de los viejos contra los jóvenes, de los padres contra los hijos. Examinemos las diversas y atroces posibilidades de ese argumento, que acaso nadie escribiría. Ojalá nadie, ya que sería un libro muy triste. Quizá lo habría aceptado Léon Bloy….

Los hombres débiles y malvados, que se juntan, acaso odiándose, para ultimar a jóvenes fuertes, corre el albur de parecer ridículo y de provocar la parodia; el deber del autor, del eventual autor, es hacerlo atroz. La flaqueza de los verdugos, el hecho de que tengan que ser muchos para matar a uno, les impone la obligación de ser espantosos y al mismo tiempo dignos de lástima, ya que se entiende que los años les han dado locura."




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Celebrando la Vejez

Por Iván Castrillón A
Historiador
Colombiakritica
El aguador de Sevilla de Velázquez
Al reflexionar sobre las formas de celebrar la vejez, se encuentra que responden a diversas tradiciones y problemáticas. Y dependiendo de su abordaje se hallará o la positividad del arquetipo o la malevolencia del estereotipo. Pero finalmente estas recubren las tensiones ─mayormente en el primer mundo pero no ajenas a las megalópolis del tercero─, dadas entre jóvenes y viejos por los beneficios de la política fiscal, ello como resultado de una tendencia global en donde demográficamente los viejos pesan con su número empoderándose y exigiendo a los Estados la “costosa” tarea de velar por su cuidado.


¿Existen diversas formas de celebrar el estar Viejo?

Celebramos de diversas maneras el estadio de la vejez. Verbigracia las denominadas culturas orientales con tradiciones que enraizadas en la vida campesina y surgida en el neolítico, se han consolidado bajo las grandes creencias que como el budismo de la India, el taoísmo y el confucionismo de la China y el sintoísmo en Japón se han constituido en amplios zócalos que sostienen el respeto y la reverencia por los ancianos como valores ejemplares.

Por ejemplo en Japón, se celebra un festival del Keirō No Hi (Día del Respeto a los Ancianos) inicialmente se originó en la localidad en Nomadani-mura en 1947, para convertirse  en 1966 en una festividad nacional ─tercer día de septiembre. Allí al lado de la comunidad participa activamente la familia integrándose todas las edades pero la comunión entre los niños con los ancianos configura una particular abuelidad significativa hoy en la transmisión y preservación de los valores culturales como es la Ceremonia del Té
En China se legisla para proteger al anciano y el estado ha incorporado programas y técnicas marciales ─Chi Kung (Qigong)─ a los servicios de salud.  En la India y el mundo musulmán su cuidado recae sobre todo en el grupo familiar pero hay una preocupación general direccionada desde el Estado por reverenciar, respetar y cuidar de sus ancianos conservando aún valores muy patriarcales.

Otro forma de abordar este reverencia son vocablos y sufijos honoríficos como «-ji» en el hindi como Gandhiji.  la voz «mzee» en swahili hablado en África utilizado por los jóvenes para mostrar su respeto por los mayores. En Japonés el sufijo "-san" expresa el respeto por los mayores. En hawaiano «kūpuna» significa  "anciano”, pero también maestro y cuidador de los nietos, o antepasado como el que anuda a la tradición y puede también significar fuente original de conocimiento.

No obstante en las sociedades cristianizadas esa reverencia se ha ido diluyendo, pues durante la Edad Media, el catolicismo que irrumpió en la Ecumene de los Bárbaros destruyó el zócalo de las antiguas tradiciones mediterráneas bajo el pretexto de erradicar el paganismo ─principalmente los saberes esotéricos egipcios y romanos.
Sin embargo en el Occidente contemporáneo conmemoramos el día del abuelo, asociado a las diversas celebraciones de la familia como son el día de la madre, del padre y del niño. También se tiene el Día Internacional de las personas de edad y el Día Mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la Vejez estas dos últimas conmemoraciones promovidas por la ONU se enfocan a movilizar problemas globales a través de los mass media con el sentido de empoderar a la ciudadanía y promover políticas públicas nacionales para su superación. En Colombia en el 2012 en el día del adulto mayor María TIla Uribe invitó a:  El único mensaje durante este día es "organizarse" para ver mejor lo que se debe y se puede hacer, trabajar para que algún día todas las personas mayores puedan tener una pensión social que les aminore sus múltiples problemas como la salud, seguridad económica, etc.

Distingamos entonces por lo menos dos formatos de la celebraciones en torno a la vejez, por una parte la que se legitima en la tradición y son valores identitarios de los colectivos a la manera de Oriente. Y las modernas u Occidentales que buscan fomentar el consumo o movilizar un problema, ambas bajo tácticas de marketing. Las primeras se identifican a través del habla, del derecho consuetudinario de familia, de calendarios litúrgicos y laicos, de rituales sacros y funerarios o manifestaciones culturales y estéticas expresas en la iconología y la arquitectura primordialmente religiosa así como la música, la danza y el teatro. Mientras las segundas deben tomar forma por medio de políticas públicas e iniciativas del mercado.


¿El miedo a envejecer y percibirse feo una patología?

En la denominada cultura occidental heredera del ideal de belleza de la Grecia Clásica con base en el número áureo o Beauty Phi que posteriormente fue recreado por los artistas del Renacimiento se ha ido generando una especie de patología, la Gerascofobia o miedo a envejecer porque como veremos en posterior post, entre otros factores, hay modelos de negocios orientados a fomentar el ideal de la eterna juventud e incluso la persecución de la inmortalidad. Pero este movimiento hace parte de una larga tradición que se ha extendido con una serie de estereotipos muy abundantes en la literatura asociados a percibirse viejo ─Ver Ptah-Hotep y el papiro Smith─ sinónimo de decrepitud, inmovilidad, decadencia,  acartonamiento fisiológico y mental y, así un largo etc. Situación que se agrava hoy por las deplorables condiciones de soporte que muchos ancianos padecen al sobrevivir a su descendencia pero quedando desprotegidos sin ninguna red de apoyo o servicio social.


Arquetipos y estereotipos en la cultura

La imagen del anciano es como una moneda que se acuñó en el origen de la cultura. Por el anverso vemos el arquetipo de la vejez que desde el mundo primitivo se perfiló como, casi sobrehumano, un sobreviviente depositario de la memoria y en consecuencia de la identidad y sostenibilidad del grupo. Su saber les permite mediar entre el presente y el futuro, entre la realidad exotérica y el ámbito esotérico o metafísico, cumpliendo tres funciones centrales para la supervivencia del colectivo: curar, preparar la iniciación e impartir justicia. Los ancianos en la saga de los hijos de la Tierra de Jean M Auel y en particular en el primer tomo El Clan del Oso Cavernario lo abarca bien en el dúo compuesto por la bondadosa Iza la anciana curandera y el notable Creb el Mog-Ur quien representa mejor que nadie ese arquetipo ─chamán o mago─ que además conjuga los rasgos del poder en la tradición indoeuropea ─manco y tuerto─ resaltando así la función de conjurar el poder del déspota. De ahí se desprenden varios formatos como la figura del patriarca responsable del patrimonio del grupo en la familia extendida, o el del consejero sabio que guía al grupo o el del maestro que comparte su conocimiento…. Pero el anverso acoge los estereotipos de la decadencia, de la soledad, del abandono, de la carga insoportable y allí el espacio para el Senicidio que hoy reaparece parcialmente en el debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido.   
En el Neolítico con la fractura de la Ecumene Primitiva se posibilitó la emergencia del Estado Despótico cimentado en la novedosa producción campesina, ¿qué sucedió con el flujo que nos interesa, la valoración de la vejez? Pues Inmediatamente aparece el «déspota» se generó un retombe ya no devuelta al mundo de los primitivos pero sí a diversas formas que igual lo conjuran y le resisten. Tenemos a los metalúrgicos, de los cuales Milciade Eliade hizo el registro, estos se desplazan de manera itinerante, perforan el subsuelo en busca de la beta, transformando los metales mediante las artes del fuego y en cuyo saber esotérico se encuentra asociado a técnicas respiratorias como las de los yogui el retraso de la vejez e incluso dieron origen al mito del elixir de la eterna juventud. Por su parte, los pastores trashumantes se deslizan por las pastura detrás de sus rebaños. La Torá hebrea describe bien esta forma de vida y el Sanedrín o consejo de ancianos para la administración de la justicia es la manifestación de dicho flujo. Y finalmente las ciudades sin Estado o poder soberano ilustrado en la Grecia clásica con la gerusía en Esparta y la boulé en Atenas. Anotemos que en el antiguo Egipto la sabiduría y el conocimiento esotérico está en manos de los ancianos como lo muestra Christian Jacq tanto en sus obras de ficción como de no ficción y en la Roma Republicana el Senado estuvo constituido por ancianos. En suma en todas estas organizaciones del mundo de los bárbaros existen consejos de ancianos que con su sabiduría deben enfrentar o por lo menos controlar el poder del déspota.


La Vejez estereotipada y la corrosión del carácter  

Algunas apuntes para precisar la tensión entre lo arquetípico y lo estereotipado en torno a la Vejez. Es la tensión entre ancianos con una existencia venerable y digna y los arrojados a un fluir de dolor y soledad. En otras palabras los debates en relación a la vejez manifiestos en los dos formatos de celebraciones es parte de ese movimiento de quiebre de la Economía Mundo, de la emergencia de las denominadas tecnologías exponenciales entre ellas la biotecnología cuya apropiación demanda un nuevo orden jurídico, es la urbanización del Planeta, la crisis del Antropoceno que arrastra las tres instituciones que nos sostienen como lo muestra claramente François Dagognet en Una nueva moral: familia, trabajo, nación (1998), que para el mundo del trabajo tiene sus precedentes en el Fin del Trabajo de Jeremy Rifkin (1995),  El Horror Económico de Viviane Forrester (1996), y aquí quiero enfatizar en La Corrosión del Carácter de Richard Sennett (1998).  En esta obra Sennett muestra los índices de como los grupos de poder han erosionado el «carácter» o lo que es lo mismo la imposibilidad de que los colectivos ante las dificultades conjuguen el «nosotros», el pronombre de la interdependencia y que en Colombia durante la crisis económica de los 70 dicho pronombre fue socavado por la irrupción y permanencia de la economía criminal apuntalada en las drogas ilícitas. Para muestra, en dicho periodo Medellín trastocó los valores propios de una villa de obreros católicos en los de una urbe de sicarios desesperanzados lo que muestra irónicamente Fernando Vallejo en la Virgen de los Sicarios


El Japón de los ancianos y el epifenómeno de la democracia plateada

Para extender el horizonte de la discusión tomemos a Japón por ser la Nación que marca la tendencia global, en principio circunscrita al primer mundo y especialmente a Europa, al apresurar los debates sobre el envejecimiento y los diversos epifenómenos que le acompañan entre los cuales tenemos lo que se ha denominado la «democracia plateada» donde los políticos entienden en lo electoral que el grupo demográfico a conquistar es el de los ancianos ante el abstencionismo de los jóvenes. Pero aquí subyace un problema de política distributiva como resultante de la inversión de la dinámica demográfica por el desplome de la natalidad y elevación de la expectativa de vida. 
Piénsese en los problemas fiscales y administrativos involucrados por la caída del ahorro de los jóvenes que tienen que cargar con los costos de salud y las pensiones de sus abuelos lo que a su vez pone en riesgo, en el futuro, su propia seguridad. De ahí que la confrontación entre Wakamono & roujin ─jóvenes irritados y viejos cascarrabias─ es un roto en el tejido que podría convertirse en una grave rasgadura. Cito a Fernández: Esta relación  de colaboración forzada y dependencia económica entre jóvenes y ancianos se torna a menudo, en el contexto social más práctico y cotidiano, en una batalla entre bandos a causa de las tensiones entre ambos.
En otras palabras abordar la solución de este desencuentro entre jóvenes y ancianos implica recuperar un «nosotros» que experimente e innove cómo distribuir la riqueza pensando en el bienestar general a la vez que se respeta y favorece la idiosincrasia de cada cual. Este componente de los problemas asociados al envejecimiento es el que queremos seguir explorando

Lecturas Recomendadas




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Un Ciudadano Opina

Por Luis Alfonso Paláu C.,
Doctor en Filosofía, Sorbona, París
Envigado, co, julio 23 de 2020


Ilustración tomada de la web
Mientras el taxista me llevaba al encuentro que tenía con el retinólogo que me hizo la intervención quirúrgica el 6 de marzo, y cuya cita de control apenas había logrado después de 16 semanas cuando él me quería ver en seis, me vi sumergido en una discusión mayúscula en la que los periodistas y el “padre” <que imagino era un cura católico> planteaban los “pro” y los “contra” de algo que estaba pasando.  Durante el recorrido me enteré perfectamente de lo que se trataba: la redpapás le pedía al presidente de la República que no le hiciera llegar a las gentes vulnerables esa “comida chatarra” que les estaban enviando. ¿De qué se estaba hablando? Pues de que dos o tres grandes multinacionales, con sedes en Colombia, habían hecho donaciones de sus productos al gobierno nacional para hacerles llegar a los “más vulnerables” en los mercaditos gubernamentales.  Y de que los padres “más consciente de lo que deben comer sus hijos” (bajo en azúcar, en sodio y en grasas saturadas) se oponían a que tales alimentos llegaran a “perjudicar” los estómagos de los más pobres.

La primera situación ridícula es la de las aclaraciones que tuvieron que hacer los periodistas de que iban a usar nombres de “marcas” pero que era a título de información, y que no se pagaría la publicidad (prohibición de mencionar cualquier marca y no tener que cobrar su publicidad).  Dichos sus nombres, más de un periodista no pudo guardarse su opinión de que él consumió esa fuente energía, porque fue él el que se puso la meta. El otro estupefacto mencionaba los caldos que hoy se venden en todo el país, y se preguntaba que ¿cómo llamar a eso “comida chatarra”? cuando unos y otros en la estación de blue-radio habían sido levantados con aquellos productos...

Y le preguntaban al “padre” qué como era posible que el gobierno pudiera negarse a recibir esas donaciones cuando la gente estaba aguantando hambre...

Y el “padre” decía que sí bien él entendía la encrucijada moral... también entendía la lucha de la redpapas para no envenenar a nuestros niños... etc.

Y se habló de que tal vez en situación “normal” esto no debería pasar, pero como estamos en pandemia, etc.

Es increíble la incapacidad de nuestros periodistas para hacer una discusión que ponga en su sitio el tema del debate; tenemos la posición A, tenemos la B, es un conflicto moral, ¿qué hacer?  Y todo el tiempo lo único que promovemos es la estética del blanco y negro, la ética de lo bueno y malo, la lógica de lo verdadero y lo falso. Y resulta que hace rato en el siglo XX toda esta estética, esta ética y esta lógica hicieron.... ¡glu, glu, gluuuu...!

Estos problemas tan complejos no pueden ser simplificados porque se los escamotea.  O se los quiere tratar en serio o se los quiere simplemente pasar por el “reality show”.

Hay que informarle a la audiencia que hay toda una serie de condiciones del problema, y que el asunto no es simple:

1.-  que la redpapás (que imagino es una ONG sin ánimo de lucro) está buscando que el congreso, o el gobierno, por fin obliguen a las industrias alimenticias a que coloque de forma visible para los engolosinados niños hijos de la publicidad televisiva, y grande en sus empaques (como ya existe en Chile, por ejemplo) que sus productos pueden atentar contra la salud de los adultos que son los niños de hoy.  Campaña para control a largo plazo de la diabetes, la obesidad y los accidentes cardiovasculares.

2.- que la lucha apenas comienza y que, aun cuando tienen derecho a darla por el futuro de sus hijos, así no aciertan apuntar a la tv, no la han ganado todavía.  El gobierno no puede tomar decisiones administrativas en torno a productos que tienen todas las validaciones, patentes y autorizaciones del Invima... como alimentos “consumibles por los seres humanos”.

3. que las multinacionales no se van a dejar sacar del ring de la competencia por la gran torta de la alimentación, simplemente porque hay veganos, y vegetarianos, y ecologistas que luchan contra los “fast foot” a favor de las comidas orgánicas de mesa.

4. que el problema entonces no es ético, es político... y que los grande ausentes de la discusión son los niños desnutridos de este país.  Que los padres bienpensantes sigan adelante con sus luchas y ganen sus batallas en pro de sus hijos, pero que tampoco las multinacionales hagan de su donación una campaña publicitaria.  En todas partes se pueden imprimir empaques sin publicidad... “Que la mano derecha no conozca lo que regala la izquierda”.


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Podar la Población

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakritica

La expresión está en El Informe Lugano y se corresponde con una solución buscada para el control del exceso de población mundial y por el agotamiento de los recursos naturales que se precisan son finitos. Está estrategia develada en el libro es atribuida a los dueños del mundo, al 1% de los hombres más ricos del planeta reunidos en Davos. Y las acciones a implementar para tal podamiento son en esencia el hacer matar a las personas unas a otras en las diversas guerras que pueden motivarse bien sea creando conflictos fronterisos entre países o internos como la segregación de odios entre grupos poblacionales como por ejemplo las asociaciones de neonazis que pululan a lo largo y ancho de esta extensa tierra. Valga decir que en esta estrategia de guerra implementada está hecha para ganar por doble partida. La primera expresada desde el principio es la de controlar el exceso, según ellos, de población; y la segunda hacer negocio con la muerte, se mata y se gana dinero con ello en la venta de armamentos y municiones, recordar simplemente que la guerra es uno de los renglones o  negocios más jugosos de la economía mundo. Otros hechos de millones de muertes al año que generan ganancias son: los 124 millones que mueren de hambre, los 55' de accidentes automovilísticos mundiales, le sigue 8' por tabaquismo.  Estos dos últimos generan un negocio millonario no sólo por la venta de sus productos, sino por sus servicios asociados a seguros y demás servicios relacionados.

En el capitalismo todo se vuelve negocio, cualquier movimiento es motivado por la ganancia. Y si esto es así, vale preguntarse cómo la pandemia del Covid-19 puede ser fuente de enriquecimiento. Dos ejemplos saltan a la vista: los sistemas de salud se están escudando en esta crisis para no prestar sus servicios bajo pretexto de estar enfocados en sus unidades de cuidados intensivos llamados UCI, por sus siglas, incluso muchas muertes no causadas por esta contingencia pero endosadas a ella. Y hay más, los servicios VIP o complementarios de salud en donde su asociado paga un valor de más y muy superior a la cuota obligatoria, tampoco se está presentando el servicio bajo la misma excusa. Toda ésta parálisis del servicio son gastos ahorrados para los grandes empresarios de la salud, ellos sin  duda estarán felices con tanto incremento de sus riquezas sin hacer mayor esfuerzo. Y pronto se ve venir un negociazo de paquetes exclusivos y costosos para los viejos o gerontos que pueden pagarse cuidados para que la pandemia no los mate.

El otro ejemplo es el sistema bancario, el gobierno colombiano les metió billones a sus bolsillos para oxigenar a pequeños empresarios que están a punto de la asfixia económica. Pero ésta medida que se pretendió social, no lo ha sido porque los bancos así lo quisieron y en su lugar acuden a lo que siempre han sabido hacer: el negocio expeculativo. Y no hablemos de la corrupción que tanto sacia a la empresa politiquería, sólo recordar las cacareadas noticias de mercados que no llegan a los hambrientos y con, por ejemplo, latas de atún que valen cinco veces más: el precio comercial son 5 mil pesos, casi dos dólares, pero que los mandatarios facturan por 25 mil. Otro ejemplo son los respiradores artificiales que las universidades públicas los producen 5 veces más baratos (13 millones) que las expulativas empresas internacionales y que hacen sentir su poder obligando a los gobiernos a restringir licencias a estas causas solidarias.

Dejamos para lo último con lo que comenzamos: el podamiento de la población. Vemos en toda éstas muertes Covid prevenibles años antes, algo que puede estar rentando mucho para las cajas registradoras del sistema pensional y de salud mismo, así como de los gobiernos. En los primeros, las muertes significan alivios por cesar las pagas  a las cargas pensionales, y en los gobiernos el morir de esa mayoría de pobres es una carga menos en el consumo de recursos. Hacen morir la gente sin disparar un solo tiro, sin gastar una sola bala de cañón que tanta explicación o tanto escándalo puede demandar, por eso decimos que los dueños del mundo, los dirigentes gobernantes están muy felices matando dos pájaros de un sólo tiro. Y lo del llamado confinamiento o cuarentena, se nos hace una metodología sospechosa si ha de entenderse que los grupos de alto riesgo son los longevos octa y septagenarios  hombres primero y luego mujeres, luego los que tienen comorbilidades (el Covid es mataviejos). Entonces no hay razón para encerrar, para declarar toques de queda o de excepción, nada distinto a contener la población, a evitar que se reúnan y generen masa crítica, que crezcan como una bola de nieve que se vuelve imparable y dañen el negocio de aquellos. En resumidas cuentas esta es la idea de podar, de hacer podamiento con la población mundial. Aplican al pie de la letra que la muerte no se le niega a nadie.

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Morir Joven, Vivir Viejo

Por Iván Castrillón A
Historiador
Colombiakritica
Morir Joven eludiendo la vejez o ser inmortal padeciendo la decrepitud


En la presente coyuntura el covid-19 asesina a viejos y mórbidos con enfermedades catastróficas. Paradójicamente en Occidente la vulnerabilidad y precaria norma fisiológica de los entornos de estos ancianos ─muchos de ellos─ contenidos en geriátricos, ha sido extendida bajo el modelo de la peste de forma totalitaria a toda la sociedad. Sometiendo a los jóvenes a una pobre sociabilidad que fluye por las redes sociales, en vez de que gestionen lazos fuertes con sus familiares y amigos.

El Covid-19 asesino de Viejos

Lo que hizo tan vulnerable los adultos mayores tanto en España como Italia fue la convivencia con sus jóvenes nietos. Por eso Pierre Zaoui recientemente contestó que el SIDA se ensañó matando jóvenes y eso fue una tragedia social, el Covid-19 asesina viejos y ese es un drama personal cuando más familiar.
Continuemos entonces con una noticia seleccionada entre muchas igual de pertinentes sobre cómo el 43% de las muertes por el covid.19 en Estado Unidos está circunscrito a un espacio muy singular: los geriátricos y ancianatos. Los primeros suelen ser privados con atención más personalizada, mientras los segundos son más de carácter público con servicios más estandarizados y por consiguiente de menor calidad. No podemos dejar de anotar que el reagrupamiento de las familias y la pérdida de autonomía por parte de los jóvenes, dinámica claramente visible en los casos de Italia y España, es el índice de la crisis del modelo de acumulación y del Estado de Bienestar que tiene según los territorios su idiosincrasia y que el último análisis de Thierry Meyssan sobre los Chalecos Amarillos es bien ilustrativo. Por eso es importante traer aquí el concepto de Sindemia porque invita a reflexionar sobre la pandemia como variable significativa, pero una más en la coyuntura larga, la cual solo se resolverá con la irrupción de una nueva estructura socio-económica con su correspondiente orden político. 

Ahora bien, esta coyuntura invita a que consideremos, discutamos y nos empoderemos en relación albtema de qué significa ser miembro de los grupos comprendidos entre la tercera y cuarta edad. Y en particular se precisa discutir en cómo bajo el supuesto de proteger a estos grupos, hemos encerrado e impedido que los jóvenes socialicen obligándolos a renunciar a los lazos fuertes como son sus amigos y familiares, por otros que son débiles representados en las redes sociales en el sentido de propuesto por Granovetter
Pues el posible equívoco, pareciera a simple vista una confrontación intergeneracional en tanto que los nietos infectados pero asintomáticos sirven de vectores tanto en los grupos familiares que al visitar las residencias o refugios de sus abuelos los han contagiado. Precisemos si hay un equívoco y cómo funciona.

Acudamos al vitalismo de Canguilhem y a su obra lo Normal y lo Patológico. Retomemos como expuso el debate entre tener salud y estar enfermo: los hombres normales de la fisiología son los hombres normativos, para quienes es normal quebrar las normas e instituir otras nuevas, cuyo arquetipo son los jóvenes. Es el caso de los atletas de alto rendimiento de empresarios disruptivos como un Elon Musk. Pero  traigamos un ejemplo más elocuente: los yoguis ejercitan una disciplina esotérica que respetando las leyes de la fisiología, a partir de intensas prácticas basadas en el control de la respiración, logran dominar significativamente las funciones de la vida vegetativa, alcanzando  estados de vida retardada comparable con la de los animales que hibernan y así logran modificar las actividades fisiológicas como la paralización casi total de la contracción cardiaca. En efecto también logran quebrar otras normas fisiológicas regulando los movimientos peristálticos y antiperistálticos, así juegan con los esfínteres anal y vesical, aboliendo la distinción funcional  entre los músculos estriados y lisos. Estos resultados a primera vistas serían considerados patológicos, de ahí que Canguilhem anote que estar enfermo no es un estado anormal por ausencia de norma sino por incapacidad para ser normativo. Desde esta perspectiva diremos que envejecer y en particular si se padece enfermedades catastróficas o incapacitantes es también perder la habilidad de ser normativos. 

En consecuencia los jóvenes saludables mediados por el relacionamiento exploran el límite de su normalidad instaurando nuevas normas, de ahí que se les acuse de comportamientos antisociales por promover las denominadas fiestas covid-19 cuyo objetivo precisamente es contagiarse, mientras los viejos se esfuerzan en  habitar las pocas normas de vida dentro de las cuales están relativamente cómodos─normales, para poder gestionar su precario medio de preservación, bien sea porque lo fueron construyendo a lo largo de su existencia, porque la familia se los posibilita o el Estado se los garantiza. Obviamente no discutiremos aquí las implicaciones políticas, por control de la exposición, sobre aquellos que están por fuera de cualquiera de esos horizontes. 
Lo risible aquí, es cómo la imposibilidad de los enfermos y viejos ha sido generalizada a los hombres normativos como Tracy Edwards. Y molesta que continuemos tan impávidos, especialmente los jóvenes que procuran adaptarse acudiendo a las redes sociales ─con los riesgos para la autonomía que su uso implica─ en vez de asumir una actitud crítica y de resistencia antes estas nuevas formas de totalitarismo mediático. 

Cuestionemos o preguntémonos ¿qué significa ser Viejo?

Planteemos entonces y listemos algunas cuestiones que nos permitan entender y por  qué rechazamos esta «patología» social. ¿Quienes y para que celebran la vejez? Porque se tiene la percepción de que en las culturas no cristianizadas se conserva un mayor respeto y reverencia para con los ancianos.
¿En la actualidad qué arquetipos o valores acompaña la figura del anciano? Deberíamos repasar los arquetipos sobre la vejez más representativos contenidos entre dos situaciones límite como es la eterna pero finita juventud y el narcisismo consecuente de Dorian Grey o la inmortalidad insufrible de los struldbrugs de Gulliver sin salud ni vigor y por lo mismo tercos, avaros y envidiosos condenados a la existencia más absurda.
¿Cuáles son los debates en relación a estos arquetipos? Según el arquetipo encontramos diferentes modelos de negocios que responden a demandas que se distribuyen entre los elitistas que persiguen la inmortalidad y los altruistas en procura de un posthumanismo incluyente como un derecho humano de cuarta generación.
¿Cómo ha sido el cuidado de los ancianos? Siempre ha sido una responsabilidad del grupo más que de la familia pero desde los griegos se hace explícito esa responsabilidad dual entre la familia y el colectivo.
¿Cuáles son las formas presentes de experimentar la vejez? El espectro se recorre entre el abandono, la enfermedad y la soledad hasta morir relativamente saludable y en comunidad.
¿La coyuntura qué implicaciones tiene para una biopolítica de ser viejo? La transformación tecnológica impulsada por las denominadas tecnologías exponenciales proyecta en su apropiación diversos escenarios entre los cuales se establece la dialéctica entre el bienestar general y el bienestar para unos pocos.
¿De qué recursos disponemos? Entre los recursos más significativos enfatizamos dos: El diseño y apropiación de tipologías urbanas y paisajísticas, apoyadas en los espacios comunes para habitar la cultura y la convivencia. Y al lado aparece la revolución epigenética y el debate sobre los obstáculos que implica su empoderamiento.
¿Acaso la actual coyuntura con la superación hace necesario la emergencia de una nueva Paideia? Afirmativamente y quisiéramos proponer una paideia consecuente con una sociedad donde los viejos constituyen una fuerza demográfica significativa.
En síntesis estas cuestiones son las que se pretende movilizar aquí y para el propósito empezaremos proponiendo una lectura sobre las denominadas «Zonas Azules».

Las Zonas Azules matriz del buen vivir y el buen convivir

Se han identificado cinco zonas distribuidas por todo el hemisferio Norte, aún no se han encontrado en el sur. La isla de Okinawa en Japón, la Península de Nicoya en Costa Rica, la Isla de Ikaria  en Grecia, la isla Villagrande Strisaili en Cerdeña y Loma Linda en California. 
Dan Buettner apoyado en su investigación propone una matriz que contiene dos factores y nueve variables.

Factor Uno, un estilo de vida saludable que abarca cinco variables que se relacionan con la actividad física, la nutrición y el manejo del estrés:
  1. Actividad física intensa y regular en el desempeño de las tareas cotidianas, bien sea caminando, cultivando o amasando pan, entre otras.
  2. Reducción del estrés, mediante actividades que complementan la actividad física. Por ejemplo, echarse la siesta en las sociedades mediterráneas, rezar en el caso de los adventistas,  tomar unos minutos al día para recordar a sus antepasados y celebrar la ceremonia del té en las mujeres en Okinawa, etc.
  3. Hara hachi bu”, una precepto de Confucio que significa comer despacio y no llenarnos, sino solo hasta el 80% de nuestra capacidad.
  4. Priorizar una dieta rica en frutas, verduras y legumbres. La carne, el pescado y los lácteos pueden ser consumidos, pero en menores cantidades.
  5. .Consumo moderado de bebidas alcohólicas, lo que confirma la creencia de que los bebedores moderados viven vidas más largas que los no bebedores.

Factor Dos. vivir en comunidad ─ religare. Hacer parte y participar activamente de los diversos grupos que conforman sus lazos fuertes ─familia, amigos, vecinos─ anudados por los valores compartidos 

6. Tener un “ikigai”, palabra japonesa (Okinawa) para referirse a las “razones de ser” o, más precisamente, las razones por las que nos levantamos cada mañana. El «plan de vida» de los nicoyanos que refunde en un solo horizonte la familia y el credo. 

7. Participar en grupos sociales que promuevan hábitos saludables como las prescripciones de los adventistas.

8. Participar en comunidades religiosas con prácticas religiosas sociales.

9. Construir y mantener los vínculos entre los miembros de la propia familia: padres, hermanos, abuelos y otros.

La oferta y los estilos de consumo alimentario

Buettner enfatiza la importancia de la relación entre la oferta o entorno y estilos de vida con respecto a la nutrición:  “Es muy difícil tratar de cambiar la actitud de la gente frente a la comida, si en vez de encontrarse cada dos cuadras con una venta de hamburguesas y helados, lo que se tiene al alcance son alimentos sanos, seguramente los índices de longevidad van a aumentar. Además, en estas zonas azules, esa idea de «comer sano» que muchos se han autoimpuesto es para ellos simplemente «comer normalmente», como lo han hecho por años”.
Consecuente con dicha lectura Dan Buettner invita a que a partir de esta matriz reflexionemos sobre las características del entorno donde vivimos, si promueve la salud o la amenaza  ─y llegado el caso, Mudate y vive más años 
Detengamos un poco sobre la alimentación por constituirse en una variable crítica:

  • Ikaria, Grecia: dieta mediterránea, constituida por aceite de oliva, vino tinto, pescado, infusiones de hierbas, miel no pasteurizada, garbanzos, frijoles, lentejas y son frugales con la carne, el azúcar y productos lácteos (con excepción de la leche de cabra).V
  • VillagrandeStrisaili Cerdeña Italia: la dieta básica se apoya en la producción local  (como berenjenas, tomates y frijoles), queso de ovejas pastoreadas y vino local (hecho con uvas Cannonau) O
  • Okinawa Japón: dieta basada en vegetales, especialmente de hoja verde y papas, junto con pescado.
  •  Nicoya, Costa Rica: La gente de Nicoya tiende a comer abundantes desayunos y pequeñas cenas. su dieta base incluye mucha calabaza, huevos, frijoles negros, tortillas de maíz, más fruta local que cualquiera que se consuma en otras "zonas azules" y carne (principalmente pollo y cerdo).
  • .Loma Linda, California. La mayoría de estos habitantes siguen una dieta vegetariana de frutas y verduras que complementan con soja y legumbres, lácteos y granos enteros como la avena, mucha agua y nueces.
Como lo resumen algunos, una adecuada alimentación implica: comer sin saciarse, privilegiar los vegetales sobre las carne ─sobre todo las rojas─, evitar los procesados y beber un vaso de vino tinto cada día. ¿Qué tan próximos estamos de este precepto?

El riesgo de las Arcadias Pérdidas

Mostremos otras características de estas Zonas Azules. Una geografía predominantemente aislada ─tres islas, una península y un valle intramontano─ que les ofrece cierto aislamiento con climas mediterráneos, moderados entre secos y subtropicales, con economías rurales relativamente autárquicas, con demografía bajas no mayor a 25.000 habitantes, uso de tecnologías de bajo impacto y si bien disponen de electricidad aún se regulan por la luz solar, es decir la denominada vida nocturna con sus excesos no tiene cabida. 
Ampliemos este análisis. Si aplicamos el modelo de la percolación es evidente que estas comunidades de alguna manera, a excepción de la Adventista que por lo mismo tiene que dotarse de una serie de prescripción y normas,  están «naturalmente» cerradas a estos flujos. La dinámica de las urbes con diseños e infraestructuras orientadas al consumo y el despilfarro contienen factores y variables de riesgos asociados a las denominadas enfermedades de la civilización que paradójicamente resultan de los beneficios de la salud pública y la medicina preventiva que erradicaron las enfermedades infecto contagiosas y prolongaron la expectativas de vida. Pero son también sinónimo de estilos de vida sedentarios, acompañados de altos niveles de estrés con dietas hipercalóricas responsables de la obesidad. 

Por eso estamos tentados a encontrar en estos oasis, rutas alternativas de vida, pero no podemos caer en la trampa de las Arcadias pérdidas, pues estos modelos percolados por la geografía o mediante normas prescriptivas dan la impresión que sus entornos expulsaran a los hombres normativos ─los jóvenes─. Por eso debemos seguir y repensar los esfuerzos por replicar estas matrices como lo propone el proyecto de Zonas Azules con experiencias en principio exitosas como la de Naples en la Florida.

Lecturas Complementarias

Ciriza, A. Rebelde, ‘doncella’ y pionera. Con solo 23 años, la inglesa Tracy Edwards se convirtió a bordo del 'Maiden' en la primera mujer que patroneó una tripulación íntegramente femenina en la Whitbread Round the World Race.
Las Zonas Azules: los 5 lugares del mundo donde se puede vivir más de 100 años. Hace unos años, investigadores científicos descubrieron que en 5 lugares del planeta había un sorprendente número de personas que superaban en décadas la expectativa de vida del resto del mundo, en donde los índices de enfermedades coronarias, de cáncer y de demencia senil eran sensiblemente inferiores. ¿Por qué los llaman Zonas Azules? ¿Cuáles son los hábitos de sus habitantes? ¿Cuáles son los 9 secretos para vivir más y mejor?
En conversaciones TEDxTC. Dan Buettner: Como vivir para llegar a los 100 años. Video 19:22'
Blue Zones Project. promueven los estilos de vida descubiertos en las Zonas Azules, impulsan programas comunitarios para que sus miembros vivan más tiempo y mejor. Así reducen los costos en salud, elevan la productividad y ganan reconocimiento como significativos lugares para vivir, trabajar y recrearse.


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