Izquierda y Derecha

Por Mauricio castaño H
Historiador
Colombiakrítica

 


Preámbulo

 

Destrucción de la riqueza hoy antes que distribución, ayer guerra por cuenta de la escasez, Georges Bataille en el ensayo sobre el Don, así nos lo enseñó, el don, el que más donaba acumulaba poder, aplastaba al otro con la generosidad manifiesta en bienes, en el dar. Luego con Wallerstein en la sobreabundancia, señala tres aspectos de nuestro mundo de hoy con énfasis en el Poder: la crisis climática y fiscal que no asumen los más ricos y más bien trasladan a los más pobres, y por último la desruralización del campo, la emergencia industrial copa toda la esfera terrestre, al menos marca el paso con el modo de economía predominante, el campo, la ruralidad perimida, la fruta de manzana ya se hace en el laboratorio. 

 

Simplificando, es un tema de distribución de la riqueza, y por supuesto, una aristocracia resistente a renunciar a los privilegios, la nueva edad media en este amplio mundo que toman por hato, una gran hacienda donde ellos son los Señores y todos los demás son los peones. Finalmente, y de pronto forzando un poco, queremos enfatizar sobre el posible apalancamiento de esta nueva aristocracia, en su relato o en su nuevo credo del Orden que los habilita, en un cierto derecho natural de poder de mando, de clase ilustrada elegida para iluminar en mandar a la gran mayoría, es la dictadura de los sabios sobre la gran masa pobre e ignorante, así lo creen, justifican esta nueva aristocracia. En suma, el Orden versus Caos es otra arista en las siguientes líneas.

 

Orden y Caos

 

La curiosidad corre por cuenta del orden que se impone contra el desorden, de la toma de partido por la cultura de todo lo que está Derecho, a la derecha en menosprecio de la izquierda. En la escuela, por ejemplo, los maestros se empecinaban, incluso con violencia, en volver diestro al nacido zurdo contrariado. Es la prevalencia por el mundo de lo recto, por lo que va derecho en menosprecio de lo torcido y zurdo considerado contra natura. 

 

Y decirlo de una vez, esta toma de partido por lo recto, por lo que va derecho, ocupó toda la valoración de nuestra civilización occidental y desechó todo lo demás que no se ajustaba a ese orden considerado «normal», «natural». Y así se desecha todo desorden y por supuesto todo caos, tan de la vida como lo podemos sugerir en estas líneas abordadas, no sin antes mencionar ejemplos de otras direcciones, en escrituras de culturas que llevan sus trazos de izquierda a derecha o viceversa, de arriba hacia abajo (China).

 

Acá encontramos útil la siguiente cita taxonómica para ilustrar la imposibilidad de pensar lo diferente, lo distinto que se nos presenta como raro. En el libro de Michel Foucault: Las palabras y las cosas en el Prefacio, traemos el siguiente fragmento:

 

 «Este libro nació de un texto de Borges. De la risa que sacude, al leerlo, todo lo familiar al pensamiento —al nuestro: al que tiene nuestra edad y nuestra geografía—, trastornando todas las superficies ordenadas y todos los planos que ajustan la abundancia de seres, provocando una larga vacilación e inquietud en nuestra práctica milenaria de lo Mismo y lo Otro. Este texto cita "cierta enciclopedia china" donde está escrito que "los animales se dividen en a] pertenecientes al Emperador, b] embalsamados, c] amaestrados, d] lechones, e] sirenas, f] fabulosos, g] perros sueltos, h] incluídos en esta clasificación, i] que se agitan como locos, j] innumerables, k] dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l] etcétera, m] que acaban de romper el jarrón, n] que de lejos parecen moscas."


(Taxonomía)


… En el asombro de esta taxinomia, lo que se ve de golpe, lo que, por medio del apólogo, se nos muestra como encanto exótico de otro pensamiento, es el límite del nuestro: la imposibilidad de pensar esto. 


Así, pues, ¿qué es imposible pensar y de qué imposibilidad se trata? Es posible dar un sentido preciso y un contenido asignable a cada una de estas singulares rúbricas; es verdad que algunas de ellas comprenden seres fantásticos —animales fabulosos o sirenas—; pero justo al darles un lugar aparte, la enciclopedia china localiza sus poderes de contagio; distingue con todo cuidado entre los animales reales (que se agitan como locos o que acaban de romper el jarrón) y los que sólo tienen su sitio en lo imaginario. Se conjuran las mezclas peligrosas, los blasones y las fábulas vuelven a su alto lugar; nada de inconcebible anfibia, nada de alas con zarpas, nada de inmunda piel escamosa, nada de estos rostros polimorfos y demoníacos, nada de aliento en flamas. Aquí la monstruosidad no altera ningún cuerpo real, en nada modifica el bestiario de la imaginación; no se esconde en la profundidad de ningún poder extraño.

 

La imposibilidad de pensar lo diferente, lo distinto a lo que una cierta cultura a tomado partido con ciertos valores de verdad, de validez es lo que habilita el menosprecio de lo otro. Queremos enfatizar en esto del valor absoluto del concepto de Derecho, de Derecha, en política, entonces, muy en boga, en especial en occidente con los partidos, estamos pensando en EEUU en cabeza que esgrimen toda esta lógica, todo este sesgo de racionalidad en creer que la vía más directa es la tecno dictadura, los más «ilustrados» en el timón del poder, los demás son eslavos en el mejor de los mundos posibles de una obediencia voluntaria, sometimiento...


El Orden Desafiado

 

El orden desafía al caos pese a que todo es caótico. Todo está en constante cambio, nada está quieto, las partículas se agitan provocando nuevos órdenes, nuevas organizaciones. Heraclito fue quien expresó que nadie se baña en las mismas aguas de un río. A su vez, Lucrecio en su rerum natura nos percató de las partículas inquietas que conforman todo cuerpo, movimientos constantes, infinitos. En fin, nada está predeterminado, todo está en constante hacerse, todo está inédito.

 

El orden es un concepto usado para definir poderes establecidos, se dice el viejo orden para referirse a las monarquías y con el nuevo orden para definir las democracias establecidas después de la Revolución Francesa en especial en el mundo occidental.

 

Una regla es regla cuando arregla, y basta con que un individuo esté en desacuerdo para saber que algo anda mal, las normas sociales a diferencia de las biológicas están siempre en constante revisión, en constante construcción, no son definitivas, varían de acuerdo a los valores restablecidos en cada época y en cada sociedad determinada.

 

El caleidoscopio es una bonita imagen para decir lo flexible que todo se nos presenta a la imaginación según sea el movimiento que se le imprima.

 

 Colofón

 

Y si dijéramos que el Diablo no nos va a llevar ni nos va a tragar, que el catastrofismo es tan lejano como irreal, que el caos es más bien la norma porque nada está escrito de golpe y porrazo. Y a renglón seguido una malicia del mercader, en el mundo del capital todo es vendible, todo es negocio: en el peor de los mundos siempre estará el último capitalista vendiendo la soga al último que se quiere ahorcar, la leyenda marciana dice:  el penúltimo capitalista venderá la soga para ahorcar el último. Es un extremo, una falsa paradoja decir que no tenemos otra alternativa que esperar a que nos coma el tigre. Aunque, valga la anotación, apocalipsis quiere decir renovación, la vida en el cambio constante. El catastrofismo lleva al agotamiento del tiempo y por tanto se debe actuar rápido. Contrario a la eternidad, todas las civilizaciones son finitas.

 

«Con el desecamiento del mar, el pez primitivo abandona su medio asociado para explorar la tierra, se ve forzado a 'transportarse así mismo,' y ya no cuenta con más aguas que las que lleva en el interior de sus membranas amnióticas para la protección del embrión. De todas maneras, más que el ataque, lo propio del animal es la huida, pero sus fugas son a la vez conquistas, creaciones. » ( G. Deleuze. Mil Mesetas. Pretextos, España, 1994, p. 61).


Read more...

La Alegría y la Tristeza

Por Mauricio Castaño H 
Historiador 
Colombiakrítica
 


Los flujos de alegría habitan en los espíritus libres y festivos, es decir, autónomos, independientes, dueños de sus propias vidas, incluso hasta en el encierro de la mazmorra o prisión, nada o poco se les puede arrebatar, el énfasis está en todo de lo que es capaz un cuerpo, en sus pasiones. «… La tristeza nace del deseo de un odio. Ese deseo se concatena con otros deseos, otras pasiones: antipatía, irrisión, menosprecio, envidia, cólera, etc. Pero aún allí, en tanto ella determina nuestra esencia o conatus, la tristeza engloba algo de nuestra potencia de actuar.» Seguimos el bello texto de Gilles Deleuze: Spinoza y el Problema de la Expresión. Ed. Atajos, España: 1996, pág. 234. 

 

Flujos, potencias de actuar, estados definen bien la alegría y la tristeza, lo que pasa y no se queda para siempre, todo depende de las relaciones que se tejen, que se construyen para devenires que se estiman convenientes en esto de la reafirmación de la vida. Por eso mismo se enfatiza en salir de la aflicción, por ejemplo, que nos hunde y nos mantiene sujetos, suspendidos en la añoranza de un pasado ya ido, y que nos atan a un algo o a un ser ya inexistentes, que no hacen parte ya de las composiciones, de nuestras relaciones que nuestras vidas dinámicas tejen. 

 

Pero la finalidad es separar la tristeza destruyendo su objeto que la causa. La libertad de un cuerpo pasa por sí mismo, soportada en su triádica composición interna o externa: «En un modo existente, debemos distinguir tres cosas: la esencia como grado de potencia; las relaciones en que ella se expresa; las partes extensivas subsumidas bajo esa relación. A cada uno de esos niveles corresponde un orden de la Naturaleza.» (Ibid. p. 228. La cursiva es nuestra). 

 

Destruir para construir lo nuevo

 

Todo cuerpo en sus afectos y sus relaciones comprende el proceso de composición, descomposición, destrucción. La destrucción está por fuera del orden de la composición de las relaciones. Las fuerzas del deseo, de los flujos de deseos hace actuar, son potencia de la existencia que nos empuja a ser. Hay cuerpos cuya composición de relaciones pueden favorecer para la construcción o destrucción, todo depende de una fuerza que desequilibra a otro cuerpo no importa que sea igual o más sólido que aquel otro que lo regocija. Lo odiado que se destruye, causa regocijo. «Estamos siempre determinados a buscar la destrucción del objeto que nos pone tristes; pero destruir es dar a las partes del objeto una nueva relación que conviene con la nuestra; experimentamos pues una dicha que aumenta nuestra potencia de actuar.» (Ibid. p.235).

 

Diferencias que alejan a los hombres

 

La diversidad en que se componen las relaciones de los hombres con  los gustos, de deseos, de pasiones y con las cosas, hace tan distantes a los unos de otros. Entre gustos no hay disgustos suele decirse para dirimir los conflictos y lograr una cierta convivencia de afectos constructivos, edificantes. Y romper los odios y las tristezas no es definitivo, es provisional, así como la felicidad no es completa. Y más bien están en reacomodo y en construcción permanente, pues la tristeza nos envenena hasta curarnos con su destrucción para dar lugar a lo nuevo y conveniente.

 

Relaciones Construidas versus Mal

 

Pero el mal en sí, no existe, todo depende del orden de las relaciones y de las composiciones que se derivan de todo cuerpo. Más allá del bien y del mal, quiere decir: más allá de lo bueno y de lo malo. El mal es un estado, un flujo que viene y que va, por eso se dice que en sí, no existe.

 

El odio

 

El odio es una tristeza que la engloba, y antes su origen, su fuente fue la alegría, y por tanto su anverso es el odio. El mal es una descomposición de una relación que es provisional hasta que se construye, se recompone una nueva, todo está en perspectiva, en devenir, en reafirmar la vida que se impone.

 

Tristeza y miedo a la muerte

 

Otra causa que perturbaba la felicidad hasta volverse, colmarse todo en tristeza era el miedo a la muerte, recordamos a Lucrecio en su sentencia: para qué preocuparnos por ella si cuando estamos no está (la muerte) y cuando está, ya no estamos. Esto es liberarnos de las fuerzas, del imperialismo de la naturaleza para proclamar nuestra soberanía del yo, del individuo para conquistar una cierta libertad que nos proporciona una conquista de una paz individual.

 

Toda relación se define por sus composiciones, depende de su grado de disposición hacia lo tóxico o hacia lo vital , vivificante. El dolor se vuelve, aflicción, tristeza, y la tristeza en odio, pero al final, en cambio, la alegría se torna en empatía llamada amor en esas constantes relaciones que se tejen. La vida es la composición de relaciones para prevalecer la alegría que es el amor.

 


Read more...

Medellín y Paramilitarismo


 No es posible tapar el solo con las dos manos, este escrito da luces sobre la historia oscura en Medellín, Antioquia y Colombia, ese capítulo que aún persiste sobre el paramilitarismo,  sobre los nuevos señores feudales que encontraron una salida en el negocio del narcotráfico, que es, en plata sonante y contante, un baño de sangre sobre el territorio, en específico en la emblemática Comuna 13 compuesta de 23 barrios, lugar Geo estratégico para el control de drogas y armas. Y en el relato que se teje y se escucha, son percepciones. Pese a esa realidad, es filtrada por los mass media que no dejan ver  lo obvio que se tiene ante los ojos, en esta persistencia en los hechos en la amplia geografía nacional. colombiakrítica.

Texto de Iván Gallo

Los años en los que Don Berna era el dueño de Medellín

La foto que acompaña este escrito la tomó Jesús Abad Colorado el 11 de noviembre del 2002, el día que la fuerza pública se unió con paramilitares de Don Berna para tomarse la Comuna 13. Una bala perdida impactó en la casa donde vivía esta niña y ella, por instinto, miró a través del agujero. Esta es la historia de uno de los años más oscuros de Medellín, unos años que parece la gente quiere negar. Hay que recordar para no repetir.

Un mes después de que se realizara la Operación Orion, el 11 de noviembre del 2002, los jefes paramilitares se reunieron para concretar qué le iban a ofrecer al gobierno Uribe en la inminente negociación que realizarían. Estaban ya sentadas las bases de lo que se conoce como Justicia y Paz. La periodista María Teresa Ronderos en su libro Guerras recicladas, recoge el acta de ese encuentro. En ella se expresaba la preocupación por la pelea cada vez más estallada entre el Bloque Metro, comandado por Carlos Mauricio García, alias Doblecero, ex oficial del ejército y el Bloque Cacique Nutibara de Diego Fernando Murillo, alias Don Berna. Este no era más que un brazo, reconvertido y actualizado, de la famosa Oficina de Envigado que alguna vez le había servido a Pablo Escobar. La reunión fue agria. En ella los hermanos Vicente y Carlos Castaño le protestaron a ambos bandos el hecho de no haber podido controlar como estaban obligados la Comuna 13. Compuesta por 23 barrios en donde viven más de dosciental mil personas, esta Comuna ha sido abandonada por el Estado. Por eso desde los años ochenta milicias de las FARC y el ELN se han apoderado de ella. La idea que tenían los paras era apoderarse de esta zona y después “entregársela” en negociación al gobierno de Alvaro Uribe. Pero no se había podido.

La reunión se volvió más espesa cuando Orion, uno de los hombres de confianza de Berna, levantó la mano y afirmó que esto no se había concretado debido a la torpeza del Bloque Metro. Orion tenía la certeza de que este grupo se había dejado infiltrar por medios del ELN y por eso la reconquista total de la Comuna 13 no se había podido efectuar. En la reunión se pidió que se acabara la disputa interna entre el Bloque Metro y el Cacique Nutibara. Aunque se dieron la mano la guerra ya estaba servida. Los paras se habían comprometido a “Pacificar” -terminó que usó también el general Rito Alejo del Rio en el Urabá- las Comunas, limpiarlas y dárselas de nuevo al gobierno Uribe ya libres de cualquier vestigio guerrillero. Para eso había hecho entre el 16 y el 19 de octubre la famosa Operación Orion en donde 3.000 hombres de la policía y del ejército habían entrado por aire y tierra a la Comuna 13. Está documentado y como el mismo Don Berna lo afirmó después en declaraciones libres, que existió apoyo explícito de paramilitares para entrar en el lugar. El número de víctimas que generó esta barbarie aún no se han concretado. Incluso se habla que en un sector de la Comuna 13 existe un lugar llamado “La escombrera” en donde podrían haber más de 300 cuerpos enterrados.

El caso es que el apretón de manos de ese 11 de noviembre no serviría de nada. Dos años después, un Doblecero acorralado por la guerra interna con Don Berna, sería acribillado en Santa Marta. Ya se lo había anunciado a Vicente Castaño “Del Bloque Metro no quedará nada”. Doblecero había entrado en confrontación con Don Berna porque él era un purista, creía que las Autodefensas se habían creado para combatir las guerrillas y no para traquetear y básicamente Don Berna era un traqueto.

A principios de este siglo no había un poder más apabullante en Medellín que el que tenía Don Berna. Es que ni siquiera las instituciones podrían tener más influencia. Si a él se le daba la gana podría bajar las tazas de criminalidad con un chasquear de sus dedos. A eso se le llamaba Don Gobernabilidad.

Diego Fernando Murillo había nacido en Tuluá y nunca había tenido ni Dios ni Ley. En su primera juventud fue miembro del EPL pero no se amoldó a sus preceptos. Quería crear su propia disidencia a la que le puso La Estrella. Por eso empezó a matar miembros de ese grupo guerrillero. Los dirigentes del EPL le respondieron con un complot para matarlo. Le dispararon en la mandíbula y en la pierna. Creían que estaba muerto e incluso lo sacaron de la morgue de Medellín. El único que le dio la mano fue “el negro” Galeano, uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar. Lo nombró su jefe de escoltas. En ese momento le decían “El Ñato”. Era fiel como el mal aliento al hombre que lo rescató. Por eso, cuando Pablo Escobar lo mandó a asesinar en la cárcel de La Catedral junto a su socio, Kiko Moncada. Nunca salieron vivos. “El Ñato” cuando escuchó que Escobar los había mandado a llamar, le pidió a su jefe que no subiera a la Catedral. Lo esperó en su carro durante horas. Se bajó y preguntó por Galeano y Moncada. Le dijeron que estaban enrrumbados, que mejor siguiera, que disfrutara. Pero Murillo se las olió y se fue a la Fiscalía en donde contó todo lo que sabía de Pablo Escobar. Lo premiaron borrándole su ya abultado expediente criminal. Se uniría a los hermanos Carlos y Fidel Castaño en el grupo que se llamaría los PEPES, Perseguidos por Pablo Escobar. Nacía el Paramilitarismo amparado por el Estado por culpa de su enemigo en común.

El 2 de diciembre de 1993 Pablo Escobar sería asesinado por una acción conjunta entre los PEPES y el Bloque de Búsqueda. Fue una de las primeras acciones documentadas en donde hubo una colaboración entre fuerza pública y paramilitares. Una vez cayó Escobar Murillo, a quien ya no le decían “El Ñato” sino “Don Berna”, heredó la criminalidad de Pablo Escobar en Medellín. La oficina de cobros de Envigado pasaba a ser de su propiedad. Todas las rentas de las economías ilícitas del Valle de Aburrá pasaban por su control. En el año 2000 su grupo se transforma en el Bloque Cacique Nutibara. Tenía tanto control en su ciudad que podría bajar los índices de delincuencia con solo ordenarlo. Como comandante de las AUC se desmovilizó en el 2003 acogiéndose a Justicia y Paz pero en el 2008 terminarían extraditandolo a los Estados Unidos.Allí sigue y quiere hablar. En julio del 2024 le expresó en una carta al presidente Gustavo Petro para participar en su Paz Total. En uno de los apartes de la carta al presidente decía lo siguiente: “La experiencia vivida como antiguo actor del conflicto, conocedor de primera mano de los conflictos urbanos y rurales del país, el tránsito en la construcción de paz desde las desmovilizadas AUC y la indeclinable voluntad de paz que desde el primer momento he expresado y sostenido a pesar de las circunstancias de mi reclusión en otro país, permiten como gestor de paz tener los instrumentos y el conocimiento para lograr que los procesos que se adelantan lleguen a un buen puerto.”

Obviamente esta insinuación de cooperación con la justicia ha puesto lo pelos de punta de más de un poderoso. Su verdad es necesaria para conocer hasta que punto los paras y la Fuerza Pública fueron un solo organismo durante hechos tan escabrosos como la Operación Orion.


Read more...

Flujos de la Politica

 Por Mauricio Castaño H 
Historiador 
Colombiakrítica 


La violencia política y la pobreza son el denominador común en Colombia, nación insuficiente, Estado fallido para referir su inconclusa tarea de ser medio y fin para regular y garantizar el consabido Bienestar General, el Estado Social de Derecho. Tanto para quien peine canas como para el joven que sueña con un mejor mañana, la violencia política, paramilitar, guerrillera y criminal o mafiosa en general, han sido el pan común en las pantallas mediáticas y en la cruda realidad en las calles, quizá pasada por alto porque de tanto ver, ya no se ve, la costumbre hace que todo se vuelva normal, todo es parte del paisaje, la vida se impone, todo tiene que seguir su marcha, seguir adelante pase lo que tenga que pasar.

Para mayores señas acudimos a la política tan cambiante, tan perceptible en sus flujos, corrientes que fluyen, percolan, hacen remolino, luego siguen la corriente, se incorporan al caudal predominante. Se percibe que los actuales momentos de Colombia son de cambio, de renovación política en especial en el énfasis social y por supuesto en superar la violencia para alcanzar una cierta paz. Queremos ejemplificar, en aras de hacernos comprender mejor. Demos un recorrido de magnicidios y gobiernos que reflejan esto de la violencia diversa, esa tensión que se bate entre un mundo terrateniente aferrado al pasado y unos librecambistas, liberales que jalonan la modernización de la nación. 


Algo de Historia


Algo de historia da una idea de estos flujos políticos. El populista liberal Jorge Eliecer Gaitan fue asesinado en 1948, época de odios entre liberales y conservadores, o quienes impulsaban una sociedad burguesa y moderna de libre mercado y terratenientes, feudales dispuestos a derramar sangre antes que abandonar su terruño. Recuerdo testimonios que avivaban la llama violenta arengando que los liberales comían niños, eran comunistas endemoniados que deberían ser atravesados más pronto que tarde por el puñal justiciero.


La Búsqueda de la Paz


Otros emblemas de estos flujos de violencia fueron la constante de la búsqueda de la paz en muchos gobiernos. La presidencia de Belisario Betancur está asociada al clamor de la paz que término con la toma del Palacio de Justicia por parte de la guerrilla del M-19. Julio César Turbay y los más de tres mil presos políticos, pese a ser preguntado sobre el particular, respondió que el único preso político en el país era el presidente de Colombia. Otro mandatario ungido en abrazo de paz por el legendario guerrilero Manuel Marulanda Velez, alias tirofijo,  fue el presentador de televisión o periodista Andrés Pastrana. César Gaviria y la arremetida mafiosa del cartel en Medellín de Pablo Escobar. Otros que siguen este flujo de la paz son Alvaro Uribe Velez con promeza de acabar a bala con las guerrillas, le siguió Juan Manuel Santos que ofreció plomo pero también paz negociada. 


Historia de Sangre


Quiero ejemplificar y enfatizar los flujos que emergen en el calor del momento encarnados en liderazgos que por una un otra razón terminan siendo una especie de mesías que bien pudieron alcanzar la Presidencial pero sus vidas fueron truncadas, fueron asesinados. Solo mencionemos los más emblemáticos con aspiraciones presidenciales: Pizarro León Gómez de la entonces guerrilla M-19; Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo, ambos del movimiento político UP Unión Patriótica; Galán, politico liberal; Alvaro Gómez Hurtado, Conservador que giró de un pensamiento de ultraderecha a un progresismo liberal. Todos estos hombres flujos fueron interrumpidos y con ellos así impedir posibles cambios progresistas o modernas en la sociedad.


Flujos Políticos


Los flujos políticos reflejan, claro está, la sociedad misma, y ella se enmarca en esas tensiones de preservar o cambiar un cierto orden que regula el momento, los afanes de cada día, cómo no nombrar esa tensión entre lo perimido y lo vigente, el mundo de los terratenientes y la propulsión de fuerzas que jalonan una cierta modernidad, acá salta a la vista la confrontación armada hasta hace poco entre ejércitos irregulares o por fuera de la ley que ejercían presion desde orillas de izquierda o de derecha, guerrillas y paramilitares de derecha, son extremos, son brazos armados que expresan o reflejan flujos sociales. 


En suma, la violencia, la guerra, y su antídoto, la paz, ha sido la constante en estos gobiernos.  Pero ¿qué significa la paz? Desde las luchas de independencia hasta nuestros días, ese ha sido el grito, años, décadas, siglos y aún no se halla, no se ha encontrado la fórmula. Solo conocemos una pista que consiste en dos grandes grupos llamados liberales y conservadores, mercaderes y feudales que se baten, se disputan por prebendas basadas en sus feudos, en sus tierras éstos, aquellos por impulsar el mercado, la riqueza basa ya no en la mera explotación de la tierra sino en las transacciones comerciales, los burgos, las ciudades y no el campo serán su epicentro por donde todo fluye, servicios y mercancías.


Todo es cambiante en la vida, la sociedad y desde luego su organización política en su razón administrativa. Es difícil la percepción de los cambios sociales y políticos, en qué momento un sentir ciudadano es envolvente, se vuelve torrente, caudal. En estos momentos se siente fatiga por la violencia, cansancio, las urnas de nuevo están refrendando el mandato de paz pero en especial en clave ya no de conflicto o de guerra, sino en buscar las claves para materializar el Estado Social de Derecho


Read more...

Afectos

 Por Mauricio Castaño H
Historiador 
Colombiakrítica


Afectos, Afecciones

La pregunta es bastante conocida ¿De qué es capaz un cuerpo? Un cuerpo es capaz de lo que se lo entrene, se acotará a riesgo de simplificar a Spinoza. Todo acto es potencia así como las acciones producen afecciones, afectaciones que pueden ser de dolor o placer, alegría o tristeza: la alegría se torna en amor, la tristeza en odio. Es comprensible, es del sentido común comprender que cada acción implica una afectación. Es un tema de trazabilidad, de trazos, de pliegues, incluso de flujos.

Pliegues, Trazos

La palabra explicar proviene del latín explicare que a su vez viene de Ex que quiere decir sacar, y plicare significa hacer pliegues. De allí también derivan implicar que significa poner el pliegue, complicar se toma por hacer muchos pliegues, desplegar equivale a deshacer el pliegue, complejo asimilable con pliegue. «En efecto, comprender es la razón interna que da cuenta de los dos movimientos, explicar e implicar. La substancia comprende (comporta) todos los atributos, y los atributos comprenden (contienen) todos los modos. Es en la comprensión en la que se funda la identidad de la explicación y la implicación. Spinoza recupera así toda una tradición de la Edad Media y del Renacimiento, que definía a Dios por lo complicado: Dios complica toda cosa, a la vez que cada cosa complica e implica a Dios.» Citamos a Deleuze en Spinoza: Filosofía Práctica, ed. Epublibre.org

Todo se trata de un desplazamiento, salir a la acción y entrar en una afectación, es una cuestión de movimiento y por eso mismo la libertad es asunto fundamental, cómo y a dónde debo moverme sorteando obstáculos, está, sí o no, el camino despejado hacia donde conviene el desplazamiento. Acá no es raro que a la lucha por la libertad, esté anexo el ascetismo, el repliegue, la soledad, el silencio, la isla de intimidad a dónde se hace el retiro para estar un poco con uno mismo, descansar quizá del exceso de las afectaciones, de las hiper relaciones que desbordan, atosigan, oprimen y lo despojan de ser uno mismo, en una palabra, anestesian, impiden nuestro despliegue, nuestros propios trazos.

Todo esto es de cierta manera moverse con piso, con polo a tierra como suele decirse. Pero cuando se rebasa la realidad misma, las ideas se tornan en fantasía, se comprenderá, por ejemplo, que la locura es un exceso de imaginación, la ha rebasado, se ha sobrepasado las afecciones y sólo basta imaginar, conformarse con analogías, metáforas. «En un sentido, la abstracción supone la ficción, puesto que consiste en explicar las cosas mediante imágenes (y en substituir la naturaleza interna de los cuerpos por el efecto que tienen sobre el nuestro).» «El Bien, como el Mal, no tiene sentido. Se trata de seres de razón o de imaginación que dependen por entero de los signos sociales, del sistema represivo de recompensas y castigos.» Deleuze.


Afectaciones Comunes, Patria

Renunciar a la propia potencia

En la soledad nos perdemos, la comunidad nos vivifica, todo tiene que ver con todo. Allí sólo se justifica un bien mayor que son los lazos sociales, la patria que nos enlaza, permite, hace posible las afectaciones para el bienestar general. Propician los altísimos encuentros del arte, la música, la ética, las afecciones amorosas, experimentar potencias que despliegan la vida en sus lentitudes y Velocidades de los cuerpos, pliegues, despliegues, repliegues. 

Se trata de definir a los seres por su poder de afección , por las afecciones de las que son capaces, las excitaciones a las que reaccionan, las que les son indiferentes y aquellas que exceden su poder y los quebrantan o los matan. Existir es afirmarse en todas partes. No importa que haya que romper los límites. Conocemos los agenciadores de los límites: El sacerdote, el juez y el hombre de Poder, todos ellos ponen cercos a la vida, la entristecen. 

«Con toda su forma tanto de vivir como de pensar erige Spinoza una imagen de la vida positiva, afirmativa, contra los simulacros con los que se conforman los hombres. Y no sólo se conforman con ellos, sino que el hombre odia la vida, se avergüenza de la vida; un hombre de la autodestrucción que multiplica los cultos a la muerte, que lleva a efecto la sagrada unión del tirano y del esclavo, del sacerdote, el juez y el guerrero, siempre ocupado en poner cercos a la vida, en mutilarla, matarla a fuego lento o vivo, enterrarla o ahogarla con leyes, propiedades, deberes, imperios: tal es lo que Spinoza diagnostica en el mundo, esta traición al universo y al hombre.»

Pliegue, despliegue, moverse, traslación, y en todo ello toda vida es potencia de acción que por ende implican afectaciones positivas y negativas, de amores y tristezas.


Read more...

Mojones Política Patria

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakrítica


La política es el esqueleto de la historia, se lo ha dicho con frecuencia, los hombres la encarnan. También se dice que son los tiempos y las circunstancias los que cambian, los seres sólo siguen el fluir del río del tiempo, regocijo para chacales y camaleones hambrientos de devorar a la presa caída. La vida no es color de rosa sobre todo cuando se trata de los asuntos del Poder, ella es más bien variopinta y para los gustos están los colores, es cosa undívaga, profusa. Mucho se ha dicho que la política es la posibilidad de los acuerdos, pero el Poder es más bien ventaja sobre los disidentes, es lo que se percibe en las luchas intestinas. Acá van algunos mojones de la historia patria, de la nación colombiana.


Colonia y República


Está el antes y el después de la colonización, pero en ese balanceo, en ese tránsito o mucho mejor, en esa lucha gana el pulso el conquistador, invasor español. Se puede decir que la superioridad en fuerza de armamentos pero también de lo cultural hizo la diferencia en inclinar la balanza en favor del conquistador. Por ejemplo, el caballo y la bayoneta eran armas españolas ignoradas por el pueblo indígena que los verían sorprendidos como especie de dioses, unicornios, y para una cultura de múltiples dioses, era fácil de aceptar otro dios más. 


En suma, unos embriagados por la codicia del oro y en su fanatismo cristiano, los otros en la vida comunitaria y en el culto a sus dioses, monoteístas aquellos, estos politeístas, para tan sólo dar una idea de lo que acostumbra decirse choques de culturas. Pero la gran diferencia estriba en la explotación irracional del entorno, del planeta, mientras que los indígenas sabían obedecer a la pacha mama haciendo de todos los seres y cosas una especie de sujetos de derechos, aquellos sólo sabían tomar y no dar, explotación cruda, fiebre del oro era su cara a mostrar.


Otro Mojón

Feudales versus Mercaderes

Ver Más allá de las propias narices


Sigue otro mojón no menos sangriento, el de la colonización y después la Independencia. Criollos mestizos, negros, población india ya muy diezmada. Interesa mucho la instauración de la Independencia republicana y con ella las pujas de las principales clases sociales que se abrirán paso mediante el gobierno para el ejercicio del Poder y así hacer prevalecer sus intereses. Dos clases en esencia marcarán, trazarán la vía tortuosa de construcción política: los señores feudales, autoproclamados señores de la tierra, anclados en sus feudos. Otros son los mercaderes, los comerciantes que abogaran por abrir fronteras comerciales más allá de la tierrita, del propio terruño.


Ésta es tensión de larga duración que aún sacude nuestros días. Los bebedores de sangre, quiénes defienden la propiedad a capa y espada, se alzan para extender sus linderos pese a que la riqueza hoy día orbita por otros flujos como por ejemplo el oro digital, todo aquello que se mueve por el mundo global de la internet, el comercio de mercado libre para sólo mencionar uno del mundo actual, pero antes fue rebasar fronteras del sólo comercio local, nacional.


La Condición Humana del Poder


Las pasiones se adhieren a los hombres, los toman prestados, se valen de las existencias para su despliegue, repitamoslo de nuevo, nadie está a título individual en su propio cuerpo. Los intereses se encarnan en el ser mediante deseos, metas, proyectos, y en general esto se visualiza más en las proyecciones políticas que defenderán sus posiciones de clase en esencia. Según cómo estén equipados las fuerzas de las clases, según vean o no sus proyectos avantes o en declive, según sean las negociaciones entre esos grupos de poder, será su reacción civilizada o violenta. 


Tan sólo pensar en esas relaciones de Poder denominadas Colonización en América, españoles e indígenas, criollos, negros, mestizos que encarnaban sus propias luchas, sus propias razones qué defender. En estos asuntos humanos no hay dioses ni demonios, sólo hombres de carne y hueso, hay pasiones, la carne es débil y el espíritu impulsivo, el ensayo y error es la constante en el hombre. Muchas ideas se toman como dogmas, evangelios a seguir. Todos los líderes autoproclamados prometen salvación, pero nadie promete salvarnos de ellos. Se invoca al pueblo con bayonetas para defender causas que se consideran virtuosas.


¿Qué son los Partidos?


No es el hombre, es el tiempo y las circunstancias que cambian, así justifica el camaleónico político. Más que el dinero, el poder es considerado la droga más peligrosa, es el arte del engaño para el inescrupoloso, la política es tan solo un medio para alcanzar sus fines.


Se acostumbra decir en Derecho que en un pleito se hace parte de éste o aquella posición, se toma partido, por eso la balanza de la justicia se verá inclinada por una de las partes considerada tiene la razón… entonces se ha hecho justicia. Nada se halla en la mitad, en el medio. Es mentiroso aquello que dice que ni es de acá ni es de allá, y así situarse en el medio, sin tomar posición en la pretension de agradar a todos, de quedar bien con con Dios y con el Diablo.  ¿Qué es la Derecha, qué es la Izquierda, los centros y los extremos? 


Para muestra un botón, un mojón. En política de violencia colombiana de 1948, la tensión se resolvió con la alternancia del bipartidismo en el Poder, Conservadores anclados en sus feudos, en los valores de la tierra, y están los Liberales impulsores del libre mercado, traspasar fronteras, privilegiar centros citadinos de acopio e intercambios, es la ciudad red de redes y servicios por excelencia, centro que se enriquece con la periferia. Aquella tensión entre poderes fue cediendo en las maliciosas urnas bajo el eslogan de sospecha plasmada en la frase quien escruta elige. Hoy se reactualiza con software espía con potenciales votantes ausentes para alterar resultados a favor del politiquero de turno. Así refiere fraude en el 2022, el actual presidente de Colombia.


Bebedores de Sangre

 

Los demagagos, los caudillos, oradores ardientes son los de marrulla que bien saben poner palabras en los oídos de quiénes quieren escuchar. También la virtud se disfraza así como lo piadoso en lo religioso. Pero nunca se verá a un hombre poderoso ajeno a la riqueza o renunciar a los bienes terrenales, el cura predica pero no práctica. Lenguajes sublimes son nutridos de sangre, primero incendian y luego se ofrecen de bomberos. El despojo paramilitar en Colombia, primero avanza la bota ilegal que desangra con terror lo que encuentra a su paso, detrás vienen unos señores milagrosos compradores de tierra que echan algo en el bolsillo para legalizar la transacción de despojo.



¿Cómo está compuesta la política, que clase de hombres llegan allí?


Están los salvadores de la patria con pulso de plomo, mamadores de la teta de seguridad nacional, quien pretende resolver todo con bayoneta. Están quienes pedalean a estos guerreristas de botas y camuflados que son los que se creen amos y señores de estas tierras, quienes ponen el acento en los deberes de los esclavos y en los derechos de los amos, los persistentes señores feudales de un mundo perimido. Principios que embriagan la vida, principios de verbo en llamas. Ellos son profundamente religiosos, no faltan al misal cristiano, rezan, pecan, empatan y desangran. Profundamente religiosos pero son más del culto de la riqueza, es su evangelio, matar equivale a salvarse, orgía de sangre. Rumiadores de odio.



La violencia es el credo


Eliminar al otro ha sido un camino andado. La violencia política entre liberales y conservadores, entre propulsores del libre mercado con un Estado a la medida versus quienes ofrecían oposición para seguir en los viejos valores de la tierra, feudales, los caínes y abeles se repiten, agricultores y ganaderos, cada quien tratando de sacarle ventajas al otro en apropiarse más la tierra, en versión moderna más recursos, más riqueza contante y sonante.


La muerte es el denominador común en esta cultura humana, el ardid, las trampas, las uñas y dientes se afilan contra el considerado enemigo. En la arquitectura del Poder con sus crisis se fraguan culpables, en sus debacles se dan la cacería de brujas, los ausentes son profundamente sospechosos, alguien debe encontrarse que pague por la culpa, el chivo expiatorio. Por lo demás, el matar precisa de hombres fuertes, insensibles, en preferencia educados sin alegría, el dolor no ablanda, firmeza ante el enemigo, los nervios se tensan con plomo.


El Demagogo

Los  Genios en el arte de la traición


La lengua para lo mejor y lo peor. Ella hace olvidar del peor dolor cuando se tiene una conversación que apasiona como en el Banquete de Platón que nadie come, nadie degusta porque están anestesiados con la verborrea. Igual sucede con el demagogo que como buen parásito paga con bonitas palabras a su hospedero. Los iluminados más que hablar, pontifican. Y el enemigo con buena labia, es un peligro dejarlo hablar. Si se creen con virtud entonces hay verdad revelada y encarnada. Se termina con uno y viene otro peor. Es el arte del demagogo, del politiquero, teje, enreda con palabras la esencia de la tensión. La figura del camaleón y el chacal aplican bien para estas lides, todos están prestos atento la presa caída para despedazarla.



La distribución de la riqueza


Se arma a los verdugos con la teoría del terror en donde la virtud es imponente, inoperante. Los tiranos se creen de inspiración divina, pero actúan bajo solapa, pecan, rezan y empatan, predican austeridad pero acaparan tierras y riqueza.  Apretada síntesis ésta de lo variopinto del hombre de Poder, pero por sobre todo bebedor de sangre, la gran meta, el cuid del asunto es impedir la distribución de la riqueza de una nación.


Read more...

Red de Odios

Por Mauricio Castaño H.
Historiador
Colombiakrítica

«Cuando se pone uno a dirigir una revolución, la dificultad no está en hacerla avanzar, sino en contenerla.» Mirabeau ... 40 años más tarde: «La dificultad no estriba en hacer salir al pueblo a la calle, sino en hacerlo entrar nuevamente en sus casas.» Casimir-Périer Julio de 1.830 «La Revolución, como Saturno, devora a sus propios hijos». Vergniaud. «Para la Revolución han hecho falta desórdenes; el orden antiguo no era más que esclavitud y, en este caso, la insurrección es el más santo de los deberes»


Todo el tiempo, en todo momento se toman decisiones, pensar es pesar se lo dice con frecuencia, sopesar, balancear entre opciones para optar por la que será considerada la más conveniente. A unos decidir les puede demorar años, décadas, para otros es cuestión de segundos. Se baraja aquí y allá hasta que por fin se acierta. Todo es cuestión de valores que enmarcan a todo ser viviente. La particularidad viene de las sensaciones y el cerebro, éste es un aparato de confrontaciones, siempre hay un balanceo por esto o aquello. En sí, uno siente, uno piensa con todo el cuerpo, toda nuestra piel es un filtro, un interfaz que nos reporta el mundo exterior, desde luego, doblado por nuestros sentidos. Por tanto, no es una toma de partido por un cerebralismo desvinculado del cuerpo, de la piel, del sentir, lo más profundo es la piel, ella refleja el adentro y el afuera, el mundo en mí. He allí un empirismo especial.


Pero acá un desequilibrio. Todo esto está bien hasta que se nota la ventaja excesiva que tienen los mass media para dominar las voluntades individuales de las personas. La servidumbre voluntaria es la obediencia ciega, casi que por reflejo sin reparos incuestionables. Obedecer a cambio de una paga, trabajar para ganarse el pan con el sudor de la frente, el obrero y la tiranía del patrón... qué importa, luego están las monedas que proporcionan pequeñas libertades. Obediencia a cambio de una especie de chantaje, de una paga que recompensa, el futuro a crédito, es lo más común en la relación explotado versus explotador.


En esto de las decisiones encontramos una especie de pesantez, una pesadez con la que se carga después de un hecho decidido, esa costumbre de mirar hacia atrás o hacia adelante, de valorar, chequear si se hizo lo mejor que pudo, si se hizo lo suficiente. O por el contrario la flojera hizo una mala jugada, estar anclados en el pasado, en los recuerdos por lo ya ido, esto no es más que estar presos de la nostalgia, de la aflicción: la viuda que entra en depresión, fuera de sí misma, sin principio de realidad, sin polo a tierra, en un eterno pasado aferrada, anclada a su difunto cónyuge, ha sido, es su único mundo de su existencia, su todo, regresarla de esa ficción del pasado es toda una proeza. El otro extremo es sumergirnos en la ansiedad por el futuro, el mañana incierto sin control que nos desvela, que nos quita toda paz posible.


En esto de la individualidad cada vez más anulada, negada, viene a bien una anotación final. La materia prima de las denominadas redes sociales, del mundo de la Internet, tienen gran estrella negra de desinformación, manipulación a través del flujo del odio que circula copiosamente. Y el análisis es tan raro como escaso. En la noche, con los ojos puestos sobre la pantalla, los dedos van deslizando de manera continua sobre contenidos volátiles, ningún procesamiento crítico, cosas baladíes, y más detrás, está un algoritmo que hace dinero. Manos, cuerpo, todo el ser es la riqueza de quienes se llenan los bolsillos con el oro digital. Las redes sociales son el ágora pública de los odios, las mentiras y de la idiotez. La polarización política se vende como pan caliente. El odio, las mentiras, la desinformación son la mina detrás del algoritmo que hace fortuna para unos pocos meta empresarios. 


La red social no es empresa tecnológica, es una empresa de publicidad que utiliza la tecnología para vender nuestra atención, su producto no son las plataformas, si no tú y yo, nosotros mismos, nuestras emociones, nuestros datos, el plato ofrecido es adictivo, cada vez queremos más y más sin límites, el movimiento perpetuo atrapa a la mayoría ingenua. La fé mueve montañas, pero también niega los abismos en los que uno cae.


Read more...

Manual Oscuro de las Redes Sociales

 Manual Oscuro de las Redes Sociales

Por Alejandro Marcó del Pont | 16/02/2026 



Fuentes: El tábano economista

La desinformación y el odio son «parte integral» del modelo de negocio de las redes sociales (El Tábano Economista)

Imagina esta escena. Son las once de la noche, estás en el sofá, el dedo se desliza mecánico por la pantalla. Llevas cuarenta minutos viendo vídeos de recetas que no cocinarás, discusiones políticas que no votarás y la sonrisa impostada de influencers que no conoces. De repente, aparece un post. Algo sobre inmigración, o sobre fútbol, o sobre lo que dijo aquel político. No lo sabes bien, pero algo dentro de ti se contrae. Escribes un comentario afilado, lo envías, esperas la réplica. Cuando levantas la vista, ha pasado otra hora. Te prometes que mañana será diferente, pero no lo será.

Lo que no ves, detrás de esa pantalla, es a un algoritmo frotándose las manos. Tu enojo acaba de generar ingresos para alguien. Puede llamarse Elon Musk, puede llamarse Mark Zuckerberg. No importa. El sistema ha funcionado a la perfección. No es un error. Es el negocio.

Durante años hemos creído que las redes sociales son una plaza pública ruidosa pero neutral, un lugar donde lo mejor y lo peor de la humanidad compiten en igualdad de condiciones. Nos han contado que el odio, la mentira y la polarización son efectos secundarios del éxito, accidentes lamentables en una revolución tecnológica maravillosa. Esta historia es consoladora, pero es falsa. Como un detective que reconstruye la escena de un crimen corporativo, podemos trazar el recorrido del dinero y descubrir que el odio no se cuela en las redes a pesar del sistema, sino gracias a él.

Este artículo es “Un manual oscuro de las redes sociales”. No un manual secreto filtrado desde Silicon Valley, sino una hoja de ruta construida a partir de tres investigaciones recientes: el análisis sobre la dinámica del odio en X (antes Twitter) publicado en la revista Heliyon (ScienceDirect), el reporte de Petter Törnberg sobre el modelo de negocio de la desinformación en The Conversation, y el experimento de la revista Science que demostró cómo los algoritmos pueden inducir polarización política en apenas diez días. Con estas piezas, podemos armar el rompecabezas completo.

Para entenderlo bien, empecemos por lo más simple. Una red social no es una empresa de tecnología. Es una empresa de publicidad que utiliza la tecnología para vender nuestra atención. Su producto no son las plataformas que usamos gratis, sino nosotros mismos, nuestro tiempo, nuestras emociones, nuestros datos. Los algoritmos no son inteligencias neutrales que nos muestran lo que queremos ver; son sommeliers entrenados para servir el plato que nos hace pedir más bebida, aunque nos siente mal. Si el restaurante descubre que lo picante nos mantiene en la mesa, el mozo no nos traerá agua, nos traerá más picante.

Pero esto no es una metáfora, es una industria. Y como toda industria, tiene su cadena de valor, sus actores, sus márgenes y sus externalidades. El mercado global de publicidad digital alcanzó en 2025 los 690.000 millones de dólares. Para poner esa cifra en perspectiva: es más que el Producto Interior Bruto de países como Suiza o Turquía. Es, sobre todo, un flujo de dinero que no existía hace veinte años y que hoy sostiene a las empresas más valiosas del planeta.

¿Cómo se reparte ese pastel? Las plataformas (Meta, Alphabet, ByteDance, X) se quedan con la mayor parte. Meta ganó 62.300 millones de dólares netos en 2024, un 59% más que el año anterior. Alphabet, matriz de Google y YouTube, superó los 100.000 millones. Son beneficios que no provienen de vender coches o medicinas, sino de administrar nuestra atención. Luego vienen los intermediarios tecnológicos, la llamada industria ad tech: empresas opacas que operan el software que hace que los anuncios nos persigan por internet. Estas compañías, muchas de ellas desconocidas para el gran público, se embolsan comisiones por cada impresión, por cada clic, por cada dato intercambiado. Y al final de la cadena, los creadores de contenido, los influencers que han aprendido que la provocación paga mejor que la moderación, y que un video incendiario puede financiar una casa en Miami.

El manual que desplegaremos a continuación tiene tres niveles de profundidad, como las capas de una cebolla tecnológica. Primero, la capa de la vigilancia, cómo nuestros datos se convierten en petróleo. Segundo, la capa del entrenamiento, cómo los algoritmos aprenden a envenenarnos. Tercero, la capa de la monetización, cómo la ira se transforma en dólares, euros o pesos, y quién se los lleva.

La primera capa es la más silenciosa, quizá por eso la hemos normalizado. Las redes no son gratis. Pagamos con algo más íntimo que el dinero. Pagamos con cada pausa del dedo sobre la pantalla, con cada vídeo que vemos hasta el final, aunque nos aburra, con cada like que delata una emoción. En 2026, la inteligencia artificial ya no necesita preguntarnos cómo nos sentimos; lo infiere de la velocidad con la que escribimos, del brillo de la pantalla a las tres de la madrugada, de si compartimos más gatos o más protestas. Es como si un vecino espía pasara veinticuatro horas asomado a nuestra ventana, tomando notas, prediciendo nuestro humor antes de que nosotros mismos lo sepamos.

Argentina tiene una ley de protección de datos, la 25.326, que en el papel parece frágil. Pero las plataformas operan desde Delaware, Dublín o Singapur, y nuestros datos viajan por cables submarinos que ninguna normativa local alcanza a cortar. Cada vez que aceptamos las condiciones sin leer, entregamos un diario íntimo a cambio de entretenimiento. El negocio funciona porque el trueque es invisible: no vemos el dinero salir de nuestro bolsillo, solo vemos videos. Y, sin embargo, ese trueque es la base de todo lo demás.

La segunda capa es la del entrenamiento. Los algoritmos no nacen sabiendo qué nos enfurece. Asimilan. Lo hacen a través del aprendizaje automático, una palabra sofisticada para describir un proceso casi infantil, ensayo y error a escala planetaria. Un algoritmo prueba miles de versiones de un mismo feed. Mide cuánto tiempo nos quedamos, si comentamos, si volvemos. Descubre, por ejemplo, que el contenido que llama “ellos” contra “nosotros” genera un 67% más de interacciones. Descubre que las imágenes manipuladas provocan más clics que las verificadas. Descubre que la irritación es adictiva.

Un experimento reciente publicado en Science lo demostró con crudeza. Un equipo de investigadores creó una extensión de navegador que alteraba el orden de los posts en X. Cuando aumentaban artificialmente la presencia de contenido con animosidad partidista, los usuarios se volvían más polarizados. Cuando reducían ese contenido, la polarización disminuía. La conclusión es incómoda porque elimina cualquier ambigüedad, el problema no es lo que los usuarios piden, sino lo que el algoritmo sirve. Si el camarero solo trae platos picantes, el comensal acabará creyendo que eso es lo único que hay en la carta.

Documentos internos de Facebook, destapados en 2021 por la denunciante Frances Haugen, revelaban que la compañía sabía perfectamente que Instagram empeoraba la salud mental de las adolescentes. También sabían que el algoritmo amplificaba el extremismo. También sabían que desactivar los mecanismos de propagación viral reducía la desinformación. Pero cada una de estas soluciones reducía el tiempo de pantalla, y el tiempo de pantalla es la materia prima de la publicidad. La decisión empresarial fue siempre la misma, optimizar para el crecimiento, asumir el daño colateral. No es conspiración, es contabilidad.

La tercera capa es la del dinero. El mercado global de publicidad digital ronda ya los 690.000 millones de dólares. El mecanismo es brutalmente simple. Más tiempo en la app significa más anuncios vistos, más anuncios vistos significa más dinero. Para que pases más tiempo, el algoritmo necesita mantenerte activo, comentando, compartiendo, enojándote. El odio es eficiente porque es inmediato. Una mentira escandalosa viaja más rápido que una verdad matizada porque no requiere contexto, no pide pausa, no invita a la duda. Solo pide reacción. Y cada reacción es un dato, cada dato es una predicción, cada predicción es un anuncio mejor dirigido.

El estudio portugués publicado en Heliyon aporta una pieza que completa el cuadro. Los investigadores analizaron miles de conversaciones en X y descubrieron que el discurso de odio no suele nacer dentro de las comunidades, sino que llega desde fuera. Son intrusos que irrumpen en hilos ajenos, lanzan su mensaje agresivo y desaparecen. El patrón es claro: el odio se concentra en las primeras dos horas de una conversación, cuando la visibilidad es máxima y el impacto puede ser explosivo. No es espontáneo, es táctico. Es contenido diseñado para secuestrar la atención en su momento más vulnerable.

Este hallazgo destruye la narrativa de que las redes solo reflejan la maldad humana preexistente. Lo que hacen es amplificarla selectivamente, premiarla con visibilidad, incentivarla con ingresos. Los creadores de contenido lo saben. Publicar algo moderado, veraz y matizado es la vía rápida al anonimato. Publicar algo incendiario, simplista y maniqueo es la vía rápida a la viralidad. El mercado ha establecido sus precios y la honestidad no cotiza en bolsa.

Hubo un momento, en 2020, en que pareció que algo podría cambiar. Bajo el lema “Detener el odio por lucro”, más de mil marcas se unieron a un boicot publicitario contra Facebook. Grupos de derechos civiles señalaban directamente la complicidad de la plataforma con el racismo y la desinformación. Marcas globales como Coca-Cola, Starbucks y Unilever retiraron millones en publicidad. Mark Zuckerberg anunció cambios: etiquetas en posts problemáticos, eliminación de contenido supremacista, ajustes en los sistemas de recomendación.

El impacto financiero fue imperceptible. Facebook siguió ganando fortunas. El boicot se diluyó. Las marcas volvieron. El sistema demostró su resiliencia. No necesita que todos los anunciantes estén a bordo, solo los suficientes. Y siempre hay suficientes. Mientras la indignación colectiva dure un ciclo de noticias y el miedo a perder ventas dure para siempre, el cálculo empresarial seguirá siendo el mismo.

Lo más inquietante de este manual no es la denuncia, sino la naturalidad con la que lo hemos asumido. Nos indignamos, compartimos, debatimos, nos agotamos. Y al día siguiente repetimos. Las redes han perfeccionado la ingeniería de la adicción emocional. Saben que el miedo vende más que la esperanza, que la furia retiene más que la calma, que la simplicidad rinde más que la complejidad. Han construido imperios sobre la explotación de nuestros peores instintos, y lo han hecho con nuestro consentimiento expresado en clics.

Pero quizá lo más peligroso que han hecho las redes no sea polarizarnos o mentirnos. Es hacernos creer que este es el único mundo posible. Que la publicidad comportamental es el único modo de financiar la comunicación digital. Que el algoritmo debe optimizar para generar like, porque no hay otra métrica disponible. Que la moderación de contenidos es un problema técnico, no una decisión política. Nos han convencido de que no hay alternativa, y esa convicción es la zanja más profunda que han cavado.

El manual que hemos desplegado no es un ataque a la tecnología, ni una nostalgia por un pasado analógico idealizado. Es una invitación a usar estas herramientas con los ojos abiertos. La próxima vez que sientas esa oleada de enojo mientras el dedo se desliza, haz una pausa. Pregúntate: ¿esto me está informando o me está utilizando? ¿Este post existe para comunicarme algo o para provocarme una reacción? ¿Quién gana cuando yo pierdo los estribos?

Porque mientras usted se enoja, alguien en California está contando la plata. Y mientras nosotros discutimos si el problema es la izquierda o la derecha, los algoritmos siguen aprendiendo. Y mientras los gobiernos debaten comisiones y los periódicos publican análisis y los académicos escriben papers, las acciones de Meta suben otro punto porcentual.

El odio no es un error del sistema. Es el sistema funcionando a pleno rendimiento. La pregunta no es si las redes pueden cambiar. La pregunta es si nosotros podemos exigirlo antes de que el costo de no hacerlo sea irreversible. La próxima vez que abras la aplicación, recuerda. No eres el cliente. Eres el producto. Y el producto más rentable es aquel que no sabe que lo están vendiendo.

Fuente: https://eltabanoeconomista.wordpress.com/2026/02/15/el-manual-oscuro-de-las-redes-sociales/



Read more...

Formemos Red

Preferencias de los Lectores

Todos los Escritos

Rincón Poético

Seguidores