El neoliberalismo Descuida la Vida

Alain Supiot, entrevista realizada por Jean-Marie Durand y publicada el 31 de agosto de 2022


Tomada de: Magazine Philosophie. septiembre 2022

Traducción de Luis Alfonso Paláu C


Alain Supiot: “El neoliberalismo descuida la parte de incalculable que tiene la vida humana”

Alain Supiot, entrevista realizada por Jean-Marie Durand y publicada el 31 de agosto de 2022


Alain Supiot publicó recientemente dos libros importantes, La Justice au travail (Seuil♣♦) y Lettres à l’auteur des lettres persanes (Points♠♥), que sintetizan años de investigación sobre las derivas contemporáneas de la justicia social, encarnadas en eso que él llama la «gobernancia por los números».  Saludando la parte que de incalculable tiene la vida humana y los saberes de la experiencia, que los gobiernos contemporáneos han abandonado en provecho de la fe en el orden espontáneo del mercado y de la competencia, Supiot invita a releer a Montesquieu y a otros pensadores para reactivar la idea de una justicia mundial que repose en la cooperación entre pueblos e individuos ricos de sus diferencias, interdependientes... frente al aumento de los riesgos ecológicos, tecnológicos, sociales y sanitarios.

Sus investigaciones♦♠ han puesto de presente hasta qué punto el Estado social, invención de los países democráticos en el siglo XX, ha sido atacado desde hace cuarenta años por “la gobernancia por los números”, es decir por la fe en el orden espontáneo del mercado♥♣.  ¿Podría recordarnos los principios directores de dicha gobernancia?

Alain Supiot: Ella es el último avatar de la fe cientificista que –en sus dos variantes capitalista y comunista– ha dominado el mundo en los últimos dos siglos.  Al identificar razón y cálculo, esta fe embarcó a los hombres y a la naturaleza simplemente como objetos, vueltos administrables y manipulables a partir del descubrimiento de las leyes inmanentes que dicen regirlos.  El conocimiento de tales leyes haría progresivamente superfluo el debate político, puesto que a término habría que confiar por entero el poder a los técnicos, que intervienen «a la manera de un relojero que aceita los rodamientos de un reloj».  Esta metáfora es empleada por Friedrich Hayek, el más brillante teórico del neoliberalismo, para describir la misión de los dirigentes al servicio del «orden espontáneo del mercado».  Pero ella también hubiera podido ser utilizada por Lénin, dado que el reino del socialismo científico debía conducir a reemplazar a los hombres políticos por ingenieros.  La diferencia radica en que la planificación soviética contaba con cálculos de utilidad colectiva efectuados por una instancia «científica» centralizada (el Gosplan), mientras que el neoliberalismo cuenta con el ajuste mutuo de partículas contractuales animadas por el cálculo de su interés privado.  Diferencia cualitativa desde el punto de vista normativo, pues se pasa así del gobierno a la gobernancia, es decir a un orden espontáneo, cuyo buen funcionamiento es los «dueños de los relojes».

Antes que referirla a los números ¿qué palabra preferiría utilizar Ud. para referirse a una gobernancia justa y razonable, respetuosa de nuestros derechos?

¡Yo abandonaría completamente la «gobernancia»!  Usaría más bien gobierno, un gobierno que reanude con el sentido político de la parte incalculable de la vida humana y con los saberes de la experiencia, y que sólo un régimen realmente democrático permite tener en cuenta en su infinita diversidad.

Ud. recuerda que en Francia la justicia social se edificó sobre tres pilares que hoy son atacados: los servicios públicos, la Seguridad social y el derecho del trabajo.  Pero después de cuarenta años ¿no será que el giro neoliberal llegará al final de su ciclo?

Quien no es capaz de ponerse límites a sí mismo está condenado a encontrar por fuera de sí su límite catastrófico.  Y esto vale para los Estados o para los imperios como para los individuos.  Evidentemente que es con este límite con el que se topa el neoliberalismo, cuya característica es la de tomar por realidades las tres ficciones fundadoras del capitalistmo, las que señaló Karl Polanyi (1886-1964) en La Grande transformation (1944) <Polanyi.  La gran transformación.  Buenos Aires: Quipu editorial, 2007.  https://resistir.info/livros/la_gran_transformacion.pdf >.  Ellas consisten en tratar la tierra, el trabajo y la moneda como si fueran mercancías.  Ahora bien, estas ficciones sólo se sostienen si están respaldadas por dispositivos jurídicos (derecho del medioambiente, derecho social y derecho monetario respectivamente) que son los que protegen el tiempo largo de la vida humana de los embates del tiempo corto de los mercados.  Pero vistos a escala nacional, estos puntales jurídicos del capitalismo han sido metódicamente socavados por la globalización desde hace cuarenta años; a esto se debe la repetición y el aumento en poderío de las crisis ecológicas, sociales y financieras que sacuden periódicamente el mundo desde fines del siglo XX.

Cuando era ministro de economía, Emmanuel Macron invitó a la juventud a que se volviera multimillonaria ….  ¿Es este un signo de cinismo?  ¿O ve Ud. aquí una profunda convicción alejada del “bien-estar común”, motivo que atraviesa todo su trabajo <el de Supiot>?

Ah, no me parece que exista aquí ningún cinismo sino más bien la expresión casi ingenua de la fe de Macron en el dogma primero del catecismo económico profesado desde hace dos siglos: la conversión providencial de la codicia privada en virtud pública.  Un tal credo desacredita de entrada la «renuncia a sí-mismo, que siempre es algo que requiere esfuerzo» y la «preferencia continua del interés público al suyo propio» en el que Montesquieu veía las condiciones primarias de un régimen republicano.  Proponer el enriquecimiento como ideal a la juventud hubiera parecido repugnante a los inventores griegos de la democracia, y por entero contrario a su concepción de la paideia (παιδεία), de la educación entendida –y cito al historiador Moses Finley– especialmente como «el desarrollo de las virtudes morales, del sentido de la responsabilidad cívica, de la identificación consciente con la comunidad, sus tradiciones y sus valores».  Ahora bien, en la actualidad no es a un desarrollo de este tipo al que aspiran numerosos jóvenes, más sensibles al porvenir del planeta que al de su cuenta bancaria.  Conscientes de la sinsalida en la que nos ha metido la sobreexplotación de los hombres y de la naturaleza, ellos reanudan con los ideales de una vida frugal.  El remake presidencial de la consigna luis-filipense «¡Enriqueceos!» debe parecerles cursi, cuando no ¡irresponsable!

Ud. está invitando en su ensayo a “volver a encender las Luces”.  ¿Cuál fue la gran promesa de esa Ilustración que se trataría de reactivar hoy?

El común denominador de todas las diferentes filosofías que se encuentran en las Luces se encarna sin duda en la invitación lanzada por Kant a atreverse a pensar por uno mismo (¡Sapere aude!)  y a pasar así por la criba de la razón a todos los dogmas recibidos por una sociedad dada en un momento dado. Como lo notaron Tocqueville o Comte, esto no quiere decir que una sociedad pueda prescindir de fundamentos dogmáticos, sino que es posible siempre cuestionarlos y llegar hasta adoptar nuevos.  «Todas las veces que se ha necesitado verdaderamente actuar, así sólo fuera para destruir», escribe Auguste Comte, los pueblos «han sido llevados inevitablemente a dar una forma dogmática a ideas puramente críticas en su esencia».  Tal fue la obra de las revoluciones norteamericana o francesa, que han proclamado algunas de las «verdades evidentes por sí mismas» que continúan imponiéndosenos; por ejemplo que «los hombres nacen y no dejan de ser libres e iguales en derecho» o que «las distinciones sociales sólo pueden estar fundamentadas en la utilidad común».  Pero esta fe en la razón humana explica también por qué hubo tantas Ilustraciones con puntos de vista divergentes.  Dany-Robert Dufour ha podido establecer así la oposición entre por una parte las Luces alemanas, fundadas sobre el imperativo categórico kantiano de nunca tratar al hombre como un medio sino siempre como un fin, y por otra parte las Luces escocesas, según las cuales la búsqueda por parte de cada uno de su vicio privado era la vía para asegurar la prosperidad pública.  Heredera de la Fábula de las abejas de Mandeville, esta fe en las virtudes providenciales del egoísmo había sido criticada desde 1721 por Montesquieu que, en sus Cartas persas, le replicó con su Historia de los Trogloditas, ese pueblo imaginario, que muestra que la adopción del «cada uno para sí» conduce a la ruina.  , Podría también señalar como ejemplo el origen contractual de la sociedad, postulado por todos los otros autores de la Ilustración, pero de lo que se burla Montesquieu o Giambattista Vico, para quienes el primer lazo social es evidentemente la filiación.  O también las fuertes críticas hechas por Condorcet al establecimiento que hizo el El espíritu de las leyes de la diversidad y de la relatividad de las leyes humanas. Según Condorcet, si la razón es una, las leyes deben ser las mismas por todas partes …  En todos estos puntos, han sido las tesis de los adversarios de Montesquieu las que se han impuesto con la globalización: primacía de la competencia sobre la cooperación; contractualización de todo lazo social; uniformización del mundo.  Pero es Montesquieu quien tenía razón, y es por esto que incito a que se lo relea, para poder cuestionar la dogmática neoliberal.  Un primer paso en este sentido sería reanudar el arte de la controversia, el que –según expresión de Montesquieu– no consiste en «tirar al suelo», sino en «pensar diferentemente para llegar a pensar lo mismo».

Sus investigaciones convocan las obras de muchos filósofos clásicos (Rousseau, Montesquieu, Bergson, Weil…) pero también de autores más contemporáneos.  Según Ud. ¿qué es lo que reúne a todos esos pensadores, y cómo es que sus ideas <de ellos> en el mundo contemporáneo?

Alain Supiot: También puede mencionar a Vico, a Valéry o a Pierre Legendre, que como Montesquieu fueron primero juristas.  Pensé en volver a publicar en la edición del tricentenario de las Cartas persas el prefacio que Paul Valéry redactó en 1925.  Un texto de asombrosa inteligencia, cuya lectura debería ser aconsejada a todo espíritu deseoso de ¡comprender el fenómeno institucional!  Todos los autores que ha citado han explorado, cada uno a su manera, la naturaleza bidimensional del ser humano.  Este «animal simbólico», como lo califica Ernst Cassirer, debe poner de acuerdo las dos dimensiones en las que se despliega toda vida humana: por un lado la finitud de su vida biológica y social; y por el otro la infinitud de su universo mental.  Y esto no es asunto fácil puesto que «el mundo mental miente monumentalmente» como lo anotó un día Pierre Dac (¡un filósofo desconocido!).  Por esto ¡el pie fue el primer órgano filosófico!♦♠  Pues para sobrevivir con la cabeza en el cielo de las ideas, nuestra especie bípeda no debe dejar de tener los pies en lo real.  Excepto que vayamos a delirar, riesgo propio de los animales desnaturalizados que somos ¡y al que están expuestos particularmente los intelectuales!  El punto en común de todos los autores que hemos citado está en que cada uno a su manera, ha aclarado el asunto de la institución de la razón, algo que no es un hecho de naturaleza sino una conquista siempre frágil.  Este era el sentido profundo de la misión del institutor, que sólo es tutor el tiempo que se necesite para enseñar a sus alumnos a liberarse de toda tutela y a vivir libres y responsables.  La supresión de este título profesional es un síntoma, entre muchos otros, de la pérdida de comprensión de lo que quiere decir instituir la vida humana.  A grandes rasgos, están por un lado lo que sólo ven en el hombre un animal como cualquier otro, poseídos como están por lo que mi colega biólogo Alain Prochiantz llamó «el extraño furor de ser mono».  Y por el otro lado los que, a nombre de la arbitrariedad del signo, creen posible despedirse de lo real y escapar de toda determinación biológica…  Son posibles síntesis entre estas dos tendencias delirantes, como la que llevó a congelar el cadáver del gran Lenin a la espera del día en que los progresos de la ciencia permitieran volverlo a la vida.

Ud. dice que la justicia social sólo podrá desarrollarse por la vía de la “mundialización”, es decir por medio de solidaridades nuevas tejidas entre las naciones.  ¿Le parece que vamos por buen camino?

Las fuerzas entrópicas de la globalización continúan prevaleciendo, con su cortejo de crisis que se repiten y con furores identitarios, cuya última manifestación es el regreso de la guerra a Europa.  La globalización mercantil es el vientre fecundo de las obsesiones identitarias – no hay pues nada que escoger entre las dos.  Para escaper de esta falso dilema entre uniformización y tribalización de la humanidad, habría que tomar en efecto la vía de una verdadera mundialización que, conforme a su sentido etimológico primario, reposaría en la cooperación, y no en la competencia entre pueblos e individuos ricos de sus diferencias, pero más que nunca interdependientes ante el aumento de los riesgos ecológicos, tecnológicos, sociales y sanitarios.  Es verdad, como lo anotaba Stefan Zweig, que «cuando las banderas se despliegan, la inteligencia está en la trompeta».  Esta lúcida constatación da buena cuenta del estado actual del debate público y mediático.  Pero también puede entenderse como una invitación a no ceder ante las trompetas y a pensar el mundo tal cual es y tal cómo él podría y debería ser.  ¿No es acaso esta la primera tarea de la filosofía?

Traducido por Luis-Alfonso Paláu C., Envigado, co, septiembre 2 de 2022.


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Bípedo que Habla y Conceptualiza

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakritca

Bípedo que habla y conceptualiza. La humanidad se definiría por la enorme capacidad que tiene el hombre de conceptualizar, de reflejarse así mismo en lo que hace pero también de exteriorizarse en la herramienta que lo prolonga en su hacer. Hablar es callar, es apagar, es silenciar las multiplicidades de este mundo. De los siglos por los siglos este hablantinoso será hecho de puro lenguaje y de pur cultura, es un híbrido, un complejo de naturaleza y cultura. Hemos poblado el mundo de símbolos. "El lenguaje emerge en momentos en que el homínido se encuentra ante un excelente de informaciones imposible de administrar con sus sentidos y percepciones." Logan, citado por Ollivier Dyens. El lenguaje es mandato, no comunicación, nos lo enseñó Gilles Deleuze. Quien controla la información controla el poder, sentencian los burócratas y magnates. Primero hablamos la lengua de informática y después otras lenguas. Estamos presos de Google, Amazon, Facebook, Apple. 


Las ciencias del espíritu, nuestra necesidad de vivir en grupo, de tramitar nuestra existencia por medio de rivalidades y engaños, nos embriagaron para alejarnos del mundo y sus cosas, las pobres cosas olvidadas y recordadas por Dagognet. Al menos así se lo ha creído. Esta capa artificial de lo sólo simbólico se alejará tanto de otras realidades constituyentes al punto de olvidarlas. Se erige entonces el centro y ombligo del mundo: el hombre. Pero los artificios exagerados chocan contra las composiciones químicas, biológicas, neuronales que nos hacen a todos seres vivientes de un planeta que también tiene vida… de Gaia, que habla, que nos interpela  con sus sismos, con sus huracanes, tornados. Gaia nos está enseñando que todo tiene que ver con todo, somos interacciones, somos una red de relaciones. No estamos solos pero si somos la especie que más come tierra para rebozarse de vanidad y los más depredadores exhiben una chequera regordota. 


Máquinas, técnicas y brazos humanos configuran física y espiritualmente el territorio. Las costumbres y el lenguaje son variantes en cada terruño, pero todos con nuestro cerebro tan alabado  seguimos siendo la bestia empujada por la sobrevivencia. Muéstrame tu entorno, tu caminar, tus manos, tu casa, habla, calla, gesticula y te diré a qué cultura perteneces.


En los tiempos remotos de los siglos del oscurantismo, nos gobernaba el miedo y el dolor, las religiones y filosofías eran nuestro bálsamo que apaciguaba los espíritus. Hoy somos un código genético, un algoritmo que develan nuestro piso, nuestros impulsos biológicos, que el mercado se afana por descifrar, por complacer, por satisfacer.


Mundo de la técnica éste el que vivimos, la configuración del territorio presta fuerzas humanas, del espíritu, y del territorio mismo para que el soplo de vida fluya, emerja. La vías, los aeropuertos, recuerda Dyens, los centros comerciales (en los cuales damos y damos vueltas como ratas de alcantarilla, dice Saramago, vamos de aquí para allá impulsados por la fuerza del lenguaje y de los designios biológicos que se solidarizan, ambos naturaleza y cultura, biología y lenguaje para que prevalezca el designado, el designio de la bestia más fuerte que somos tú y yo, sobrevivientes de esta aventura llamada vida.


No todo está perdido. Aquí estamos todos rebozados y opacados de información. Con nuestro cerebro flexible y nuestra capacidad para reinventarnos, el camino, recuerda Míchel Serres, es la invención.

 


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Multiplicidad de Realidades

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakrítica
El individuo sí es divisible y más bien es una multiplicidad de sumas, un flujo de devenires. La especie humana tampoco es el ombligo del mundo ni del universo, es una realidad más entre muchas otras. No existen universales pero si particularidades, lo global es una composición de locales. Dice bien de todo esto la insuficiencia del cerebro y de nuestros cinco sentidos para captar la realidad que somos y las que nos circundan. Los sentidos logran captar 11 millones de datos pero el cerebro sólo alcanza 40 de ellos, por eso se dice que el lenguaje hablado es sólo un pedazo de la realidad. La vehemencia de sostener que la tierra seguía siendo plana y que poner los pies sobre la luna era tan sólo una conspiración más sumada a los engaños humanos. ¿Por qué un hecho reconocido como científico fue puesto en duda por un campesino que no tenía otra base de refutacion que su sola empiria? Tal inquietud empuja otra de rango filosófico o etnológico si se quiere: cada grupo humano tiene sus propios constructos, sus propias baterías de pensamiento. Un indio del amazonas tiene las competencias que le permiten sobrevivir en la selva, mientras que un hombre de ciudad en la mansalva de ese entorno, sus días estarían contados con los dedos de una sola mano. 

En el primer capítulo del libro La Condición Inhumana de Ollivier Dyens en la traducción inédita de Luis Alfonso Palau, nos habla de esa imposibilidad humana para comprender no sólo nuestra propia realidad sino las muchas realidades que nos orbitan. Al menos en nuestra tradición de la civilización homo sapiens se tomó partido por el lenguaje hablado, filtrado a través de sus cinco sentidos que ni siquiera da cuenta ni de su propia realidad ni de las otras existentes. Por ejemplo, el perro tiene más agudeza olfativa que el bípedo humano, también lo supera el águila con su visión de largo alcance, por lo demás, la gama de colores percibida es diferente en cada especie. Desconocemos nuestra propia realidad que se vive en nuestro estómago poblado del 99% de bacterias que filtran todo lo que allí llega desde nuestro paladar. Nuestro estómago en la práctica es una ciudad agitada de bacterias que trabajan día y noche para seleccionar nutrientes y enviarlos a distintos órganos, a distintas zonas de la geografía corporal. El viviente es un algoritmo tal como la inteligencia es su deriva. Vale el ejemplo de la música y poesía. Con base a programas computacionales se hacen analíticas para saber de las melodías y ritmos agradables al humano, entonces sugieren estos o aquellos cambios que encajen en los gustos humanos. "El programa de poesía de Ray Kurzweil es un ejemplo fascinante de esta mecanización, aunque también inquietante. Fundamentándose en las premisas del test de Turing, que plantea la cuestión de la inteligencia artificial... Sorprendentemente, los poemas así creados parecen verdaderos poemas. Pongamos algunos ejemplos”: “Página” (según los poemas de Wendy Dennis). Y desde luego, todo esto también comprende el gusto, la preferencia por la fabulación, por la narrativa de los hechos de este mundo. Acá el poema:


"Deslízate a lo largo de la página a través de la leona al asecho en mi alma “Imagina aquí, ahora, y canta”


Más allá de toda curiosidad, nos llama la atención nuestra limitada comprensión que tenemos de nosotros mismos y del mundo que nos rodea, no conocemos nuestra propia realidad y mucho menos otras múltiples que nos circundan. Por ejemplo, nuestra realidad compleja está compuesta de un código genético que nos predetermina en muchos aspectos pero también nuestra vida se modifica con la cultura, el ejercicio físico, el manejo del estrés que impide que se desaten enfermedades, en una palabra es lo que se denomina epigenética. Tampoco somos los super genios de seres vivientes, recuerda el autor en mención que nuestro cerebro es más un dispositivo para la supervivencia que un gran aparato analítico. Y con razón, las máquinas nos superan en cálculos como la súper computadora de ajedrez que ha vencido a jugadores de alto nivel. Pero no solo la máquina nos supera en rivalidad sino en protección, nacemos y morimos en medio de máquinas, el quinto o sietemesino deben su vida a las máquinas. También la alargada o retardada vida del viejo se debe a las máquinas, sí se despega del respirador o se deja de limpiar la sangre en la unidad renal simplemente muere. La invención de la píldora anticonceptiva transformó la sociedad, puso control a la mera fisiología desatando transformaciones en el mundo laboral con las mujeres en la producción, el sexo reproductivo fue estallado para devenir placer y miles de combinaciones que superarán la mera binariedad sexual de masculino - femenino. Hoy todo eso fue explotado para devenir trans sexualidades..


Si se quiere decir de otra manera, la realidad de antaño era encontrar alivio al dolor, al sufrimiento en los cuales sólo estaban los sistemas filosóficos y religiosos que enseñaban a mitigar los sufrimientos enseñando a convivir con los entonces problemas sin remedio. Hoy el valle de lágrimas corre por cuenta no de los dolores o enfermedades, sino de nuestra incapacidad de comprender estás nuevas realidades, muchas de ellas venidas del mundo de las máquinas, de la inteligencia artificial. Acá nos viene a la mente la recordación que somos seres del exterior, todo el tiempo nos estamos exteriorizando, nos salimos de nosotros mismos para volvernos hacia el afuera, nos vaciamos.


El vacío nos define bien, no de otra forma puede explicarse que sin tener alas no tememos caer. Nosotros los humanos nos exteriorizamos todo el tiempo, el puño se perfeccionó en el martillo, el correr veloz se alcanza gracias al hombre y al caballo que se agencia o concreta en el dispositivo del estribo. Otros ejemplos son los programas de inteligencia artificial que encuentran patrones o estructuras de ritmos biológicos que se traducen en gustos humanos que optan por estas o aquellas melodías al punto tal que las compañías disqueras aseguran el éxito sugiriendo cambios con base a los patrones estudiados (ejemplo citado renglones arriba). Otro ejemplo es el de la super máquina jugadora de ajedrez con capacidad de crear combinaciones que superan a la inteligencia humana. A todas estas, al humano con cerebro flexible y no especializado, no le queda de otra que ser creativos. Estamos condenados a inventar, a crear ante toda la asistencia de la inteligencia artificial.


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La agonía de Occidente

 por Thierry Mesan

Tomado de Red Volteare.


La cumbre del G7 en Baviera y la de la OTAN en Madrid iban a anunciar el castigo de Occidente ‎contra el Kremlin por su «operación militar especial en Ucrania». Pero, aunque la imagen que ‎se ha resaltado ha sido la de una unidad entre las potencias occidentales, la realidad muestra ‎que esas potencias están desconectadas... de las realidades, que han perdido audiencia en el mundo entero y que, ‎en definitiva, están ante el fin de su hegemonía. ‎


Mientras los occidentales se convencen a sí mismos de que lo que está en juego es Ucrania, ‎el mundo los ve atrapados en la «trampa de Tucídides» [1]. ‎‎¿Seguirán las relaciones internacionales organizándose alrededor de ellos o acabarán siendo ‎finalmente multipolares? ¿Se liberarán los pueblos hasta ahora sometidos y alcanzarán la ‎soberanía? ¿Será posible pensar de una manera que no sea en términos de dominación global y ‎dedicarnos todos al desarrollo de todos?‎


Los occidentales han imaginado, alrededor de la «operación militar especial» rusa en Ucrania, ‎una narrativa que no menciona lo que ellos mismos han hecho desde la disolución de la Unión ‎Soviética. Prefieren olvidar que sus países firmaron la Carta de Seguridad Europea –también ‎conocida como la Declaración de Estambul de la OSCE. Prefieren olvidar también que ‎ellos mismos violaron lo estipulado en ese documento metiendo uno a uno en la OTAN a todos ‎los ex miembros del Pacto de Varsovia y a varios de los nuevos Estados postsoviéticos. Tampoco quieren recordar que ellos mismos derrocaron el gobierno ucraniano en 2004, ni el golpe ‎de Estado mediante el cual instauraron en Kiev un régimen de nacionalistas banderistas, ‎en 2014. Sin hablar de todo ese pasado, atribuyen todos los males a Rusia y se niegan a ‎cuestionar lo que ellos mismos hicieron anteriormente, consideran que sólo “aprovecharon” ‎ciertas coyunturas y estiman que sus victorias pasadas les confieren derechos. ‎


Para sostener esa narrativa imaginaria, los occidentales recurren a la censura de los ‎medios rusos en sus propios países. En otras palabras, los occidentales se venden como «demócratas»... pero ‎más vale censurar las voces discordantes que tener que mentir. ‎


Todas las potencias occidentales abordan, unánimemente, el conflicto ucraniano convenciéndose ‎a sí mismas de que tienen el deber de juzgar, condenar y sancionar a Rusia. Han chantajeado a los ‎países más pequeños para imponer en la Asamblea General de la ONU un texto que parece darles ‎la razón. Y ahora planean desmantelar Rusia, como antes lo hicieron con Yugoslavia y como ya ‎han tratado de hacerlo con Irak, Libia, Siria y Yemen, mediante la estrategia Rumsfeld-Cebrowski ‎‎ [2].‎


Para lograr ese objetivo han comenzado a aislar a Rusia de la finanza internacional y del comercio ‎mundial, le han cortado el acceso al sistema SWIFT y a Lloyds, impidiéndole no sólo comprar y ‎vender sino también garantizar el transporte de sus mercancías. Están tratando de provocar el ‎derrumbe económico de la Federación Rusa. De hecho, el 27 de junio pasado, la agencia Moody’s ‎declaró a Rusia en default (impago) [3]. ‎


Pero nada de eso ha tenido el efecto esperado… porque todo el mundo sabe que las arcas del Banco ‎Central ruso están llenas de divisas y de oro. En realidad, Rusia pagó los 100 millones que tenía ‎que pagar pero no pudo transferirlos a Occidente… por causa de las sanciones occidentales. ‎Así que Moscú puso ese dinero en una cuenta en espera de que los acreedores busquen ‎la manera de tener acceso a esos fondos. ‎


Mientras tanto, la Federación Rusa, que ya no recibe pagos de los occidentales, ha comenzado a ‎vender sus productos, específicamente sus hidrocarburos, a otros compradores, principalmente ‎a China. Como los pagos ya no pueden efectuarse en dólares, Moscú está cobrando en otras ‎monedas. Por consiguiente, los dólares que los clientes de Rusia utilizaban antes para pagar los ‎productos rusos están regresando a Estados Unidos.


Ese proceso ya estaba en marcha desde ‎hace años pero las sanciones unilaterales occidentales lo han acelerado bruscamente. La enorme ‎cantidad de dólares que están regresando a Estados Unidos –y acumulándose allí– está desatando ‎una imponente alza de precios en suelo estadounidense. La Reserva Federal trata de hacer todo ‎lo posible por desviar una parte del alza de precios hacia los países de la eurozona. Resultado: el ‎alza de precios se propaga a toda velocidad por todo el oeste de Europa. ‎


A todas estas, el Banco Central Europeo (BCE) no es una entidad concebida para favorecer el ‎desarrollo económico. Su misión primordial consiste en manejar la inflación dentro de la Unión ‎Europea. Al comprobar que no tiene como frenar el brusco aumento de los precios en Europa, el ‎BCE trata de utilizar esa tendencia para reducir su propia deuda. Así que el Banco Central ‎Europeo está invitando los Estados miembros de la Unión Europea a compensar, mediante ‎reducciones de impuestos y subvenciones, el repentino derrumbe del poder adquisitivo de sus ‎‎“ciudadanos europeos”. Pero eso es caer en un círculo vicioso: al ayudar a sus ciudadanos, ‎los países miembros de la Unión Europea se entregan –atados de pies y manos– al Banco ‎Central Europeo, se encadenan todavía más a las deudas de Estados Unidos y se empobrecen ‎aún más. ‎


Esta espiral inflacionista no tiene puerta de salida. Es la primera vez que Occidente se ve ‎obligado a “tragarse” los dólares que Washington ha venido imprimiendo alegremente durante ‎décadas. El alza de precios en Occidente corresponde al costo de los gastos del imperio yanqui ‎durante al menos los últimos 30 años. Es ahora cuando Occidente se ve obligado a pagar ‎lo que costaron sus guerras contra Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia, Siria y Yemen. ‎


Hasta ahora, Estados Unidos mataba a todo aquel que amenazaba la supremacía del dólar. ‎Colgaron a Saddam Hussein y saquearon el Banco Central iraquí. Torturaron y lincharon a ‎Muammar el-Kadhafi –quien estaba preparando el lanzamiento de una moneda única panafricana– ‎y saquearon el Banco Central libio. Las enormes reservas que esos Estados petroleros habían ‎acumulado durante años “desaparecieron” sin dejar rastro. Sólo se vio algunos militares ‎estadounidenses partir con decenas de miles de dólares, a menudo envueltos en sacos plásticos ‎usualmente destinados a envolver la basura. Al excluir a Rusia de los intercambios en dólares, ‎Washington no ha hecho otra cosa que provocar lo que tanto temía: el dólar estadounidense ‎ha dejado de ser la divisa de referencia internacional. ‎


La mayoría del resto del mundo no es ciega. Viendo lo que sucede muchos corrieron a participar ‎en el Foro Económico de San Petersburgo y después trataron de inscribirse en la cumbre virtual ‎de los países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica). Esa mayoría se da cuenta ahora –‎un poco tarde– de que Rusia inició la «Asociación de Eurasia Ampliada» en 2016 y de que ‎el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, hizo el anuncio en ese sentido, ante la Asamblea ‎General de la ONU, en septiembre de 2018 [4]. ‎


Durante 4 años, se han construido muchos kilómetros de carreteras y de vías férreas para ‎integrar a Rusia en las nuevas «rutas de la seda» concebidas por China. Eso ha permitido ‎redireccionar –en sólo meses– los flujos de mercancías. ‎


El reflujo de los dólares estadounidenses y el redireccionamiento de los flujos de mercancías están ‎acentuando además el alza de los precios de la energía. Rusia, uno de los primeros exportadores ‎de hidrocarburos de todo el mundo, está viendo sus ingresos aumentar considerablemente en ‎ese sector. La moneda rusa –el rublo– goza de mejor salud que nunca. En un esfuerzo por ‎revertir esa tendencia, el G7 acaba de fijar un precio tope para el gas ruso y para el petróleo ‎ruso. En otras palabras, el G7 acaba de ordenar a la «comunidad internacional» que no acepte ‎pagar más caro por los hidrocarburos que necesita desesperadamente. ‎


Pero es evidente que Rusia no piensa permitir que Occidente fije los precios de los productos ‎rusos. Quien no quiera pagarlos al precio del mercado… sencillamente no podrá obtenerlos y ‎parece muy poco probable los clientes potenciales se priven de lo que necesitan ‎sólo para complacer a Occidente. ‎


El G7 trata de organizar su supremacía, al menos en el plano intelectual [5]. Pero eso ya no funciona. El viento sopla ahora en otra dirección. Se han ‎acabado los cuatro siglos de hegemonía occidental. ‎


Desesperado, el G7 se ha comprometido a resolver la crisis mundial de los alimentos… que es ‎resultado de su propia política. Los países afectados saben perfectamente lo que valen los ‎‎“compromisos” del G7. Todavía están esperando por el famoso gran plan de desarrollo para ‎África, entre otras muchas promesas occidentales. Esos países saben que Occidente simplemente ‎no puede garantizarles fertilizantes nitrogenados o potásicos, pero se empeña en impedir Rusia los venda. Las famosas ayudas del G7 –tan útiles como una venda en una pierna plástica– no tienen otro ‎objetivo que hacerlos esperar y tratar de evitar que se cuestionen los sagrados principios del ‎libre comercio. ‎


La cumbre de la OTAN en Madrid quiso ser una demostración de unidad y poderío. Pero ‎los países miembros de esa alianza bélica sólo fueron convocados para firmar lo que ‎Washington y Londres ya habían decidido… sin consultarlos. La unidad mostrada en Madrid ‎fue en realidad otra demostración de ese vasallaje que muchos quisieran dejar atrás.‎

La única opción posible para mantener la dominación occidental es la guerra. La OTAN tendría ‎que lograr destruir Rusia, como Roma cuando arrasó Cartago. Pero, ya es tarde para eso. ‎Las fuerzas armadas de la Federación Rusa disponen de sistemas de armas mucho más ‎sofisticados que Occidente. Y ya los pusieron a prueba en Siria, desde 2014. Rusia tiene ‎lo necesario para aplastar a sus enemigos en cualquier momento. En 2018, el presidente ‎Vladimir Putin mostró a los parlamentarios rusos los sorprendentes progresos de su industria ‎bélica [6].‎


La cumbre de la OTAN en Madrid fue una linda operación de comunicación [7]. Pero probablemente fue también el canto del cisne. Los 32 miembros de la OTAN ‎proclamaron su unidad con la desesperación de quienes temen a la muerte. Como si nada, ‎adoptaron primero una estrategia para dominar el mundo durante los 10 próximos años, ‎señalando el «crecimiento» de China como una fuente de preocupación [8], lo cual equivale a ‎confesar que el objetivo de la OTAN no es garantizar la seguridad de sus miembros sino ‎más bien dominar el mundo. Seguidamente, abrieron el proceso de adhesión de Suecia y ‎Finlandia y se plantearon además la posibilidad de acercarse a las fronteras de China, con una ‎eventual adhesión de Japón. ‎


El único incidente, rápidamente puesto bajo relativo control, fue la presión turca que obligó a ‎Finlandia y Suecia a condenar el PKK [9]. Incapaz de enfrentar la presión ‎de Turquía, Estados Unidos abandonó a sus aliados –los mercenarios kurdos en Siria y sus líderes ‎en el extranjero. ‎


También se decidió multiplicar por 7,5 la Fuerza de Acción Rápida de la OTAN, haciéndola pasar ‎de 40 000 a 300 000 efectivos, y estacionarla en la frontera con Rusia. Con esa decisión, los ‎miembros de la OTAN vuelven a violar los compromisos ya contraídos y estipulados en la Carta de ‎Seguridad Europea ya que amenazan directamente a Rusia. ‎


Mientras tanto, el Pentágono ya está haciendo mapas sobre el desmantelamiento de Rusia que ‎espera concretar. ‎


El ex embajador de Rusia ante la OTAN y actual director de Roscosmos, Dimitri Rogozin, ‎respondió a esas elucubraciones publicando en su cuenta de Telegram, las coordenadas de tiro ‎de los centros de decisión de la OTAN –incluyendo las del centro de convenciones de Madrid ‎donde estaban reunidos los jefes de Estado y/o de gobierno de esa alianza militar [10]. ‎


No hay que olvidar que Rusia ya dispone de vectores hipersónicos, actualmente imposibles de ‎interceptar, capaces de poner en sólo minutos una o más cargas nucleares encima de la sede de ‎la OTAN, en Bruselas, e incluso en el Pentágono, en Washington. Y, para que nadie se ‎equivoque, Serguei Lavrov, precisó –refiriéndose a los discípulos de Leo Strauss, sólidamente ‎posicionados en la cúpula de Washington– que las decisiones militares de Occidente ni siquiera ‎son cosa de los militares sino que se toman en el Departamento de Estado estadounidense, ‎lo cual implica que ese pudiera ser el primer blanco. ‎


Se imponen entonces varias interrogantes. ¿Están dispuestos los dirigentes occidentales a jugarse ‎el todo por el todo? ¿Asumirán el riesgo de desatar una Tercera Guerra Mundial –sabiéndola ‎perdida de antemano– únicamente para no hundirse solos?‎



Citas 


[1] Destined For War: Can America ‎and China escape Thucydides’s Trap?, Graham T. Allison y Houghton Mifflin Harcourt, 2017.


[2] ‎«El proyecto militar de Estados Unidos para el ‎mundo» y «La doctrina Rumsfeld-Cebrowski», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 22 ‎de ‎agosto ‎de 2017 y 25 de mayo de 2021.‎


[3] “Government of Russia: Missed coupon payment ‎constitutes a default”, Moody’s, 27 de junio de 2022.


[4] “Remarks by Sergey Lavrov to the 73rd Session of ‎the United Nations General Assembly”, por Serguei Lavrov, Voltaire ‎Network, 28 de septiembre de 2018; «ONU, nacimiento del mundo postoccidental», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 2 de octubre de 2018.


[5] «Communiqué des ‎chefs d’Etat et de gouvernement du G7 d’Elmau», Réseau Voltaire, 28 de ‎junio de 2022.


[6] “Vladimir Putin Address to the Russian Federal Assembly” por ‎Vladimir Putin, Voltaire Network, 1º de marzo de 2018; «El nuevo arsenal nuclear ruso restaura la bipolaridad del mundo», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de ‎marzo de 2018.


[7] «Los elementos claves de la Cumbre de la OTAN de 2022 en Madrid», Red Voltaire, 29 de junio ‎de 2022.


[8] «OTAN 2022 Concept ‎Stratégique», Réseau Voltaire, 29 de junio de 2022.


[9] “Turkiye, Sweden, Finland Memorandum”, Voltaire Network, 28 de junio de 2022.


[10] «Rusia amenaza los centros de decisión ‎de Occidente», Red Voltaire, 28 de junio ‎de 2022.


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Petro, El Presidente de las Periferias

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakrítica 


Bogotá queda muy lejos de Colombia dijo hace unos años un indígena a un alto funcionario de Estado. Hacía notar la concentración del Poder y de la economía en esa centralidad; y en contraste está el abandono estatal hacia las regiones periféricas. Un dato ilustrativo de esa inequidad: por cada peso que se recauda en el país, el ochenta por ciento se queda en Bogotá, el restante veinte por ciento se reparte para las regiones. La mayoría de los más de once millones de electores del nuevo presidente son de esas regiones olvidadas del territorio nacional. Pero también todo el universo de votantes del país, en especial los segmentos de la clase de estratos bajos y medios también pertenecen al olvido porque no tienen garantizada una calidad de vida digna, por el contrario, sobre ellos cada vez se cierne la amenaza de caer en la miseria. A todos los ciudadanos que votaron en favor y contra, este gobierno tiene el reto de hacer realidad las promesas de campaña.


El nuevo gobierno comenzó bien nombrando ministros idóneos, probados en ejecutorias de gobierno y en el conocimiento de la materia. Son tecnócratas probos. En la posesión presidencial recalcó el presidente electo que no había un minuto que perder, que los resultados urgían, no hay tiempo de espera ni hay tiempo para fallar, para equivocarse. No es posible jugar a los inexpertos. Esa primera línea ministerial pone el ritmo de los pasos a seguir, los aprendices tienen que apurar a coger el ritmo, tiene que doblarse en esfuerzos para no fallar, no está permitido el ensayo - error, por eso la primera línea está garantizada por la experiencia, la segunda línea o los viceministros y quizá de entes descentralizados o instituciones del gobierno tienen ese imperativo de coger el paso. La experiencia no se improvisa y los resultados son la mejor carta de presentación para todo un país que está a la expectativa.


El presidente debe su triunfo a la periferia, fue en las regiones olvidadas que los ciudadanos lograron movilizarse gracias a una esperanza de cambio para sus vidas y para sus territorios. Pero también se debe a un centro fuerte y variopinto, a la ciudad de Bogotá que ha consolidado un voto de opinión fuerte y libre, que vota también por sueños, por una propuesta programática en pro de un bienestar general. Es una masa crítica a la que se le debe responder con resultados que materialicen las promesas de campaña. Y recoge bien el decálogo presidencial que se erige como norte y brújula de su programa de gobierno. La Paz con verdad tiene su razón de ser en un país en dónde el muerto, el asesinato es un indicador a mostrar cómo triunfo de una guerra sin cuartel, las cifras son de 450 mil asesinatos en la última década en Colombia, y si se remonta desde 1948, la Violencia en Colombia se acerca al millón de personas muertas. Es el triunfo de la muerte. Por eso vale insistir en conocer la verdad para desaprenderla. Otra tema prioritario es la generación de Equidad y con ello contrarrestar la pobreza, el hambre. Se calcula que el 10% de la población en este país es la que tiene el 70% de las riquezas pero también es la que menos paga impuestos, incluso los evade. Por eso un bienestar de la población va de la mano con el desarrollo del capital con función social, de las economías sociales. Acá es pertinente un ejemplo, hace algunas décadas muchas empresas colombianas construían casas y barrios enteros para sus trabajadores, allí también dotaban con escuelas para los hijos de los trabajadores, hoy hay empresas que estimulan el estudio poniéndolo como requisito para trabajar, y a esto es lo se quiere dar a entender por empresa social.


Se traza una hoja de Ruta en la cual los verbos rectores son escuchar y dialogar; otras prioridades son, luchar contra la corrupción, apoyar la industria nacional; defender la Constitución Nacional. Todo esto en esencia se ha redactado en un decálogo que enumeramos y resumimos así: 1. la Paz con verdad es la base para construir un mundo hacia adelante; 2. un país que protege a los más vulnerables, la vejez, la niñez son pilares, gestos de solidaridad y agradecimiento por quienes dieron todo por nosotros y por quienes son promesa de futuro para un mundo mejor; 3. la equidad de género, en especial con las mujeres quiénes han sido ignoradas durante siglos; 4. Los Diálogos Regionales para tejer un Acuerdo Nacional sobre lo fundamental, una hoja de Ruta; 5. Una presidencia cercana a la gente, sin barreras (simbólica la orden de quitar vallas que alejan a la gente del palacio presidencial) el poder va por toda la geografía para saber de primera mano los problemas del olvido; 6. Un gobierno que defiende a los derechos de las gentes, seguridad alimentaria es un tema prioritario; 7. Lucha contra la corrupción, un cáncer que carcome al país; 8. El medio ambiente, el suelo, subsuelos, aguas, fuentes de riqueza económica y de biodiversidad, necesarios para mantener la vida en el planeta; 9. Desarrollo y protección de la Industria Nacional; 10. Defensa de la Constitución Nacional.


Es un presidente de la periferia y de los centros, y esto exige salir a las calles sin perder el polo a tierra ni el principio de realidad, perdidos en otrora por mandatarios aislados y encerrados en las cuatro paredes del Palacio Presidencial. Las mariposas han sido el símbolo elegido para la posesión, la mariposa significa el poder de lo frágil su aleteo puede provocar una tormenta trasatlántica, también el poder transformador de la vida, soy oruga, ahora soy mariposa, la vida es cambiante, nunca muerte. Sin lugar a dudas estos votos triunfales hacen de Petro un presidente de las Periferias.


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El Lugar y El Número

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakritca
Somos el número y el lugar. Nacemos bajo techo y de inmediato nos asignan un código civil, un número de identidad, por lo demás, el código genético nos devela nuestras particularidades. Incluso con los dispositivos de la inteligencia artificial todo el tiempo estamos georreferenciados, geolocalizados. Y en términos administrativos se denomina ordenamiento social de la propiedad. Es el precio pagado por vivir en sociedad, somos seres sociales, en aislamiento y en la inmovilidad estamos condenados a perecer, a morir, el campo, por ejemplo, es sinónimo de escasez, la vida allí es difícil. La humanidad es social, se vive en agrupaciones humanas, por lo tanto los espacios son sociales y espirituales, compartimos con nuestros vecinos y en los lugares sagrados se hacen las ofrendas. Por eso se precisa disponer del territorio para vivir en sociedad. Un territorio es atractivo si reafirma la vida, si la facilita en aspectos tan sencillos pero tan necesarios y vitales como son los servicios habidos: vías de acceso, centros de salud, instituciones educativas, abastecimiento de alimentos, servicios de energía, acueducto, comunicaciones, esparcimiento, centros de producción y abastecimiento, y por supuesto fuentes de empleo. Esto es persistir en la vida, es un designio biológico.

Si bien estamos destinados a vivir en sociedad nada quita que vivir muy juntos deteriora la convivencia, socava el tejido social, si la madre abraza muy fuerte a su hijo, lo puede asfixiar, lo puede matar. En los territorios muy densos la convivencia se deteriora y en general la calidad de vida. Todos hemos visto en alguna ocasión complejas y densas unidades residenciales, sobre todo en las ciudades. Hace poco tuve la oportunidad de estar en dos de estos complejos habitacionales. Para dar una idea, empecemos por irnos imaginando una ciudadela de seis torres de veintisiete pisos cada una de ella con diez apartamentos. En total suman 1620 apartamentos, y si se multiplica esta cifra por mínimo 3 miembros de la familia el resultado son 4.860 personas que viven en cubículos techados de 50 metros. 


Cada piso tiene dos ascensores, los parqueaderos son comunes. No hay canchas, ni piscinas, no existen espacios para el esparcimiento. Seguimos agregando detalles: cada torre tiene acceso restringido, sólo los residentes pueden entrar digitando un número personal en un dispositivo digital fijado en la entrada principal. Esto es importante para decir que cada torre está deslindada de los pocos espacios comunes como son los senderos y alguna precario jardín. Otro tanto tanto se vive dentro de los largos, grises y oscuros corredores de cada torre. En sí son pocos atractivos y muy perfectos para ser territorios de nadie, no existe allí en esa comunidad un sentido de pertenencia, ni adentro ni afuera, es bien común ver a las mascotas soltar sus heces y orines en cualquier recodo del apartamento de al lado, al lado del ascensor. Lo que sí es común es la suciedad y los malos olores pero que a nadie importa, como tampoco importan los nauseabundos lixiviados de las basuras sacadas días antes y revolcadas por los perros callejeros. Pero lo desagradable no acaba de puertas para adentro de la unidad residencial, afuera, salir a las calles para buscar transportarse o ir al supermercado, tienes que pasar esquivando los matones de barrio en cada esquina de cada calle con su pucho de marihuano, bazuco y cerveza. Dos anotaciones más sobre estos cerramientos en unidades residenciales. En primer lugar, fue después de la década del ochenta con el fomento del crimen organizado del paramilitarismo en las ciudades que empezaron estás Unidades de Vivienda cerradas como pretexto para vender seguridad, las compañías de vigilancia hicieran y hacen su agosto, su negociazo; y desde luego están las constructoras que sacan jugosas ganancias con sus economías de escala. La segunda anotación y con respecto a los lugares referidos, tiene que ver con que no tienen posibilidades de desarrollo urbano organizado, no tienen posibilidad de crecer, sus accesos son recovecos de muerte así como sus alrededores llenos de hampa. Allí algo no atractivo para quienes aspiran tener buena calidad de vida o buenas inversiones. 


Estos detalles para resaltar que un diseño, un Ordenamiento puede ser para lo mejor o para lo peor. Se pueden diseñar espacios que inspiren respeto y generación de vínculos sociales, por ejemplo, los jardineles, las huertas comunitarios incentivan, generan vínculos sociales así como en el barrio el billar o el café son lugares de encuentro, de hacer amigos. Y por el contrario, aquellos espacios muy densos disocian los vínculos sociales, los repelen. Quien viva en conjuntos de apartamentos ha experimentado llegar pronto a su residencia y esquivar a sus vecinos, todo el tiempo los está evitando así pasen años, no importa si llevan décadas viviendo allí. Existen casos en que no saben quién vive a su lado, cuando más, un saludo obligado a fuerza de tanto ver la cara familiar en el ascensor.

 

La densidad no es asunto menor para la vida. Los estudiosos tasan la distancia entre desconocidos en tres metros, si es menor es considerada una amenaza. Así mismo aplica para la convivencia, en lugares privados y comunes sin la distancia requerida no es posible desarrollar la convivencia en condiciones favorables. Por ejemplo, en los hogares muy densos en escasos 50 metros cuadrados viven 15 personas: padres, hijos, nietos, sobrinos, primos, la convivencia es tortuosa y la institución familiar resulta hipertrofiada con exceso de funciones. Esta superdensidad es la misma que dificulta construir un hogar, una familia funcional, y en su lugar es una simulación de familia estallada, hecha mil pedazos, de ello pueden dar cuanta las comisarías de familia que se las tienen que ver con el diario vivir de conflictividades domésticas referidas a la escasez alimentaria y sobre todo de agresiones en la convivencia familiar. Tampoco ayuda el déficit de espacio público. Se tiene que el estándar ideal internacional de espacio público es de 15 metros cuadrados por persona (en Medellín oscila en tres metros cuadrados por persona), desde luego que se refiere al espacio social ordenado, intervenido, nadie puede vivir en medio de la nada y mucho menos en la selva agreste en donde sobrevivir es nada fácil.


En contraste, en el campo, en los territorios en los que predominan las economías ilegales como los cultivos ilícitos de la hoja de coca y la minería, todo se estructura, se configura en función de sus operaciones. Extensos territorios demarcados para la producción y a sus alrededores campamentos para solventar una dormida precaria y una básica alimentación. Son unos cambuches de vivienda, todo está en función de la explotación minera o cocalera. En estos contextos de ilegalidad no se verán vocaciones de un desarrollo territorial porque son empresas con una dinámica de capitales golondrina. Y las familias tampoco tienen un medio favorable para desenvolverse, otro tanto se vive como en las familias muy densificadas pero ahora por el aislamiento, por las distancias largas pero también por la estrechez económica. En estás estructuras se cambia de pareja como cambiar de zapatos, allí se aplica a pie juntillas que el matrimonio o la vida en pareja no es para siempre.


Éstas líneas no son más que un esfuerzo por pensar el territorio en su ordenamiento, mirar sus complejidades que según sea su diseño se favorece si o no la vida, la convivencia. En nuestra experiencia puede apreciarse que los espacios desatan la violencia y la precariedad de las personas. Somos seres sociales, al nacer se nos da un número y un lugar, un nombre y una identidad numérica. Las comunidades también son sabias para plantear soluciones a estos apretujamientos o aislamientos en el que los tienen. Bien vale pensar diseños y ordenar el territorio bajo las premisas de que nacimos para vivir juntos y estar en movimiento. En el aislamiento y en la inmovilidad morimos.


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