La Alegría y la Tristeza

Por Mauricio Castaño H 
Historiador 
Colombiakrítica
 


Los flujos de alegría habitan en los espíritus libres y festivos, es decir, autónomos, independientes, dueños de sus propias vidas, incluso hasta en el encierro de la mazmorra o prisión, nada o poco se les puede arrebatar, el énfasis está en todo de lo que es capaz un cuerpo, en sus pasiones. «… La tristeza nace del deseo de un odio. Ese deseo se concatena con otros deseos, otras pasiones: antipatía, irrisión, menosprecio, envidia, cólera, etc. Pero aún allí, en tanto ella determina nuestra esencia o conatus, la tristeza engloba algo de nuestra potencia de actuar.» Seguimos el bello texto de Gilles Deleuze: Spinoza y el Problema de la Expresión. Ed. Atajos, España: 1996, pág. 234. 

 

Flujos, potencias de actuar, estados definen bien la alegría y la tristeza, lo que pasa y no se queda para siempre, todo depende de las relaciones que se tejen, que se construyen para devenires que se estiman convenientes en esto de la reafirmación de la vida. Por eso mismo se enfatiza en salir de la aflicción, por ejemplo, que nos hunde y nos mantiene sujetos, suspendidos en la añoranza de un pasado ya ido, y que nos atan a un algo o a un ser ya inexistentes, que no hacen parte ya de las composiciones, de nuestras relaciones que nuestras vidas dinámicas tejen. 

 

Pero la finalidad es separar la tristeza destruyendo su objeto que la causa. La libertad de un cuerpo pasa por sí mismo, soportada en su triádica composición interna o externa: «En un modo existente, debemos distinguir tres cosas: la esencia como grado de potencia; las relaciones en que ella se expresa; las partes extensivas subsumidas bajo esa relación. A cada uno de esos niveles corresponde un orden de la Naturaleza.» (Ibid. p. 228. La cursiva es nuestra). 

 

Destruir para construir lo nuevo

 

Todo cuerpo en sus afectos y sus relaciones comprende el proceso de composición, descomposición, destrucción. La destrucción está por fuera del orden de la composición de las relaciones. Las fuerzas del deseo, de los flujos de deseos hace actuar, son potencia de la existencia que nos empuja a ser. Hay cuerpos cuya composición de relaciones pueden favorecer para la construcción o destrucción, todo depende de una fuerza que desequilibra a otro cuerpo no importa que sea igual o más sólido que aquel otro que lo regocija. Lo odiado que se destruye, causa regocijo. «Estamos siempre determinados a buscar la destrucción del objeto que nos pone tristes; pero destruir es dar a las partes del objeto una nueva relación que conviene con la nuestra; experimentamos pues una dicha que aumenta nuestra potencia de actuar.» (Ibid. p.235).

 

Diferencias que alejan a los hombres

 

La diversidad en que se componen las relaciones de los hombres con  los gustos, de deseos, de pasiones y con las cosas, hace tan distantes a los unos de otros. Entre gustos no hay disgustos suele decirse para dirimir los conflictos y lograr una cierta convivencia de afectos constructivos, edificantes. Y romper los odios y las tristezas no es definitivo, es provisional, así como la felicidad no es completa. Y más bien están en reacomodo y en construcción permanente, pues la tristeza nos envenena hasta curarnos con su destrucción para dar lugar a lo nuevo y conveniente.

 

Relaciones Construidas versus Mal

 

Pero el mal en sí, no existe, todo depende del orden de las relaciones y de las composiciones que se derivan de todo cuerpo. Más allá del bien y del mal, quiere decir: más allá de lo bueno y de lo malo. El mal es un estado, un flujo que viene y que va, por eso se dice que en sí, no existe.

 

El odio

 

El odio es una tristeza que la engloba, y antes su origen, su fuente fue la alegría, y por tanto su anverso es el odio. El mal es una descomposición de una relación que es provisional hasta que se construye, se recompone una nueva, todo está en perspectiva, en devenir, en reafirmar la vida que se impone.

 

Tristeza y miedo a la muerte

 

Otra causa que perturbaba la felicidad hasta volverse, colmarse todo en tristeza era el miedo a la muerte, recordamos a Lucrecio en su sentencia: para qué preocuparnos por ella si cuando estamos no está (la muerte) y cuando está, ya no estamos. Esto es liberarnos de las fuerzas, del imperialismo de la naturaleza para proclamar nuestra soberanía del yo, del individuo para conquistar una cierta libertad que nos proporciona una conquista de una paz individual.

 

Toda relación se define por sus composiciones, depende de su grado de disposición hacia lo tóxico o hacia lo vital , vivificante. El dolor se vuelve, aflicción, tristeza, y la tristeza en odio, pero al final, en cambio, la alegría se torna en empatía llamada amor en esas constantes relaciones que se tejen. La vida es la composición de relaciones para prevalecer la alegría que es el amor.

 


Read more...

Medellín y Paramilitarismo


 No es posible tapar el solo con las dos manos, este escrito da luces sobre la historia oscura en Medellín, Antioquia y Colombia, ese capítulo que aún persiste sobre el paramilitarismo,  sobre los nuevos señores feudales que encontraron una salida en el negocio del narcotráfico, que es, en plata sonante y contante, un baño de sangre sobre el territorio, en específico en la emblemática Comuna 13 compuesta de 23 barrios, lugar Geo estratégico para el control de drogas y armas. Y en el relato que se teje y se escucha, son percepciones. Pese a esa realidad, es filtrada por los mass media que no dejan ver  lo obvio que se tiene ante los ojos, en esta persistencia en los hechos en la amplia geografía nacional. colombiakrítica.

Texto de Iván Gallo

Los años en los que Don Berna era el dueño de Medellín

La foto que acompaña este escrito la tomó Jesús Abad Colorado el 11 de noviembre del 2002, el día que la fuerza pública se unió con paramilitares de Don Berna para tomarse la Comuna 13. Una bala perdida impactó en la casa donde vivía esta niña y ella, por instinto, miró a través del agujero. Esta es la historia de uno de los años más oscuros de Medellín, unos años que parece la gente quiere negar. Hay que recordar para no repetir.

Un mes después de que se realizara la Operación Orion, el 11 de noviembre del 2002, los jefes paramilitares se reunieron para concretar qué le iban a ofrecer al gobierno Uribe en la inminente negociación que realizarían. Estaban ya sentadas las bases de lo que se conoce como Justicia y Paz. La periodista María Teresa Ronderos en su libro Guerras recicladas, recoge el acta de ese encuentro. En ella se expresaba la preocupación por la pelea cada vez más estallada entre el Bloque Metro, comandado por Carlos Mauricio García, alias Doblecero, ex oficial del ejército y el Bloque Cacique Nutibara de Diego Fernando Murillo, alias Don Berna. Este no era más que un brazo, reconvertido y actualizado, de la famosa Oficina de Envigado que alguna vez le había servido a Pablo Escobar. La reunión fue agria. En ella los hermanos Vicente y Carlos Castaño le protestaron a ambos bandos el hecho de no haber podido controlar como estaban obligados la Comuna 13. Compuesta por 23 barrios en donde viven más de dosciental mil personas, esta Comuna ha sido abandonada por el Estado. Por eso desde los años ochenta milicias de las FARC y el ELN se han apoderado de ella. La idea que tenían los paras era apoderarse de esta zona y después “entregársela” en negociación al gobierno de Alvaro Uribe. Pero no se había podido.

La reunión se volvió más espesa cuando Orion, uno de los hombres de confianza de Berna, levantó la mano y afirmó que esto no se había concretado debido a la torpeza del Bloque Metro. Orion tenía la certeza de que este grupo se había dejado infiltrar por medios del ELN y por eso la reconquista total de la Comuna 13 no se había podido efectuar. En la reunión se pidió que se acabara la disputa interna entre el Bloque Metro y el Cacique Nutibara. Aunque se dieron la mano la guerra ya estaba servida. Los paras se habían comprometido a “Pacificar” -terminó que usó también el general Rito Alejo del Rio en el Urabá- las Comunas, limpiarlas y dárselas de nuevo al gobierno Uribe ya libres de cualquier vestigio guerrillero. Para eso había hecho entre el 16 y el 19 de octubre la famosa Operación Orion en donde 3.000 hombres de la policía y del ejército habían entrado por aire y tierra a la Comuna 13. Está documentado y como el mismo Don Berna lo afirmó después en declaraciones libres, que existió apoyo explícito de paramilitares para entrar en el lugar. El número de víctimas que generó esta barbarie aún no se han concretado. Incluso se habla que en un sector de la Comuna 13 existe un lugar llamado “La escombrera” en donde podrían haber más de 300 cuerpos enterrados.

El caso es que el apretón de manos de ese 11 de noviembre no serviría de nada. Dos años después, un Doblecero acorralado por la guerra interna con Don Berna, sería acribillado en Santa Marta. Ya se lo había anunciado a Vicente Castaño “Del Bloque Metro no quedará nada”. Doblecero había entrado en confrontación con Don Berna porque él era un purista, creía que las Autodefensas se habían creado para combatir las guerrillas y no para traquetear y básicamente Don Berna era un traqueto.

A principios de este siglo no había un poder más apabullante en Medellín que el que tenía Don Berna. Es que ni siquiera las instituciones podrían tener más influencia. Si a él se le daba la gana podría bajar las tazas de criminalidad con un chasquear de sus dedos. A eso se le llamaba Don Gobernabilidad.

Diego Fernando Murillo había nacido en Tuluá y nunca había tenido ni Dios ni Ley. En su primera juventud fue miembro del EPL pero no se amoldó a sus preceptos. Quería crear su propia disidencia a la que le puso La Estrella. Por eso empezó a matar miembros de ese grupo guerrillero. Los dirigentes del EPL le respondieron con un complot para matarlo. Le dispararon en la mandíbula y en la pierna. Creían que estaba muerto e incluso lo sacaron de la morgue de Medellín. El único que le dio la mano fue “el negro” Galeano, uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar. Lo nombró su jefe de escoltas. En ese momento le decían “El Ñato”. Era fiel como el mal aliento al hombre que lo rescató. Por eso, cuando Pablo Escobar lo mandó a asesinar en la cárcel de La Catedral junto a su socio, Kiko Moncada. Nunca salieron vivos. “El Ñato” cuando escuchó que Escobar los había mandado a llamar, le pidió a su jefe que no subiera a la Catedral. Lo esperó en su carro durante horas. Se bajó y preguntó por Galeano y Moncada. Le dijeron que estaban enrrumbados, que mejor siguiera, que disfrutara. Pero Murillo se las olió y se fue a la Fiscalía en donde contó todo lo que sabía de Pablo Escobar. Lo premiaron borrándole su ya abultado expediente criminal. Se uniría a los hermanos Carlos y Fidel Castaño en el grupo que se llamaría los PEPES, Perseguidos por Pablo Escobar. Nacía el Paramilitarismo amparado por el Estado por culpa de su enemigo en común.

El 2 de diciembre de 1993 Pablo Escobar sería asesinado por una acción conjunta entre los PEPES y el Bloque de Búsqueda. Fue una de las primeras acciones documentadas en donde hubo una colaboración entre fuerza pública y paramilitares. Una vez cayó Escobar Murillo, a quien ya no le decían “El Ñato” sino “Don Berna”, heredó la criminalidad de Pablo Escobar en Medellín. La oficina de cobros de Envigado pasaba a ser de su propiedad. Todas las rentas de las economías ilícitas del Valle de Aburrá pasaban por su control. En el año 2000 su grupo se transforma en el Bloque Cacique Nutibara. Tenía tanto control en su ciudad que podría bajar los índices de delincuencia con solo ordenarlo. Como comandante de las AUC se desmovilizó en el 2003 acogiéndose a Justicia y Paz pero en el 2008 terminarían extraditandolo a los Estados Unidos.Allí sigue y quiere hablar. En julio del 2024 le expresó en una carta al presidente Gustavo Petro para participar en su Paz Total. En uno de los apartes de la carta al presidente decía lo siguiente: “La experiencia vivida como antiguo actor del conflicto, conocedor de primera mano de los conflictos urbanos y rurales del país, el tránsito en la construcción de paz desde las desmovilizadas AUC y la indeclinable voluntad de paz que desde el primer momento he expresado y sostenido a pesar de las circunstancias de mi reclusión en otro país, permiten como gestor de paz tener los instrumentos y el conocimiento para lograr que los procesos que se adelantan lleguen a un buen puerto.”

Obviamente esta insinuación de cooperación con la justicia ha puesto lo pelos de punta de más de un poderoso. Su verdad es necesaria para conocer hasta que punto los paras y la Fuerza Pública fueron un solo organismo durante hechos tan escabrosos como la Operación Orion.


Read more...

Flujos de la Politica

 Por Mauricio Castaño H 
Historiador 
Colombiakrítica 


La violencia política y la pobreza son el denominador común en Colombia, nación insuficiente, Estado fallido para referir su inconclusa tarea de ser medio y fin para regular y garantizar el consabido Bienestar General, el Estado Social de Derecho. Tanto para quien peine canas como para el joven que sueña con un mejor mañana, la violencia política, paramilitar, guerrillera y criminal o mafiosa en general, han sido el pan común en las pantallas mediáticas y en la cruda realidad en las calles, quizá pasada por alto porque de tanto ver, ya no se ve, la costumbre hace que todo se vuelva normal, todo es parte del paisaje, la vida se impone, todo tiene que seguir su marcha, seguir adelante pase lo que tenga que pasar.

Para mayores señas acudimos a la política tan cambiante, tan perceptible en sus flujos, corrientes que fluyen, percolan, hacen remolino, luego siguen la corriente, se incorporan al caudal predominante. Se percibe que los actuales momentos de Colombia son de cambio, de renovación política en especial en el énfasis social y por supuesto en superar la violencia para alcanzar una cierta paz. Queremos ejemplificar, en aras de hacernos comprender mejor. Demos un recorrido de magnicidios y gobiernos que reflejan esto de la violencia diversa, esa tensión que se bate entre un mundo terrateniente aferrado al pasado y unos librecambistas, liberales que jalonan la modernización de la nación. 


Algo de Historia


Algo de historia da una idea de estos flujos políticos. El populista liberal Jorge Eliecer Gaitan fue asesinado en 1948, época de odios entre liberales y conservadores, o quienes impulsaban una sociedad burguesa y moderna de libre mercado y terratenientes, feudales dispuestos a derramar sangre antes que abandonar su terruño. Recuerdo testimonios que avivaban la llama violenta arengando que los liberales comían niños, eran comunistas endemoniados que deberían ser atravesados más pronto que tarde por el puñal justiciero.


La Búsqueda de la Paz


Otros emblemas de estos flujos de violencia fueron la constante de la búsqueda de la paz en muchos gobiernos. La presidencia de Belisario Betancur está asociada al clamor de la paz que término con la toma del Palacio de Justicia por parte de la guerrilla del M-19. Julio César Turbay y los más de tres mil presos políticos, pese a ser preguntado sobre el particular, respondió que el único preso político en el país era el presidente de Colombia. Otro mandatario ungido en abrazo de paz por el legendario guerrilero Manuel Marulanda Velez, alias tirofijo,  fue el presentador de televisión o periodista Andrés Pastrana. César Gaviria y la arremetida mafiosa del cartel en Medellín de Pablo Escobar. Otros que siguen este flujo de la paz son Alvaro Uribe Velez con promeza de acabar a bala con las guerrillas, le siguió Juan Manuel Santos que ofreció plomo pero también paz negociada. 


Historia de Sangre


Quiero ejemplificar y enfatizar los flujos que emergen en el calor del momento encarnados en liderazgos que por una un otra razón terminan siendo una especie de mesías que bien pudieron alcanzar la Presidencial pero sus vidas fueron truncadas, fueron asesinados. Solo mencionemos los más emblemáticos con aspiraciones presidenciales: Pizarro León Gómez de la entonces guerrilla M-19; Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo, ambos del movimiento político UP Unión Patriótica; Galán, politico liberal; Alvaro Gómez Hurtado, Conservador que giró de un pensamiento de ultraderecha a un progresismo liberal. Todos estos hombres flujos fueron interrumpidos y con ellos así impedir posibles cambios progresistas o modernas en la sociedad.


Flujos Políticos


Los flujos políticos reflejan, claro está, la sociedad misma, y ella se enmarca en esas tensiones de preservar o cambiar un cierto orden que regula el momento, los afanes de cada día, cómo no nombrar esa tensión entre lo perimido y lo vigente, el mundo de los terratenientes y la propulsión de fuerzas que jalonan una cierta modernidad, acá salta a la vista la confrontación armada hasta hace poco entre ejércitos irregulares o por fuera de la ley que ejercían presion desde orillas de izquierda o de derecha, guerrillas y paramilitares de derecha, son extremos, son brazos armados que expresan o reflejan flujos sociales. 


En suma, la violencia, la guerra, y su antídoto, la paz, ha sido la constante en estos gobiernos.  Pero ¿qué significa la paz? Desde las luchas de independencia hasta nuestros días, ese ha sido el grito, años, décadas, siglos y aún no se halla, no se ha encontrado la fórmula. Solo conocemos una pista que consiste en dos grandes grupos llamados liberales y conservadores, mercaderes y feudales que se baten, se disputan por prebendas basadas en sus feudos, en sus tierras éstos, aquellos por impulsar el mercado, la riqueza basa ya no en la mera explotación de la tierra sino en las transacciones comerciales, los burgos, las ciudades y no el campo serán su epicentro por donde todo fluye, servicios y mercancías.


Todo es cambiante en la vida, la sociedad y desde luego su organización política en su razón administrativa. Es difícil la percepción de los cambios sociales y políticos, en qué momento un sentir ciudadano es envolvente, se vuelve torrente, caudal. En estos momentos se siente fatiga por la violencia, cansancio, las urnas de nuevo están refrendando el mandato de paz pero en especial en clave ya no de conflicto o de guerra, sino en buscar las claves para materializar el Estado Social de Derecho


Read more...

Afectos

 Por Mauricio Castaño H
Historiador 
Colombiakrítica


Afectos, Afecciones

La pregunta es bastante conocida ¿De qué es capaz un cuerpo? Un cuerpo es capaz de lo que se lo entrene, se acotará a riesgo de simplificar a Spinoza. Todo acto es potencia así como las acciones producen afecciones, afectaciones que pueden ser de dolor o placer, alegría o tristeza: la alegría se torna en amor, la tristeza en odio. Es comprensible, es del sentido común comprender que cada acción implica una afectación. Es un tema de trazabilidad, de trazos, de pliegues, incluso de flujos.

Pliegues, Trazos

La palabra explicar proviene del latín explicare que a su vez viene de Ex que quiere decir sacar, y plicare significa hacer pliegues. De allí también derivan implicar que significa poner el pliegue, complicar se toma por hacer muchos pliegues, desplegar equivale a deshacer el pliegue, complejo asimilable con pliegue. «En efecto, comprender es la razón interna que da cuenta de los dos movimientos, explicar e implicar. La substancia comprende (comporta) todos los atributos, y los atributos comprenden (contienen) todos los modos. Es en la comprensión en la que se funda la identidad de la explicación y la implicación. Spinoza recupera así toda una tradición de la Edad Media y del Renacimiento, que definía a Dios por lo complicado: Dios complica toda cosa, a la vez que cada cosa complica e implica a Dios.» Citamos a Deleuze en Spinoza: Filosofía Práctica, ed. Epublibre.org

Todo se trata de un desplazamiento, salir a la acción y entrar en una afectación, es una cuestión de movimiento y por eso mismo la libertad es asunto fundamental, cómo y a dónde debo moverme sorteando obstáculos, está, sí o no, el camino despejado hacia donde conviene el desplazamiento. Acá no es raro que a la lucha por la libertad, esté anexo el ascetismo, el repliegue, la soledad, el silencio, la isla de intimidad a dónde se hace el retiro para estar un poco con uno mismo, descansar quizá del exceso de las afectaciones, de las hiper relaciones que desbordan, atosigan, oprimen y lo despojan de ser uno mismo, en una palabra, anestesian, impiden nuestro despliegue, nuestros propios trazos.

Todo esto es de cierta manera moverse con piso, con polo a tierra como suele decirse. Pero cuando se rebasa la realidad misma, las ideas se tornan en fantasía, se comprenderá, por ejemplo, que la locura es un exceso de imaginación, la ha rebasado, se ha sobrepasado las afecciones y sólo basta imaginar, conformarse con analogías, metáforas. «En un sentido, la abstracción supone la ficción, puesto que consiste en explicar las cosas mediante imágenes (y en substituir la naturaleza interna de los cuerpos por el efecto que tienen sobre el nuestro).» «El Bien, como el Mal, no tiene sentido. Se trata de seres de razón o de imaginación que dependen por entero de los signos sociales, del sistema represivo de recompensas y castigos.» Deleuze.


Afectaciones Comunes, Patria

Renunciar a la propia potencia

En la soledad nos perdemos, la comunidad nos vivifica, todo tiene que ver con todo. Allí sólo se justifica un bien mayor que son los lazos sociales, la patria que nos enlaza, permite, hace posible las afectaciones para el bienestar general. Propician los altísimos encuentros del arte, la música, la ética, las afecciones amorosas, experimentar potencias que despliegan la vida en sus lentitudes y Velocidades de los cuerpos, pliegues, despliegues, repliegues. 

Se trata de definir a los seres por su poder de afección , por las afecciones de las que son capaces, las excitaciones a las que reaccionan, las que les son indiferentes y aquellas que exceden su poder y los quebrantan o los matan. Existir es afirmarse en todas partes. No importa que haya que romper los límites. Conocemos los agenciadores de los límites: El sacerdote, el juez y el hombre de Poder, todos ellos ponen cercos a la vida, la entristecen. 

«Con toda su forma tanto de vivir como de pensar erige Spinoza una imagen de la vida positiva, afirmativa, contra los simulacros con los que se conforman los hombres. Y no sólo se conforman con ellos, sino que el hombre odia la vida, se avergüenza de la vida; un hombre de la autodestrucción que multiplica los cultos a la muerte, que lleva a efecto la sagrada unión del tirano y del esclavo, del sacerdote, el juez y el guerrero, siempre ocupado en poner cercos a la vida, en mutilarla, matarla a fuego lento o vivo, enterrarla o ahogarla con leyes, propiedades, deberes, imperios: tal es lo que Spinoza diagnostica en el mundo, esta traición al universo y al hombre.»

Pliegue, despliegue, moverse, traslación, y en todo ello toda vida es potencia de acción que por ende implican afectaciones positivas y negativas, de amores y tristezas.


Read more...

Formemos Red

Preferencias de los Lectores

Todos los Escritos

Rincón Poético

Seguidores