Mojones Política Patria
Historiador
Colombiakrítica
La política es el esqueleto de la historia, se lo ha dicho con frecuencia, los hombres la encarnan. También se dice que son los tiempos y las circunstancias los que cambian, los seres sólo siguen el fluir del río del tiempo, regocijo para chacales y camaleones hambrientos de devorar a la presa caída. La vida no es color de rosa sobre todo cuando se trata de los asuntos del Poder, ella es más bien variopinta y para los gustos están los colores, es cosa undívaga, profusa. Mucho se ha dicho que la política es la posibilidad de los acuerdos, pero el Poder es más bien ventaja sobre los disidentes, es lo que se percibe en las luchas intestinas. Acá van algunos mojones de la historia patria, de la nación colombiana.
Colonia y República
Está el antes y el después de la colonización, pero en ese balanceo, en ese tránsito o mucho mejor, en esa lucha gana el pulso el conquistador, invasor español. Se puede decir que la superioridad en fuerza de armamentos pero también de lo cultural hizo la diferencia en inclinar la balanza en favor del conquistador. Por ejemplo, el caballo y la bayoneta eran armas españolas ignoradas por el pueblo indígena que los verían sorprendidos como especie de dioses, unicornios, y para una cultura de múltiples dioses, era fácil de aceptar otro dios más.
En suma, unos embriagados por la codicia del oro y en su fanatismo cristiano, los otros en la vida comunitaria y en el culto a sus dioses, monoteístas aquellos, estos politeístas, para tan sólo dar una idea de lo que acostumbra decirse choques de culturas. Pero la gran diferencia estriba en la explotación irracional del entorno, del planeta, mientras que los indígenas sabían obedecer a la pacha mama haciendo de todos los seres y cosas una especie de sujetos de derechos, aquellos sólo sabían tomar y no dar, explotación cruda, fiebre del oro era su cara a mostrar.
Otro Mojón
Feudales versus Mercaderes
Ver Más allá de las propias narices
Sigue otro mojón no menos sangriento, el de la colonización y después la Independencia. Criollos mestizos, negros, población india ya muy diezmada. Interesa mucho la instauración de la Independencia republicana y con ella las pujas de las principales clases sociales que se abrirán paso mediante el gobierno para el ejercicio del Poder y así hacer prevalecer sus intereses. Dos clases en esencia marcarán, trazarán la vía tortuosa de construcción política: los señores feudales, autoproclamados señores de la tierra, anclados en sus feudos. Otros son los mercaderes, los comerciantes que abogaran por abrir fronteras comerciales más allá de la tierrita, del propio terruño.
Ésta es tensión de larga duración que aún sacude nuestros días. Los bebedores de sangre, quiénes defienden la propiedad a capa y espada, se alzan para extender sus linderos pese a que la riqueza hoy día orbita por otros flujos como por ejemplo el oro digital, todo aquello que se mueve por el mundo global de la internet, el comercio de mercado libre para sólo mencionar uno del mundo actual, pero antes fue rebasar fronteras del sólo comercio local, nacional.
La Condición Humana del Poder
Las pasiones se adhieren a los hombres, los toman prestados, se valen de las existencias para su despliegue, repitamoslo de nuevo, nadie está a título individual en su propio cuerpo. Los intereses se encarnan en el ser mediante deseos, metas, proyectos, y en general esto se visualiza más en las proyecciones políticas que defenderán sus posiciones de clase en esencia. Según cómo estén equipados las fuerzas de las clases, según vean o no sus proyectos avantes o en declive, según sean las negociaciones entre esos grupos de poder, será su reacción civilizada o violenta.
Tan sólo pensar en esas relaciones de Poder denominadas Colonización en América, españoles e indígenas, criollos, negros, mestizos que encarnaban sus propias luchas, sus propias razones qué defender. En estos asuntos humanos no hay dioses ni demonios, sólo hombres de carne y hueso, hay pasiones, la carne es débil y el espíritu impulsivo, el ensayo y error es la constante en el hombre. Muchas ideas se toman como dogmas, evangelios a seguir. Todos los líderes autoproclamados prometen salvación, pero nadie promete salvarnos de ellos. Se invoca al pueblo con bayonetas para defender causas que se consideran virtuosas.
¿Qué son los Partidos?
No es el hombre, es el tiempo y las circunstancias que cambian, así justifica el camaleónico político. Más que el dinero, el poder es considerado la droga más peligrosa, es el arte del engaño para el inescrupoloso, la política es tan solo un medio para alcanzar sus fines.
Se acostumbra decir en Derecho que en un pleito se hace parte de éste o aquella posición, se toma partido, por eso la balanza de la justicia se verá inclinada por una de las partes considerada tiene la razón… entonces se ha hecho justicia. Nada se halla en la mitad, en el medio. Es mentiroso aquello que dice que ni es de acá ni es de allá, y así situarse en el medio, sin tomar posición en la pretension de agradar a todos, de quedar bien con con Dios y con el Diablo. ¿Qué es la Derecha, qué es la Izquierda, los centros y los extremos?
Para muestra un botón, un mojón. En política de violencia colombiana de 1948, la tensión se resolvió con la alternancia del bipartidismo en el Poder, Conservadores anclados en sus feudos, en los valores de la tierra, y están los Liberales impulsores del libre mercado, traspasar fronteras, privilegiar centros citadinos de acopio e intercambios, es la ciudad red de redes y servicios por excelencia, centro que se enriquece con la periferia. Aquella tensión entre poderes fue cediendo en las maliciosas urnas bajo el eslogan de sospecha plasmada en la frase quien escruta elige. Hoy se reactualiza con software espía con potenciales votantes ausentes para alterar resultados a favor del politiquero de turno. Así refiere fraude en el 2022, el actual presidente de Colombia.
Bebedores de Sangre
Los demagagos, los caudillos, oradores ardientes son los de marrulla que bien saben poner palabras en los oídos de quiénes quieren escuchar. También la virtud se disfraza así como lo piadoso en lo religioso. Pero nunca se verá a un hombre poderoso ajeno a la riqueza o renunciar a los bienes terrenales, el cura predica pero no práctica. Lenguajes sublimes son nutridos de sangre, primero incendian y luego se ofrecen de bomberos. El despojo paramilitar en Colombia, primero avanza la bota ilegal que desangra con terror lo que encuentra a su paso, detrás vienen unos señores milagrosos compradores de tierra que echan algo en el bolsillo para legalizar la transacción de despojo.
¿Cómo está compuesta la política, que clase de hombres llegan allí?
Están los salvadores de la patria con pulso de plomo, mamadores de la teta de seguridad nacional, quien pretende resolver todo con bayoneta. Están quienes pedalean a estos guerreristas de botas y camuflados que son los que se creen amos y señores de estas tierras, quienes ponen el acento en los deberes de los esclavos y en los derechos de los amos, los persistentes señores feudales de un mundo perimido. Principios que embriagan la vida, principios de verbo en llamas. Ellos son profundamente religiosos, no faltan al misal cristiano, rezan, pecan, empatan y desangran. Profundamente religiosos pero son más del culto de la riqueza, es su evangelio, matar equivale a salvarse, orgía de sangre. Rumiadores de odio.
La violencia es el credo
Eliminar al otro ha sido un camino andado. La violencia política entre liberales y conservadores, entre propulsores del libre mercado con un Estado a la medida versus quienes ofrecían oposición para seguir en los viejos valores de la tierra, feudales, los caínes y abeles se repiten, agricultores y ganaderos, cada quien tratando de sacarle ventajas al otro en apropiarse más la tierra, en versión moderna más recursos, más riqueza contante y sonante.
La muerte es el denominador común en esta cultura humana, el ardid, las trampas, las uñas y dientes se afilan contra el considerado enemigo. En la arquitectura del Poder con sus crisis se fraguan culpables, en sus debacles se dan la cacería de brujas, los ausentes son profundamente sospechosos, alguien debe encontrarse que pague por la culpa, el chivo expiatorio. Por lo demás, el matar precisa de hombres fuertes, insensibles, en preferencia educados sin alegría, el dolor no ablanda, firmeza ante el enemigo, los nervios se tensan con plomo.
El Demagogo
Los Genios en el arte de la traición
La lengua para lo mejor y lo peor. Ella hace olvidar del peor dolor cuando se tiene una conversación que apasiona como en el Banquete de Platón que nadie come, nadie degusta porque están anestesiados con la verborrea. Igual sucede con el demagogo que como buen parásito paga con bonitas palabras a su hospedero. Los iluminados más que hablar, pontifican. Y el enemigo con buena labia, es un peligro dejarlo hablar. Si se creen con virtud entonces hay verdad revelada y encarnada. Se termina con uno y viene otro peor. Es el arte del demagogo, del politiquero, teje, enreda con palabras la esencia de la tensión. La figura del camaleón y el chacal aplican bien para estas lides, todos están prestos atento la presa caída para despedazarla.
La distribución de la riqueza
Se arma a los verdugos con la teoría del terror en donde la virtud es imponente, inoperante. Los tiranos se creen de inspiración divina, pero actúan bajo solapa, pecan, rezan y empatan, predican austeridad pero acaparan tierras y riqueza. Apretada síntesis ésta de lo variopinto del hombre de Poder, pero por sobre todo bebedor de sangre, la gran meta, el cuid del asunto es impedir la distribución de la riqueza de una nación.
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