Ser y creatividad

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakritica.blogspot.com

Imaginación: Imagen Desmaterializada del Mundo



El hombre es una especie animal algo especial, pero en el reino animal es uno más. Su inteligencia y su imaginación no dejan de ser recursos para sobrevivir que responden al mundo material, a las técnicas y su evolución que por lo demás tienen vida propia. Insistir que la conciencia y su pensar no es más que un recurso para perseverar en su Ser, así lo enseñó Spinoza, el hombre no es un punto de partida ni una sustancia independiente, sino un fenómeno secundario y derivado que surge del esfuerzo del cuerpo y la mente por perseverar en el ser. «Visión general creada por IA: Baruch Spinoza dice que los hombres se creen libres porque son conscientes de sus deseos y acciones, pero ignoran las causas que los determinan. Esta idea aparece principalmente en su obra cumbre, la Ética (específicamente en el Apéndice de la Parte I). El concepto central Conciencia del deseo: Las personas sienten lo que quieren y deciden hacer algo. Ignorancia de la causa: Desconocen por completo qué fuerzas físicas, mentales o ambientales los llevaron a tener ese deseo en primer lugar. La ilusión: Al no ver el mecanismo que los empuja a actuar, creen que el origen de su acción está en su propia voluntad independiente.» (IA). Y complementamos: "La libertad, elemento frágil del edificio humano, reposa sobre la imaginación tomada a la vez en el sentido ilusorio y en el de la liberación a traves de los símbolos... desde la escritura sobre todo, se formó una imagen desmaterializada; imagen indispensable al desarrollo espiritual y al progreso, pero que en las ciencias del hombre particularmente, ha producido el desprendimiento del hombre a toda conexión con la extension de lo viviente." Leroi_Gohorhan. El Gesto y la Palabra. p. 387.

Creación, Invocación, Interacción


El ser es la interacción, los relacionamientos definen la existencia, el viviente y su medio favorable. Reiterar, ex-istencia quiere decir sentir el afuera, exteriorizarse, el ser y el mundo se imbrican, son solidarios el uno del otro. Uno se sale de sí mismo y se hace a una segunda piel como la casa en la que habitamos.


Ser, Pensar, Silencio, Territorio


El pensar y el silencio es una dupla necesaria que se le suma una tercera como condición indispensable que es el territorio, nuestro hábitat, nuestra morada, la casa, el ser. Tener un lugar propio dónde desplegar nuestro existir. La casa es refugio donde me distraigo, me sustraigo del bombardeo del mundo del afuera. El yo interior reclama una isla de intimidad para ser uno mismo.


Movimiento Abrumador, Acelerado


Y ahora nos viene una pregunta en este transcurrir del mundo, ¿qué hacer en medio de tanto movimiento que nos incomoda por decir lo menos? Voy de aquí para allá, me encuentro con no menos de cierta estupidez, que por fortuna no toca a todos, la diferencia también habita en este ancho mundo en el que todos cabemos pero que la idiotez mediática amenaza con la uniformidad. Por eso viene a bien repeler lo que venden como necesidad y escapar mejor a construcciones más liberadores, creativas.


Exceso de Comunicación


De acuerdo, hay exceso de comunicación, se precisa más bien espacios de silencio para que emerja la palabra cuidada, cincelada, reveladora, novedosa, el pensamiento elaborado que anuncia renovación, caminos inéditos, aquella de elaboración de conceptos en el decir de Gilles Deleuze y Félix Guattari: «No carecemos de comunicación, por el contrario nos sobra, de lo que nos falta es creación. [...] La creación de conceptos apela en sí misma a una forma futura, pide una tierra nueva y un pueblo que no existe todavía. [...] Devenir forastero respecto de uno mismo, y a su propia lengua y nación, ¿no es acaso lo propio del filósofo y de la filosofía, su «estilo», lo que se llama un galimatías filosófico?» ¿Qué es la filosofía?, Barcelona: Anagrama, 1992. pp. 110, 112


Un Lugar de Intimidad


Un lugar dónde estar tranquilo, vamos hacia su búsqueda al contrario de la tortuga o el caracol que llevan su casa a cuestas. La vida es cambiante, el territorio dinámico, las dinámicas comerciales empujan las transformaciones espaciales. Se empieza con un centro que irradia la periferia, unos ejes viales estructurantes que van irrigando, empujando cambios en esencia comerciales. Es epidémico este dinamismo comercial que se va tragando lo residencial.


Salir unos pasos más allá y buscar un resguardo, una isla de intimidad que sea barrera a todo eso loco comercial epidémico que hace metástasis. Un lugar donde encontrarse consigo mismo en el cual escuchemos nuestra propia voz, lejos del barullo automotriz, de las orgías festivas del turismo que no distingue el día de la noche y de esto del apego al territorio. Ellos, los viajantes vulgares sólo están de paso ensuciando aquí y allá, desarraigo despiadado que dura el tiempo de la favorable conversión de la moneda del dólar a pesos, obreros allá en Eeuu o Europa, acá viven en cuerpo de rey en la abundancia de putas, licor y drogas.


Los negociantes urbanistas como a todo vulgar comerciante sólo le interesa atesorar fortuna, la vida en función del comercio, por eso el esperpento jurídico de zonas mixtas que imbrican lo comercial en lo residencial, pero finalmente, insistimos, aquel se traga a éste, terminan con el botellón copando todo el territorio, en la juerga no hay límites, la juventud que puede con todo y los padres sólo contemplan, dan gusto a sus muchachos para que no se depriman, no soportan la tristeza, poca tolerancia a la frustración porque la vida es un sendero florido, nada de espinas. Es su percepción, la de ellos.


En fin, seguir buscando un lugar, una isla de intimidad en donde desplegar nuestro yo en este mundo que no para de moverse para lo mejor y para lo peor. El camino recorrido no tiene regreso.



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La Muerte Silenciada

 Las Muertes



Su silencio perturba. Es cierto que es parca. Llega de repente, sin previo aviso, discreta, imperceptible, invisible, oculta. Es la muerte moderna. Pero en otras ocasiones medievales tuvo sus maneras de anunciarse: amable, familiar. Su llegada era calma, se le esperaba, tenía maneras de anunciarse, habían preparativos como cuando se va a una boda. En el cuarto y encamado, y quien se sabía próximo a morirse, recibía a los más íntimos para su último adios y dar sus disposiciones finales, las testamentarias. Y claro las plegarias irían al registro de almas, los Libros de almas que hacía las veces de administración de vidas en el más allá, eran los libros parroquiales. En fin, en todo caso, esta era la hermana muerte, esperada, familiar, amiga, tan de nosotros, como la definía San Francisco de Asís.


Y para complementar una tercera concepción de todo esto de producción de cultura fúnebre, se le suman la antigua y la de nuestro mundo moderno. En suma, la muerte domada medieval y la invisivilizada de nuestra época moderna, está esa otra de la antigüedad, bien definida por los estoicos en esa cosa de no asombrarse, en esa cosa tan común, de todos los días como lo es la muerte. El morir, todo tiene que ser nada, de la nada venimos y a la nada volvemos, todo se transforma, para que preocuparnos por ella si cuando estamos, no está, y cuando está, ya no estamos.


Cambios en la Cultura de la Muerte


Como quiera que ello sea, la muerte está envuelta, cubierta por la cultura de cada época, nadie está en su cuerpo a título propio, el cuerpo social, los deudos albergan a los ya idos, a los otros ausentes, son inquilinos del muerto. El muerto no es el muerto, es la muerte. Quien se va, queda habitando en nuestros cuerpos, son flujos que persisten por ciertas generaciones. 


Enfatizamos, en la Edad Media, la bella muerte domada, no se le temía, el cadáver se entronizaba entre los vivos y previo estaba la preparación para la muerte, en casa, en cama, desfilaban familiares y personas cercanas para la despedida y las disposiciones finales. Un adiós al mundo, y finalmente encomendar el alma al buen Dios. Es una muerte en público, no se muere sólo, siempre en compañía. Pero esto cambiará con la muerte despreciada arrinconada en los hospitales y sus decididores que dicen cuando sí y cuando no se está muerto: el médico y su acta de defunción.



La muerte temida no es la propia sino la del otro, pero también es cierto que el cadáver es el espejo que nos refleja a nosotros mismos. 


San Pablo recuerda a los de Corintio la resurrección. El cuerpo es carne que se pudre, el alma se desprende para emprender su viaje inmortal. Tres estadios fueron considerados en la edad media: Cielo, infierno y purgatorio. Se honra en las sepulturas porque se teme el regreso de los muertos, con sus oraciones se albergaba la esperanza de que los muertos no regresaran a perturbar, a mancillar a los vivos. 


Esto hasta el siglo xviii hasta que los muertos, la hermana muerte hace parte de la vida, se cohabita con los muertos en sus ciudadelas de cementerios en medio de la ciudad, la muerte no es expulsada sino que se integra con el ritmo de los mortales. Esta tierra con sus cementerios son santa morada de los que duermen en sueños profundos. La bella muerte noble, es el fin de los seres queridos. En el siglo xix la muerte se confunde con la ilusion de belleza, de arte, la muerte que de oculta bajo lo sublime. La extremaunción se cambia por el sacramento de los enfermos, así el concilio vaticano II separa la muerte para recordar la penitencia permanente, la muerte deja de ser un momento.


Política Higienista


Los cambios en la cultura moderna de la muerte debe mucho a la política higienista. El cuerpo es pudrición y los lugares de intierro son focos de infección, por ello se explica los cementerios alejados de la urbe, dejar que los muertos entierren a los muertos. Higiene, la limpieza convertida en un valor burgués, la lucha contra el polvo será tarea del ama de casa. Ayer las iglesias eran necrópolis, hoy el higienismo nos resguarda de la pudrición de los cadáveres


La muerte negada


No soy enfermo terminal, sólo pequeñas molestias, estaré bien, no estoy enfermo de cuidar como a un niño. Todo va a estar bien. Dostoyevski en Ivan Ilich construyó un sólido y grande muro elevado de mentiras que luego ni el mismo pudo franquear, atravesar, todos a su alrededor le creyeron, ya era tarde para desmentir y mendigar un poco de compasión.


Santos contra Demonios


La vida del santo era lucha victoriosa contra el demonio, la del pecador era una amenaza permanente de condenación infernal. La plegaria sera un interceder, una tabla de salvación. Ayer en el medioevo en la desgracia, se deseaba la muerte, hoy sólo entramos en depresión, nombrar diferente para desterrar la muerte ya tan ocultada, tan alejada de este mundo y de su cotidianidad.


Persistencia de la Justicia Divina


Pero la muerte no detiene ni la venganza ni la Justicia, se sigue albergando esperanza en un más allá, los consagrados a Dios son el templo de cristo, son los cuidadores, los arreadores de ovejas.


En nuestros días se quiere borrar lo más pronto al muerto: cremación, velorio casi en solitario y por unas pocas horas, poco o nada de tiempo para elaborar el duelo, para llorar al ausente. De vez en cuando las flores acompañan las tumbas y muy pocas una foto con leyendas referidas al viaje y al descanso de las almas que están gozando de la gracia celestial con el buen dios. Desde luego que el miedo ha sido fuente para explotar la muerte y de soslayo, por los intersticios se asoma el erotismo.

Anotaciones finales

En el último momento de la muerte se asiste a un compendio de la vida propia. La muerte propia versus la muerte del otro. Muerte domesticada versus muerte ajena y temerosa, romántica. El luto se flexibiliza, se acorta en el tiempo. Más luego, para vender la muerte hay que hacerla amable, ya no la mueca deformada del rostro yerto sino arreglado que parece vivo, hermoso, agradable a la vista de los deudos, amigos y mirones. 

Ayer, después del adiós al mundo, le sigue la oración con las manos cruzadas para el perdón de los pecados. Amor medieval profundo hacia las cosas versus desprendimiento de algo así como el estiércol del diablo, son asi las simples cosas un recurso que el altísimo ha prestado para salvar vuestras almitas.

Se teme más a la condenación más que a la propia muerte. Hoy la depresión es el socavón, el precipicio que conduce a la propia muerte, el hombre de hoy, el hombre moderno se ve como un malogrado, no como un muerto… y es el alcoholismo, la depresión repliegues de evasión de esa realidad que le mira de frente. Ayer era un destino impuesto, hoy cada quien es responsable de sus éxitos o fracasos, de sus triunfos o miserias. Dice Philippe Aries que desde el siglo xii cada quien tenía una biografía propia, puede actuar sobre ella y puede plasmar su conclusión, su compendio en el momento final, el de su muerte. Y muy interesante, esto no daba ni miedo ni placer como si sucederá en los siglos xvii y xviii 

Cambios graduales de la muerte a través de los tiempos, es una conclusión prima a tener en cuenta.


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Patadas de Ahorcado

 Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakrítica
 



De acuerdo, la esperanza da sentido a la vida, es lo último que se pierde. Pero ello no quita un cierto halo de incertidumbre, mejor decir de caos, una sensación de vacío antes de vivir un proceso de metamorfosis: soy larva, oruga, ahora soy mariposa. Pasa en la vida, y es perceptible, a manera de ejemplo, con los gobiernos. Que serían de ellos sin la inercia que los arrastra, que los soporta, los lleva y los trae como una hoja al viento y al azar, encarnada en cada uno de los funcionarios que hacen que los procesos se mantengan y resistan, mientras que los gobiernos, los gobernantes pasan de manera innecesaria como leves briznas al viento y al azar. Todo pasa y todo queda, todo se repite de diferente manera, la vida, la existencia es inédita. Viento, necesidad y azar... nos gusta recalcar.

El desuso de los gobiernos se tiene por un síntoma de salud personal. No se delegan las decisiones de vida a un tercero. Es una utopía la gestión propia de cada individuo, a tal punto de hacer innecesarios los gobiernos. Sociedades nómadas contra Estado, sin gobiernos centrales. No es caer en vacíos, ni en eso de que todo era mejor cuándo estaba peor. Cuándo más decimos que un optimista es un pesimista informado. Es cierto que nadie experimenta por cabeza ajena, no importa que tengamos que descender a los propios infiernos y luego luchar para albergar esperanzas de pasar por el purgatorio y luego al paraíso para albergar el esquivo cielo.

Es posible prescindir de dioses y de héroes para sumergirse en un posible caos. Se precisa de un mayor esfuerzo, una mayoría de edad, una autonomía para conducir la propia existencia, la de cada quien. Que tal que los desgobiernos de hoy de nuestro globo terráqueo, sean signo de independencia, de una cierta mayoría de edad. Es posible ver el mundo al revés, cuando la costumbre es el arreo de ovejas o ganado al matadero.

Job, el personaje bíblico, es un ser extraño que no da el brazo a torcer en su mirada al horizonte, en su caminar por los senderos de la esperanza, se mueve siempre por terrenos minados pero domables en su Fe de carbonero. La muerte va tomando lo que la vida da. Muy por el contrario a lo sucedido con Pedro: con su férrea Fe caminó sobre el mar, pero la duda lo hizo hundir en tierra firme. 

Gobierno de sí, de sí mismo para recordar a Michel Foucault. Finalmente, Borges con el desuso de los gobiernos: “¿Qué sucedió con los gobiernos? Según la tradición fueron cayendo gradualmente en desuso. Llamaban a elecciones, declaraban guerras, imponían tarifas, confiscaban fortunas, ordenaban arrestos y pretendían imponer la censura y nadie en el planeta los acataba. La prensa dejó de publicar sus colaboraciones y sus efigies. Los políticos tuvieron que buscar oficios honestos; algunos fueron buenos cómicos o buenos curanderos. La realidad sin duda habrá sido más completa que este resumen. Jorge Luis Borges, "El libro de arena" en Obras completas III (Barcelona: Emecé, 1996), p. 55


Poema 

Fin y principio

Wisława Szymborska


Después de cada guerra

alguien tiene que limpiar.

No se van a ordenar solas las cosas,

digo yo.


Alguien debe echar los escombros

a la cuneta

para que puedan pasar

los carros llenos de cadáveres.


Alguien debe meterse

entre el barro, las cenizas,

los muelles de los sofás,

las astillas de cristal

y los trapos sangrientos.


Alguien tiene que arrastrar una viga

para apuntalar un muro,

alguien poner un vidrio en la ventana

y la puerta en sus goznes.


Eso de fotogénico tiene poco

y requiere años.

Todas las cámaras se han ido ya

a otra guerra.


A reconstruir puentes

y estaciones de nuevo.

Las mangas quedarán hechas jirones

de tanto arremangarse.

Alguien con la escoba en las manos

recordará todavía cómo fue.


Alguien escuchará

asintiendo con la cabeza en su sitio.

Pero a su alrededor

empezará a haber algunos

a quienes les aburra.


Todavía habrá quien a veces

encuentre entre hierbajos

argumentos mordidos por la herrumbre,

y los lleve al montón de la basura.

​​

Aquellos que sabían

de qué iba aquí la cosa

tendrán que dejar su lugar

a los que saben poco.

Y menos que poco.


E incluso prácticamente nada.

En la hierba que cubra

causas y consecuencias

seguro que habrá alguien tumbado,

con una espiga entre los dientes,

mirando las nubes.



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Muralla de Amor y Muerte


El muerto no es el muerto, es la muerte. Cada época reflejada en sus costumbres y cultura exhiben a los seres humanos, nadie está a título personal en su propio cuerpo, somos flujos existenciales, torrentes que nos llevan y nos traen, que nos viven. Acá un texto extraído del libro de Philppe Aries: El Hombre Ante la Muerte.  Es una provocación para animar su lectura, en fin, queremos llamar la atención en éstas transformaciones de la muerte y el morir transcurridas a través de los tiempos y las culturas en Occidente, el alma y el cuerpo, cielo e infierno, luego el paraíso.  Incluso ese empuje en nuestros días para convocar a vivir un presente extendido, vivir el aquí y el ahora, y en el más  allá, cuándo ya no estamos en cuerpo presente, somos un leve recuerdo en los seres queridos, somos una leve brizna al viento y al azar
. Colombiakrítica. 

La MURALLA CONTRA LA NATURALEZA TIENE DOS PUNTOS DÉBILES: EL AMOR Y LA MUERTE 

Por Philppe Aries. 

La muralla contra la naturaleza tiene dos puntos débiles: el amor y la muerte La todopoderosidad de la naturaleza actúa sobre el hombre en dos lugares: el sexo y la muerte. Hasta finales de la Edad Media, en nuestras culturas occidentales, eran extraños el uno para el otro. Esta incompatibilidad no es un fenómeno cristiano: las alusiones sexuales son rarísimas en el arte funerario grecolatino, si se exceptúa a los etruscos. Pero desde el siglo XVI , se han acercado, hasta constituir a finales del siglo XVIII un auténtico corpus de erotismo macabro. Casi todo el resto de las cosas de la muerte no ha cambiado: la solemnidad de las pompas fúnebres o la afectación de sencillez de los funerales continúan y amplifican tradiciones nacidas a mediados de la Edad Media. El cambio del arte de bien morir por la meditación sobre la melancolía de la vida, real pero discreto, no salta a la vista. El desplazamiento de los cementerios donde los excomulgados y los pecadores públicos tienen ahora su sitio se ha hecho en silencio, sin escándalo ni sorpresa. 

En los siglos XVII-XVIII es en el fondo del inconsciente donde se ha producido algo turbador: ahí, en pleno imaginario, el amor y la muerte se han acercado hasta confundir sus apariencias. Y esto se ha hecho, como hemos visto, en dos etapas. A finales del siglo XVI y durante la primera mitad del XVII , la época barroca, un mundo todavía desconocido de emociones y de imaginaciones ha empezado a bullir. Pero los movimientos provocados de esa forma acaban de alcanzar la superficie de las cosas, y los contemporáneos todavía no se han dado cuenta de ello. Sin embargo, las distancias entre el amor y la muerte se habían ya estrechado y los artistas estaban intentando sugerir sin saberlo semejanzas antiguamente ignoradas entre uno y otra. 

A partir de mediados del siglo XVIII , es un continente peligroso y salvaje lo que ha emergido realmente, haciendo aflorar a la conciencia colectiva lo que hasta entonces había sido cuidadosamente rechazado y que se ha expresado en las concepciones de la naturaleza violenta y destructora. La amplitud de este movimiento fue bien captada y analizada por G. Bataille, en un clima de surrealismo favorable a su comprensión. Tratemos, a modo de conclusión, de interpretar este gran fenómeno de lo imaginario. 

Durante milenios, el homo sapiens ha debido sus progresos a la defensa que ha opuesto a la naturaleza. La naturaleza no es ya una Providencia bien regulada y bienhechora, sino un mundo de aniquilamiento y de violencia que, si puede ser evaluado más o menos bueno o malo según la inclinación de los filósofos, siempre sigue siendo exterior, si no hostil, al hombre. El hombre ha opuesto por tanto la sociedad que ha construido a la naturaleza, a la que ha comprimido. La violencia de la naturaleza ha tenido que ser mantenida al margen del dominio reservado por el hombre a la sociedad. El sistema defensivo se ha logrado y mantenido por la creación de una moral y de una religión, por el establecimiento de la ciudad y del derecho, por la puesta a punto de una economía, gracias a una organización del trabajo, a una disciplina colectiva, e incluso a una tecnología. 

Esta muralla levantada contra la naturaleza tenía dos puntos débiles, el amor y la muerte, por donde siempre rezumaba algo de la violencia salvaje. La sociedad de los hombres tuvo muchísimo cuidado de reforzar estos dos puntos débiles. Hizo cuanto pudo para atenuar la violencia del amor y la agresividad de la muerte. Contuvo la sexualidad con prohibiciones que han variado de una sociedad a otra, pero que siempre han buscado moderar su uso, disminuir su poder, impedir sus extravíos. Asimismo, ha despojado a la muerte de su brutalidad, de su incongruencia, de sus efectos contagiosos, atenuando su carácter individual en provecho de la permanencia de la sociedad, ritualizándola y haciendo de ella un paso entre los demás pasos de cada vida, apenas algo más dramático. La muerte ha sido domada; y bajo esa forma primitiva la habíamos reconocido al principio de este libro (capítulo 1). 

Existía entonces cierta simetría entre los dos mundos de la sociedad humana y de la naturaleza. Una y otra eran continuas, estando asegurada la continuidad de la sociedad gracias a las instituciones y los códigos de moralidad tradicionales. Marchaban al mismo tempo, y entre ellas habían tenido lugar cambios, pero limitados por la costumbre y evitando que se transformaran en efracción. 

Ése era el papel de las fiestas, en efecto: abrir periódicamente las ventanas y permitir que la violencia penetrara durante algún tiempo. También la sexualidad era un dominio en el que, con grandes prudencias, se había dejado un lugar al instinto, al abandono del deseo y del placer. En ciertas civilizaciones, como entre los malgaches, la muerte era ocasión de un levantamiento temporal de las prohibiciones; en nuestras civilizaciones occidentales y cristianas el control fue más riguroso, la ritualización más constrictiva, la muerte estaba mejor vigilada. 

Sobre este fondo ceremonial, en el occidente cristiano, o cuando menos en sus élites, se produjo un primer cambio hacia mediados de la Edad Media. Un modelo nuevo apareció: el de la muerte de uno mismo. La continuidad de la tradición fue rota. La tradición había embotado a la muerte, para que no hubiese ruptura. Pero en la Edad Media, la muerte fue inventada como fin y resumen de una vida individual. La antigua continuidad fue reemplazada por una suma de discontinuidades. Fue entonces cuando la dualidad del cuerpo y del alma comenzó a imponerse en lugar del homo totus. La supervivencia del alma, activa desde el momento de la muerte, suprimía la etapa intermedia del sueño, a la que la opinión común había permanecido vinculada durante mucho tiempo. Privado de su alma, el cuerpo no era ya nada más que polvo restituido a la naturaleza. De cualquier modo, esto no tuvo grandes consecuencias mientras no se reconoció a la naturaleza una personalidad demiúrgica, rival de Dios. 

Por otro lado, la sustitución de una serie de discontinuidades biográficas por la continuidad primitiva no era todavía universal y el modelo antiguo de la muerte domada seguía subsistiendo. Por eso la relación entre el orden de lo humano y el desorden de la naturaleza no había sido afectado realmente antes del siglo XVI . El sistema de defensa resistía bien. Comenzó a agrietarse en el momento de las grandes reformas religiosas, católicas y protestantes, de las grandes depuraciones del sentimiento, de la razón, de la moralidad. 

El orden de la razón, del trabajo, de la disciplina se doblegó en los emplazamientos de la muerte y del amor, de la agonía y del orgasmo, de la corrupción y de la fecundidad; pero estas primeras brechas fueron al principio cosa de lo imaginario, que a su vez preparó el paso a lo real. 

Por estas dos puertas hizo irrupción el salvajismo natural en la ciudad de los hombres, en el momento en que ésta, en el siglo XIX , se disponía a colonizar la naturaleza y empujaba cada vez más allá las fronteras de una ocupación técnica y de una organización racional. 

Se diría que, en su esfuerzo por conquistar la naturaleza y el entorno, la sociedad de los hombres abandonó sus viejas defensas alrededor del sexo y de la muerte; y la naturaleza, a la que podía creerse vencida, refluyó en el hombre, entró por las puertas abandonadas y le prestó el salvajismo. 

A principios del siglo XIX todo esto está muy lejos aún de hallarse consumado en la práctica, pero las señales de angustia se han encendido. Los fantasmas del marqués de Sade aparecen como presagios de apocalipsis. Muy discretamente, pero muy eficazmente también, algo irremediable ha intervenido en las relaciones milenarias entre el hombre y la muerte.


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Todo Pasa, Todo Cambia

 Por Mauricio Castaño H
 Historiador 
Colombiakrítica 


Punto de no Retorno

Punto de no retorno. Todo cambia, todo pasa, todo lo nuestro es pasar. El universo, la tierra y el cambio climático. Quizá será mejor acostumbrarse a vivir con el agua bajo el cuello. Si la vida te da limones, haz limanoda. Se construyen viviendas cuatro metros sobre el nivel del agua en las zonas sensibles a inundaciones, incluso están quiénes viven en hábitats submarinas. El viviente y su medio son una especie de simbiosis, en fin, el uno y el otro son uno solo, inconcebible su separatividad.

Apegos

Los lloros por todo tiempo pasado fue mejor. Por otro lado, está bien mitigar con agua tibia como la energía solar pero la gran apuesta es la energía nuclear, es comprensible la dificultad del desapego al lloro de todo tiempo pasado fue mejor, los cambios de paradigmas no son fáciles, nuestros ojos se vendan para mirar de frente todos los progresos técnicos y médicos, por ejemplo, aquellos que empujan o siguen a la vida hacia adelante, como negar la ganancia de expectativa de vida que va sumando años, ayer, años de 1950 sólo alcanzábamos ser cincuagenarios, hoy se aspira a vivir en promedio 72 años para los machos, 73 para las mujeres, nos referimos a este territorio de la patria boba, Colombia. 

Cambios, Esclavitud Moderna

El mundo y la sociedad arrastran cambios. La pobreza, y la ignorancia son terrenos abonados para los nuevos esclavos modernos anestesiados con la Inteligencia Artificial, la IA direcciona tus gustos, tus miedos, te arrea al matadero. La Cía y Palantir Technologies, con sus millones granjas digitales, están a la orden del día en las nuevas tecnologías del Poder, fabrican los autsider acorde a las emociones del momento, a todo esa rabia y miseria que se quiere evacuar para que todos estén felices, mundos artificiales soñados, sin polo a tierra, vivimos anclados al principio de deseo, lejos del polo a tierra, del principio de realidad.


A falta de Carne, Raspar el hueso

A falta de carne no queda otra que raspar el hueso. Avivan las miserias disfrazadas de emprendimientos, todos los que están con la soga en el cuello se sienten empresarios, el milagro de la anestesia del nuevo esclavismo capitalista funciona, divide y reinarás, haz que todos miren hacia arriba, que todos se sientan empresarios, que no miren hacia abajo, y si lo hacen que sea para odiar a los pobres y la pobreza, qué rareza la de San Francisco de Asís con la opción de los pobres. Es la solidaridad destripada, hecha trizas. Si alcanzas escalar, patea la escalera, elimina la competencia, disuelve la solidaridad, tu comunidad de sentido, siempre alerta, tu más próximo, tu vecino, puede ser tu peor enemigo, cacería de brujas, bien por meritocracia!

Circo y Pan

El obrero trabaja a brazo partido, el funcionario rapiña turnos para pagar un aceptable colegio a su hijo, hace sacrificios para guardar un poco con que pasear a fin de año, es justa recompensa después de matararse tanto y apenas sí destinar algo para una pausa. En la cúspide una nueva aristocracia, autsider, filipichines. El reino por un caballo. Pan y circo. Pero cuándo el payaso entra al reino, el palacio de convierte en un circo. Si Dios no construye la casa, en vano se fatiga el obrero. Es una lógica de espíritu de cuerpo que arroja una unidad de acción. Estoy tan solo amor, que a mi habitación solo llega el traque traque de las escalaras.

Mal de Muchos, Consuelo de Tontos

Pero bueno, para morir nacemos, nadie es eterno en el mundo canturrea el cancionero popular. Son las costumbres y las culturas que moldean, nadie está a título propio en su cuerpo. Morir sin escapatoria, pero no tan pronto para los viejos que tienen billetera robusta, las vendedoras de sueños, las aseguradoras están ahí al pie de tu puerta para no dejarte caer tan pronto, no mientras hayan ahorros, después, sin un peso, bien puedes escoger morir con dignidad o tirarte por el ventanal o colgado de una viga como un cobarde según reza la piedad sacra, todo depende de tus escrúpulos, de tus consideraciones, si ti importa sí o no salpicar las paredes de tu voladura de sesos. Escucho pesares del octogenario, ayer ingeniero mecánico boyante y exitoso empresario industrial, quejarse de su empobrecimiento, su pensión fue pateada por la pérdida de poder adquisitivo, de seis salarios de hace veinte y cinco años, hoy bajaron a dos. Todo pasa y todo queda!


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Cielo, Purgatorio, infierno

 Por Mauricio Castaño H
Historiador 
colombiakrítica



El más allá de este mundo, el miedo y en especial la desconocida muerte, han creado sus incógnitas y sus posibles respuestas. El Cielo, el Purgatorio y el Infierno son formas de administrar almas en una divina justicia gradual. La Fe te salvará, sentenció el apóstol Pedro, después de caminar sobre el agua pero en contraste, está la poca fe al hundirse en la duda en tierra firme. Nadie discute que la imaginería da para crear mundos posibles por fuera de lo real concreto, pero la verdad es que son las prácticas y costumbres humanas las que crean realidad, así sean producto del mundo imaginario. En sí, la obsesión por las tinieblas sirve a un sentido infernal pero también místico. El purgatorio implica ante todo la creencia en la inmortalidad y en la resurrección.


Imaginación, imágenes, razón


La razón se nutre de imágenes. Y la imaginación es la loca de la casa, sentenció el filósofo, es caprichosa pero sobre todo nos devela en lo que somos, en la cultura y en el miedo a la muerte. Somos los únicos animales que tenemos conciencia de nuestra finitud. Esto también explica nuestra relación de nosotros los vivos con la muerte y los muertos, no sabemos ni el día ni la hora pero sabemos con certeza que llegará la parca en cualquier momento. 


Pero no es tan fácil encontrarse así frente a frente con thánatos, necesitamos apaciguar los miedos de las dos fechas del antes y del después. El Cielo, el Purgatorio y el Infierno han sido los lugares creados por el imaginario cultural como destino para la otra vida después de la muerte. El infierno, abajo, es lugar de tormentos, el cielo, arriba junto al paraíso son lugares de alegrías. Es costumbre que la falfa gravita hacia abajo mientras que la Justicia hacia arriba. Por lo demás, la relación entre justicia divina del más allá y justicia terrenal en sí han sido subsidiarias, aquella inspira a ésta.


El Purgatorio


Para el mundo medieval cristiano, primero fueron el cielo y el infierno, salvación o condena, uno u otro eran sólo las dos opciones tenidas para las futuras almas. El purgatorio que tuvo por función brindar una segunda oportunidad a las almas en pena y que no eran extremadamente malas, pecadoras. 


Pero gracias a los romanos y griegos en su creencia de vida después de la muerte, sacudió aquel mundo de extremos y terror con esas dos opciones únicas de irse al cielo o al infierno, y entonces se fue abriendo paso un lugar intermedio de Esperanza para limpiar, para purgar pecados. Este lugar ha sido y es el Purgatorio, incluso en nuestra actualidad el gobierno de San Pedro en Roma, han matizado el terror infernal, afirmando que el infierno no es un lugar sino un estado, ello motivado, consideramos, por la competencia de las iglesias evangélicas que atraen cada vez más fieles a sus filas bajo cierta promesa de salvación segura.



Con Jacques Le Golf aprendimos, en Historia del Purgario, que fue gracias a los romanos y griegos, que el cristianismo se vio obligado a aceptar el purgatorio como el lugar intermedio entre el cielo y la tierra para dar una segunda oportunidad a los pecadores. «El cristianismo había heredado de las religiones y civilizaciones anteriores una geografía del más allá; entre las concepciones de un mundo uniforme de los muertos —como el sheo! judío— las ideas de un doble universo después de la muerte, uno de ellos de horror y el otro de dicha.»


El Fuego


Es inconcebible el infierno sin fuego. Pero también es claro que el fuego devora pero también purifica, las almas santas pasan sobre él sin afectación alguna. El fuego del Purgatorio, sin dejar de ser un símbolo portador de sentido, el de la salvación mediante la purificación, vino a ser un instrumento al servicio de un complejo sistema de justicia, vinculado a una sociedad completamente distinta de aquellas que creían en el fuego regenerador. Seguimos en todas estas líneas a Jacques Le Goff.


El Imaginario del Más Allá


En la configuración de la imaginaría del más allá, bebieron distintas culturas “textos judíos, griegos y coptos que jugaron un gran papel en la manera como se configuró la imaginería del más allá, sobre todo la del infierno. E. A. W. Budge ha subrayado los caracteres de esta herencia infernal: «En todos los libros sobre el Otro mundo encontramos pozos de fuego, abismos de tinieblas, cuchillos mortíferos, corrientes de agua hirviente, exhalaciones fétidas, serpientes ardientes, monstruos espantosos y criaturas con cabezas de animales, seres crueles y asesinos de diferentes cataduras... semejantes a los que nos son familiares en la antigua literatura medieval, y es casi seguro que las nociones modernas le deben a Egipto muchas de sus concepciones del Infierno». (Cita Le Goff).


Mundos Intermedios en Platón


“Hubo diversas consideraciones que incitaron a Platón a buscar caminos de situaciones intermedias después de la muerte. Así, por ejemplo, la idea de que la pena debía ser proporcionada al crimen, tal como se expresa con fuerza en La República (X, 615 a-b). Pero también la concepción de un destino particular para las gentes virtuosas de tipo medio, quienes continuarán atravesando el ciclo de las reencarnaciones, pero sin dejar de disfrutar en los intervalos de recompensas, no precisadas, «en una mansión pura y situada sobre las cimas de la tierra» (Fedón, 114 c, 1-2). Igual que el Antiguo Testamento, el pensamiento platónico concerniente al más allá sigue siendo fundamentalmente dualista.» (J. Le Goff) 


Fuego: Salvación y Plegarias


El purgatorio para la cristiandad es la posibilidad eficaz de un perdón a través de las plegarias de los vivos por los muertos rescatables “La teología católica moderna distingue un fuego del infierno, punitivo, un fuego del Purgatorio, expiador y purificador, y un fuego del juicio, que pone a prueba. Se trata de una racionalización tardía.”


El fuego divino rejuvenece pero también inmortaliza, es hecho rito. El fuego es apropiado por el cristianismo, el fuego purifica, es salvación, es regenerador. Las almas puras pasan por los torrentes de llamas inmunes, sólo avivan, acentúan su limpia alma. El fuego además de purificar es solidario de un sistema judicial de gradualidad de penas al pecador.


Por lo que se tiene, es el llameante, el torrencial fuego el que purga, purifica. Ante sus llamas se tiene una segunda oportunidad de lavar los pecados o pasar inmune para aquellas almas piadosas, cercanas a la santidad. Es lo que dice la gran mística cristiana


El Fuego Purificador


El monje respondió: «Lo conozco y muy bien, pero me gustaría saber por qué me haces esta pregunta.» Y el otro: «Te lo voy a decir, y te conjuro a que nunca olvides lo que vas a oír. No lejos de nosotros se encuentran unos lugares que, por manifiesta voluntad de Dios, lanzan con la mayor violencia un fuego abrasador. Las almas de los pecadores, durante un tiempo determinado, se purgan allí en medio de variados suplicios. Una multitud de demonios está encargada de renovar sin cesar sus tormentos: reanimando las penas día tras día, haciendo cada vez más Intolerables los dolores. Á veces, yo mismo he escuchado las lamentaciones de estos hombres que se quejaban con vehemencia: la misericordia de Dios permite, en efecto, que las almas de estos condenados se vean libres de sus penas gracias a las plegarias de los monjes y a las limosnas dadas a los pobres, en lugares santos. En sus llantos se dirigen”


Los Muertos se Comunican con los Vivos

Los Sueños y la Realidad



Los muertos que hablan a los vivos en los sueños, estos ven el alma, mientras que si se sueña con alguien que tienen vida se ve es una imagen. Es así como el muerto se puede comunicar con el vivo y hacerle solicitudes bien sea para reforzar las indulgencias y salir pronto del purgatorio y aligerar la llegada al cielo. 


También refiere Legoff almas devueltas del infierno porque no eran las esperadas, por equivocación, la muerte se llevó a quién no era. Se corrige el error, el alma es regresada al cuerpo y se toma la de otro cuerpo, la transacción se hace a feliz término entre las partes, demonio y representantes de Dios en la tierra. Acá de nuevo opera el purgatorio de Dante como un sistema de esperanza gradual de justicia.


“Como la realidad coincide con el sueño se sentirá tentado a creer que hay que inhumar a los muertos a fin de hacer posible que las almas alcancen aquellas moradas a propósito de las cuales se ha soñado que las leyes del infierno se las vedan mientras los cuerpos no han recibido sepultura. Sólo que si acoge semejante creencia, ¿no se ha dejado llevar muy lejos del camino de la verdad?"


"Sin embargo, tal es la fragilidad humana, que si se ve a un muerto durante un sueño, se cree ver su alma, mientras que si se sueña con un vivo se está perfectamente convencido de que no se está viendo su cuerpo ni su alma, sino su imagen. Como si los muertos no pudieran ponérsenos delante exactamente igual que los vivos, no bajo la forma de un alma, sino bajo la de una figura que reproduce sus rasgos. He aquí un sucedido que puedo certificar. Estando en Milán oí contar que un acreedor, a fin de hacerse reembolsar una deuda, se presentó con el reconocimiento firmado por el deudor que acababa de fallecer al hijo de este último. La deuda estaba ya saldada, pero el hijo lo ignoraba y se sintió enormemente apenado, sorprendido de que su padre, que sin embargo había encomendado."


"La religión católica heredó de otras religiones una geografía del más allá como el sheo judío y un doble universo donde la dicha o la desgracia de las almas se ganaba tanto en vida como después de la muerte. En aquella lo piadoso y santo, en ésta gracias a los vivos piadosos que intercedían con indulgencias ante la propia fe e intermediarios como curas o similares."


Y no es descabellado toda vez que la antropología ha señalado que la existencia precisa de un territorio donde desenvolverse, ser es desplegarse sobre un territorio. Y en el más allá, en otras vidas, en las eternas según los dogmas religiosos, no viene nada mal casi que calcar esta lógica terrenal a la celestial, al más allá a donde van las almas cuando se desprenden de los cuerpos. Así las cosas, el territorio es una interiorización del espacio organizada por el pensamiento del hombre.


Pecados del Alma y de la Carne


Son siete los pecados capitales, a su vez dividos de la carne y el espíritu. Los del espíritu son: soberbia (o orgullo), la avaricia, la lujuria, la ira. Los de la carne: la gula (o glotonería), la envidia y la pereza.


Otra consideración,


"El matrimonio legítimo, el exceso en la comida, el placer exagerado por las futilidades, la cólera llevada hasta excesos de lenguaje, el interés exagerado en los asuntos personales, la asistencia descuidada a las oraciones, el levantarse tarde, las explosiones de risa, el abandono excesivo al sueño, la retención de la verdad, las habladurías, la obstinación en el error, sostener lo falso por verdadero en las cosas que no conciernen a la fe, olvidarse de los deberes pendientes, o tener los vestidos en desorden, son pecados todos ellos que innegablemente pueden purgarse por el fuego."


Registros de vivos y de muertos


La administración de vivos y almas contó con registro de libros parroquiales. Los libros de las almas llevaban una contabilidad juicioso de ofrendas e indulgencias direccionadas a salvarlas del infierno y asegurarles la salvación con destino final al cielo.


"Durante la época carolingia en ciertos monasterios se inscribía en unos registros a los vivos y a los muertos que había que recomendar en el canon de la misa. Ocupaban el lugar de los antiguos dípticos, tabletas de cera donde figuraban los nombres de los donantes de ofrendas. Se los llamaba Libros de vida (libri vitae)".


Una anotación final


Es el milenerarismo otro mojón heredado de la imaginería popular y religiosa, ello habilita motivaciones y estar dispuestos a cambios, a renovaciones, y como se dice, ello hace parte también de las grandes revoluciones, la idea de cambio incrustada en las conciencias humanas. Y otro aspecto que se suma al cambio, es la velocidad, lo veloz es acierto mientras que lo quieto, la quietud, la inmovilidad es sinónimo de muerta, aquella de vida.


Milenarismo


"El milenarismo es la creencia de algunos cristianos, heredada del judaísmo, en el advenimiento a la tierra, en una primera fase del fin de los tiempos, de un período de dicha y paz de mil años, es decir durante un tiempo muy largo, el Millenium."


Todo esto es condición humana, desamasiado humana diría Nieszche. Se nos ocurre un salto de comentario con esto de cambio y velocidad, las ultrarechas son agresivas, lo moderado no genera vértigo, no se quema adrenalina, no importa si se desciende a los infiernos, es un simple pensar en voz alta. Pero retenemos el propósito de la reflexión es de insistir que la razón se nutre de imaginación, de imágenes, imaginarios, y en especial, como bien lo planteó Dante en la Divina Comedia la Esperanza es salvadora. 


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Paz, Verdad y Memoria

 


Es difícil decir Verdad, tan esquiva, cuando está soterrada y sólo es visible el miedo que apunta desde los cañones y metrallas, y más  atrás, están los gatilleros… y más allá los depredadores grupos económicos. Para mayores señas el financiero. Y para resumir en una sola expresión: control de los Grupos de Poder. ¿Por qué se empeñan, y a quiénes benefician el impedir que salga a flote la verdad sobre el baño de sangre en la sociedad antioqueña y colombiana? Desde luego que es secreto a voces que esta economía fluye armoniosa en la triada solidarias unas de otras: Legal, Informal e ilegal. Por lo demás, el dinero no huele para diferenciar su procedencia pulcra o sucia.

La economía criminal en Medellín corresponde a la estrategía de control paramilitar en los territorios como efecto del desmoronamiento de la economía formal cuya implicación es el crecimiento de la economía informal que arropa y recubre la ilegal y criminal (aproximados 400 combos controlados por 20 bandas). También  vale anotar, para mayores señas, que esta economía criminal recupera el antiguo modelo colonial de control territorial de bajo costo, anclado en economías subterráneas, articuladas muy bien con una matriz de acumulación, y ésta  a su vez es capturada por parte del sector financiero: rentas itinerantes y no formales de la  producción cocalera y del oro con un enorme impacto ambiental en ríos y bosques. Y claro, desde luego, sostiene la marginalidad de las comunidades rurales, no necesariamente campesinas. Todo esto lo puede englobar la definición ya común de Estado Fallido. Sin más preámbulos, reproducimos este artículo de un conocedor de estos laberintos y desde luego pasillos. Colombiakrítica 


Paz urbana y traslado de los voceros, la verdad y la memoria

El exministro de defensa Pedro Arnulfo Sánchez reconoció en octubre de 2025 que “el sicariato es la principal causa (de los homicidios en Colombia), responsable del 67% de los casos…la mayoría de los crímenes se cometen en zonas urbanas (66%), aunque un tercio ocurre en áreas rurales. El uso de armas de fuego sigue siendo predominante, el 79% de los homicidios se cometió con este tipo de armamento, frente al 15% con armas cortopunzantes y un 5% con otros elementos.” Infobae. En el año 2023, según la Revista Criminalidad, de abril 2025, de la policía nacional “En Colombia, durante el 2023 el 35 % del homicidio ocurrió en zona rural y el 65 % en zona urbana”.

“A lo largo de los últimos años, hubo una ‘urbanización de la violencia’, según afirma Wilfredo Cañizares, director de la Fundación Progresar, que defiende los derechos humanos en Cúcuta y sus alrededores, en Norte de Santander.  Mientras en los años 90 las disputas entre grupos armados se limitaban a zonas rurales en las cuales la violencia tradicionalmente estaba vinculada a la adquisición de tierras y a proyectos de infraestructura, hoy en día se han trasladado a zonas urbanas donde el control del territorio permite a estos grupos controlar rutas de microtráfico y narcotráfico.” Verdad Abierta, abril 2024. En Cambio, agosto 2026, Eduardo Pizarro destaca cómo la violencia en Colombia ha dejado de ser un fenómeno rural para penetrar profundamente en las ciudades.

Sobre la expansión de los grupos armados en Colombia, la Fundación Pares, 2025: “se señala una tendencia que el informe denomina “urbanización parcial del control criminal”, que, si bien no es nueva en la historia de Colombia, en este período (2019-2022), implicó la captura de segmentos estratégicos como la extorsión, el microtráfico, las rentas de movilidad y la presión sobre autoridades locales, y un control mucho más extendido de la delincuencia organizada en espacios urbanos”.

Para el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, El 80,5% de la población colombiana es urbana (43.396.294 personas en 2026). En 1960 la población citadina era del 48.9%, 7.625.171 personas. Con el acelerado cambio sociodemográfico hubo también una transformación de las conflictividades violentas en el país. Las rentas ilegales originadas en los escenarios urbanos tomaron relevancia y a su alrededor se forjaron organizaciones delincuenciales con capacidad, no solo de usufructuar tales fuentes de recursos ilícitos, sino también de imbricarse con el conjunto de la economía hasta el punto de hacer cada vez más borrosas las fronteras entre la legalidad, ilegalidad, criminalidad e informalidad, lo que algunos expertos denominan las “economías grises”. El desarrollo urbano de Medellín y el Valle de Aburra se debe, en gran medida, a la confluencia de todo tipo de recursos, independientemente de su origen, resultado de un extraordinario ejercicio de lavado general de activos y legalización de capitales oscuros, cuya dimensión debiera ser escudriñada por la academia y los centros de pensamiento con enfoque en el conflicto urbano.

La ley 2272 de noviembre de 2022, conocida como “Ley de Paz Total” define la misma como “La política de paz es una política de Estado. Será prioritaria y transversal en los asuntos de Estado, participativa, amplia, incluyente e integral, tanto en lo referente a la implementación de acuerdos, como con relación a procesos de negociación, diálogo y sometimiento a la justicia. (…)”. Es la primera vez que un gobierno nacional asumió la apuesta de construir la Paz con todos los actores armados ilegales activos, algunos autodenominados como rebeldes y otros no. La lógica fue la de que no era conveniente repetir experiencias de paces anteriores, que permitieron, por la incompetencia del Estado, que los espacios dejados por unos actores fueran copados por otros. En ese contexto legal, hoy vigente mientras no haya otra ley en contrario, se consideró que no es posible la paz total en Colombia sin la paz urbana.

La política de paz urbana se cimienta en el Derecho a habitar la Ciudad, que prioriza la preservación de la vida, la integridad, la libre movilidad, la seguridad. Para ello se considera posible y necesario el dialogo con las Estructuras Armadas Ilegales Organizadas -cuya voluntad en tal sentido fue expresa- que se consolidaron durante tres o cuatro décadas, demostrando capacidad de generar violencias indiscriminadas, con arraigadas presencias territoriales, sociales, económicas, culturales y políticas, mientras la institucionalidad ha sido incapaz de su sometimiento y desarticulación. Esas estructuras no han sido derrotadas militar ni estratégicamente.

La configuración de la delincuencia organizada urbana de Antioquia, específicamente de Medellín, es compleja, dinámica, versátil, con evidente presencia en la geografía metropolitana y regional, con capacidad de incidencia en el ordenamiento político administrativo, faceta que se constató con ocasión del proceso de paz urbana al permitir sacar a flote complicidades forjadas durante años por parte de gobernantes, políticos y delincuentes, por boca de estos últimos, lo que no gustó al sector de la clase política y económica al frente de los destinos del distrito, por lo que exigieron a toda costa, al nuevo gobierno nacional, el fin inmediato del Espacio de Conversación Socio Jurídico y el traslado de los voceros de las estructuras armadas ilegales, lejos de la ciudad.

No importan los logros y beneficios incuestionables, traducidos en cifras, del proceso respecto a la desactivación de la violencia urbana. Importó más silenciar la verdad que se empezó a conocer por las confesiones públicas de los voceros sobre cómo se cocinaban los acuerdos “subiendo por los ascensores de la alcaldía o sentándose en la silla del alcalde” según José Leonardo Muñoz, conocido como “Douglas”, con la designación de funcionarios de alto nivel, sugeridos por los ilegales, como un gana-gana, en desarrollo de lo cual tomo fuerza la famosa “donbernabilidad” expresión del tipo de gobernanza criminal cruzada con la institucional, imperante durante algunos gobiernos de Medellín y los alrededores. Evidencias: funcionarios como el secretario de gobierno de la alcaldía, Gustavo Villegas, en el primer mandato de Federico Gutiérrez condenado a 33 meses de prisión en 2018 y el director seccional de la fiscalía de Medellín, durante cinco años, Guillermo León Valencia, condenado en 2011 por la Corte Suprema de Justicia a 15 años de cárcel, ambos por vínculos con la delincuencia organizada de la región.

Con el traslado de los voceros y el cierre del espacio de dialogo, también muere la posibilidad de llevar a cabo ejercicios de memoria histórica para el esclarecimiento de tragedias urbanas como la operación orión de la comuna 13, en el primer gobierno Uribe, resultado de la alianza del Estado colombiano con el paramilitarismo de don Berna, para desterrar a las milicias urbanas de ese territorio. Algunos protagonistas de esa acción militar que dejó como herencia la herida de la escombrera, estuvieron sentados en la cárcel de Itagüí con la delegación del gobierno nacional. Esa tarea de memoria y reparación de las víctimas, quedó inconclusa.

La operación de desmonte del espacio de conversación socio jurídico y el traslado, “lo más lejos posible”, de los voceros de las estructuras del crimen de alto impacto, celebrado con bombos y platillos en los pasillos de la Alcaldía, el Concejo Distrital y algunos círculos empresariales y políticos de Medellín, fue una operación no solo contra los avances logrados, reflejados en las reducciones históricas de las cifras de la violencia urbana, como los homicidios y la desaparición de las nefastas fronteras invisibles (no poder circular de un lugar a otro por los graves riesgos), sino también una acción para intentar el entierro de la verdad y la memoria que empezó a aflorar con ocasión del proceso de paz local.

Fuente: Revista Sur, Colombia 


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