Pueblo, Estado y Poder

Por Mauricio castaño H 

Historiador

Colombiakrítica



Un Pueblo Sin Poder

Estado sin Pueblo, Pueblo sin Estado.


Todo viviente precisa de un territorio para desplegar su vida, su ex-istencia (Ex fuera, stecia sentir), y dónde hay más de uno, hay disputa de Poder. Es una condición biológica, de vida. En el ser humano puede ser más complejo por el lenguaje que envuelve sus hechos, su acontecer. Y es en la concreción del llamado Poder político en donde los hombres validan esto o aquello. 


Vale el ejemplo de la expresión Estado sin Pueblo y Pueblo sin Estado, en la historia se tiene el pueblo de Palestina que se les ha negado el territorio por parte de Israel, por eso aquella expresión de Estado sin Pueblo y viceversa también. Incluso se dice un Poder sin Gobierno. Aquella realidad cruda del territorio y de la existencia, en el humano se cubre con la capa del lenguaje al punto de definirnos por ese extremo que nos cubre, nos envuelve y define como seres del lenguaje. Pero ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre, porque ante todo seguimos siendo animales en ese piso biológico que a todos nos asiste, el lenguaje es posterior gracias a la doma que es la civilización.


Mejor vale decir que somos toda esa realidad compleja para lo mejor y para lo peor, somos bestias domadas por el lenguaje, por la cultura pero al fin de cuentas seguimos siendo esas bestias que dormitan en nosotros que desde luego se tiene su despertar: la ira de intenso dolor, el síndrome de la cama que arde, los odios ancestrales de Caín y Abel, los hermanos que disputan preferencias, y que gana el más diestro en el dominio y manejo de las herramientas o armas como en esta historia bíblica del puñal asesino; o en el amante enceguecido por la infidelidad que quiere morir matando, matar y comer del muerto.


Excedentes, Acumulación


Toda vida es despliegue de energía productiva, erótica, pulsional. En este ser humano en particular, se tiene como evento único de esta especie la acumulación de bienes, los excedentes y subsidiario de ello, se deriva todo lo competente a la destinación de hombres y tiempo para tales fines referidos al almacenamiento, conservación, en sí administración de esa acumulación de productos. Y esto no es más que la distribución del Poder, quienes hacen esto, quiénes hacen aquello, y desde luego las creencias median, regulan el obrar, los privilegiados, los ricos harán esto, los pobres harán aquello.


El excedente de riqueza motiva disputas en los grupos de Poder por quién hacerse a todas ellas o quedarse con la mejor parte. Los excedentes motivan los gastos suntuosos como muestra de unas ventajas de ciertas clases que el Poder privilegia. Incluso, enseñó Goerges Bataille, los excedentes son aprovechados para ejercer dominio, poder, quien más da termina aplastando, humillando a quien recibe pero también a su adversario que no lo supera en despilfarro de generosidad. Incluso al Estado está anexa la corrupción que es el excedente apropiado por los que poseen el Poder.


Los mass media y la Estupidez


Viene a cuento la estupidez. La estupidez no es un error ni una sarta de errores, es más bien una manera de ser. En nuestros días los gestos repetitivos que generan dependencia solo sirven a la gran publicidad y también para instalar en las personas este o aquel sentir, este o aquel pensamiento, este o aquella preferencia política que comandan los nuevos feudos de la Inteligencia Artificial al servicio de los grandes intereses capitalistas, tal y como viene sucediendo en las elecciones políticas en países donde se juegan intereses geoestratégicos. 


Estos hechos son los que están acabando con las democracias gracias a los mass media que fabrican estúpidos, idiotas sin el pensar necesario para cuestionar el matadero a donde sin conducidos. El pensamiento crítico ha sido vencido por la manipulación y adición a los mass media.


Vale una explicación sobre el porqué elegimos a nuestros verdugos, el miedo nos paraliza, nos consume, nos asiste una tendencia al abandono, la tentación a la renuncia, a abandorlo todo, y entonces adviene de algún lado cualquier tonto, cualquier idiota que encarna esa pulsión y no dudamos en seguirlo no importa que estemos pisando el propio infierno, que nos lleven al propio matadero


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El Fracaso Escolar, Cultura Mafiosa

 Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakrítica


Remachar, insistir sobre el fracaso de la Escuela en formar una sociedad crítica y edificante. En su lugar tenemos el triunfo de escolares acríticos absorbidos por modelos mafiosos, vidas ostentosas, de rumba y todo lo relacionado con el bajo mundo. No es difícil percatarse cuando las estadísticas arrojan que más del sesenta por ciento de los jóvenes son expulsados de la escuela, no logran graduarse como bachilleres, pero además, el sistema educativo no logra competencias de lecto escritura, matemáticas, ciencias básicas. Esto lo evidencian las pruebas Saber y Pisa.


¿Ganó el pulso la sociedad mafiosa a la propuesta educativa?


El Fracaso de la Escuela


El sistema educativo es una máquina de expulsar fracasados, su diseño vertical, autoritario está hecho para compaginar con una sociedad piramidal que rinde culto al mérito como su nuevo evangelio capitalista para producir exclusión. Los estudiantes son expulsados a la calle en el medio de la nada, porque se sabe que la calle alberga lo mejor y lo peor, allí la crudeza de la sociedad se manifiesta en blanco y negro, y decirlo de una vez, es el hampa, el mundo criminal, el que allí reina, absorbe de qué manera, con la complicidad de las autoridades sometidas a los pillos, en los barrios lo ilegal es ley, la muerte es el recurso para dejar vivir o hacer morir, los matones de barrio obedecen al Patrón.


Cultura Acrítica


Tengo para decir una falencia de cultura crítica en nuestra sociedad colombiana. Y como nada permanece vacío, bueno es preguntarse por lo que prevalece, y no hay dudas en la respuesta: la cultura mafiosa. Una anécdota ilustra bien nuestro decir. Tres décadas atrás, cinco estudiantes (no importa la cifras, son miles, la mayoría para mejor señas, los que se identifican con este sentir), se acercan al sensato y riguroso profesor de geometría y matemáticas en un colegio de las periferias de la ciudad de Medellín, palabras más, palabras menos, esto dicen en tono relax y de dar parte de tranquilidad: «Profe… no se mate tanto enseñando… a nosotros nada de eso nos interesa ni nos va a servir… nosotros estamos acá (estudiando) para escapar de la cantaleta de los papás… a nosotros lo que nos interesa es conseguir plata como los duros del barrio (traquetos, pillos, matones).


Contagio, Pandemia Mafiosa


Contagio, imitación, son equivalentes en los comportamientos sociales. Gabriel Tarde, micro sociólogo francés, develó el caminar distinto de una ciudad a otra, las comunidades se copian los gestos, se imitan a partir de un modelo, un patrón. En nuestra sociedad actual no es difícil constatar esto, mirar en las calles, transporte público, espacios comunes, en todo lugar donde se desenvuelve la vida social y privada, un sonido, un ruido no ha de faltar; tan variados según el formato: en espacios públicos los comerciantes muelen anuncios y amenizan con música para todos los transeúntes, de vez en vez, se interrumpe con una voz anunciante de los productos y las ofertas del momento, local tras local compiten con anuncios en disputas de clientes, es todo un mar de caos auditivo, pero sólo algunos reparan porque todo esto ruidoso es parte del paisaje, en un gran mercado de cachivaches con el cual blanquean dineros del traqueteo. 


Pero esto que se irriga hace parte del mal gusto, de una cultura mafiosa, traquete que tuvo su cara publicitada con Pablo Escobar, aún hoy lo siguen festejando, celebrando en souvenir como gorras, camisetas, llaveros. Y desde luego en cierta música popular como los narco corridos. Miles de turistas vienen a Medellín y Colombia en busca del paraiso de drogas y tetas, del gran mercado del turismo sexual. Grandes negocios lavan dineros de la mafia acá y en el mundo, el fútbol también es una de las empresas perfectas para estos fines. Por donde se quiera se mire, la gran oferta del gusto del traqueteo está disponible.


El libro: sustenta la formación crítica


Ante ponemos a esta cultura mafiosa del bajo mundo y acrítica, una paideia para la vida, una educación que va desde la escuela, la calle, los lugares comunes hasta la familia. Acá nos encontramos con el universo del libro. El libro es un buen instrumento para forjar un pensamiento crítico por la complejidad que despliega, que lo caracteriza a diferencia del habla o de los procesos de habladurías, que son en la práctica espontáneas al igual que los gestos de rostro y manos a los que recurre. Es el leer un buen libro la posibilidad de surfear por el globo terráqueo, incluso por la función cerebral de la imaginación que nos proyecta dos pasos adelante.


Y por supuesto el escribir no es ajeno. Y por el contrario, el proceso de escritura exige niveles de ingenio y creatividad para elaborar figuras literarias de esos mismos gestos humanos propios de la comunicación, del relacionamiento humano de cada cultura, aunque existen gestos universales como por ejemplo la risa, la tristeza, el enojo, pero que en el habla son bien diferentes. No es gratuito que el libro y la flor sean el mejor regalo en las fiestas de San Valentín en España, cuna de Don Quijote, el señor que hizo del cultivo de las letras toda una pasión de vida al punto de confundirse con ellas mismas, la figura Don Quijote era larga como una letra (Foucault).


Pero cosa rara y extraña es hoy tener un libro en la mano, en cambio es anhelo y orgullo tener pistola en el cinto o hacerse acompañar de matones, da prestigio y poder, es el legado de la sociedad traqueta y mafiosa, conseguir dinero es el norte, ser estudioso y profesional es de tontos.


Cultivar una sociedad crítica exige esfuerzos para desarrollar pensamientos edificantes y creativos. Y esto está muy lejos de prácticas repetitivas que conducen a la idiotez como se percibe en el mundo actual con el desarrollo de las redes sociales. No es gratuito que países como Francia e Inglaterra estén regulando en niños el uso de dispositivos electrónicos y con ellos las adictivas redes sociales.


Finalmente recordamos la triada a tener en cuenta para una paideia para la vida, una educación integral compuesta por las tres instituciones que siguen sin remediar los males y que por el contrario los mantienen, los toleran y los agravan, son estas tres instituciones a decir de Francois Dagognet: La justicia que sólo se contenta con partir la pera en dos; La Escuela reproduce (exclusión) más de lo que produce (saber, inclusión) y por último la religión asfixiada en el solo dogma sin dinamizar el cuerpo presente de la solidaridad en la comunidad mutua y de amor deseada. La noche más oscura tiene su amanecer resplandeciente. Toca tener esperanza, es lo último que se pierde.


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Plinio Mendoza Vs. Antonio Caballero


 Dos columnas, dos columnistas, a nuestra manera de ver, dos miradas de país, una que representa lo ultra Conservador y derechista (Plinio) y Otra libertaria en referencia a la cultura democrática (Antonio Caballero), son dos miradas que reflejan a su manera el país político en el que nos debatimos desde los inicios republicanos. Colombiakrítica

El periodismo colombiano está de luto con la muerte del gran Plinio Apuleyo Mendoza. Su pluma certera y ácida será inolvidable. Por eso quisimos recordar el día en que el boyacense se sacó chispas con Antonio Caballero en las páginas de SoHo. Redacción Soho. De esta revista tomamos las siguientes dos columnas .

 


Plinio en los infiernos

Por Antonio Caballero

Me piden que escriba algo sobre Plinio Apuleyo Mendoza. Una crítica. Ah, ¿un artículo explicando por qué Plinio es un horror?

Sí, eso. Así que escribo esto. Y empiezo citando un texto de Plinio de hace veinte años referido a una conversación que mantuvo con su padre hace cuarenta. Plinio padre, que sabe que pronto va a morir, quiere traspasarle a Plinio hijo su acción del Jockey Club de Bogotá, según él, el mejor sitio para hablar de política y de negocios mientras se saborea un estupendo ajiaco. Pero Plinio hijo la rechaza:

 -Viejo -le dice, con cariñosa firmeza-, siempre se ha dicho en este país que los que son izquierdistas a los veinte años, a los cuarenta aspiran a ser socios del Jockey Club. Quizás una excepción a la regla no esté mal.

Excepción que iba a ser, naturalmente, el propio Plinio el joven, que por aquel entonces se consideraba un rebelde romántico y llevaba en Europa una vida de intelectual bohemio en el exilio. 

Pero no: volvió a imponerse la regla. Muy pronto el joven Plinio experimentó una conversión tan radical como la de San Pablo en el camino de Damasco, pero no al cristianismo, como aquel, sino a la burguesía. Una mañana despertó con la añoranza desesperada de aquella acción del Jockey Club que tan alocadamente había dejado pasar delante de sus narices, y por el resto de su vida se dedicó con todas sus fuerzas a recuperarla. Tal vez fue André Gide el que dijo que “hay que seguir la propia inclinación, pero hacia arriba”. Plinio ha seguido la suya, sí, pero cuesta abajo, como quien se echa a rodar a botes al abismo.

Y así, de tumbo en tumbo, de lambonería en adulación, de artículo de compromiso en artículo de encargo, de agregaduría cultural en embajada en Roma, de amigo millonario en amigo presidente, de amigo paramilitar en mujer hermosísima (es curioso: Plinio, de creerle, sólo ha conocido mujeres hermosísimas y personajes de fama universal; unas y otros lo adoran a él), de tumbo en tumbo, digo, acabó Plinio siendo lo que es ahora: embajador de Portugal.

Él hubiera preferido Francia. Pero bueno: más vale pájaro en mano. El resultado de esa decadencia, devastadora como la descrita por Wilde en El retrato de Dorian Gray, puede leerse en el rostro devastado de Plinio. Como decía Pavese, a partir de los cuarenta años todo hombre es responsable de su propia cara. Y las etapas de su itinerario pueden seguirse al hilo de sus libros. O, mejor, al hilo de sus títulos, todos ellos resueltamente autobiográficos: El desertor, Años de fuga, El perfecto idiota latinoamericano.

Es una lástima. Pues la verdad es que Plinio tenía todas las condiciones necesarias para ser otra cosa. Un gran escritor, por ejemplo. Tenía la inteligencia y el talento, el humor y la cultura, y el dominio de la palabra. De todo eso se pueden todavía encontrar retazos en sus artículos de prensa o en sus libros de chismes. Pero le faltó perseverancia, y se dejó dominar por la sordidez de sus más bajos apetitos: las ganas de probar un estupendo ajiaco en el Jockey Club. Y sin embargo no creo que, pese a las apariencias, esté de veras satisfecho: buscando el paraíso en la Tierra ha terminado en el infierno.

¿En cuál de los Círculos del Infierno hubiera puesto el Dante a Plinio, de haberlo conocido? ¿En el primero, ese tedioso limbo de los que no conocieron la verdadera fe? ¿O en el Segundo, el de los pecadores de la carne? Pero habría que saber si Plinio ha amado alguna vez. Tal vez le correspondiera un lugar en el Tercero: el de los envidiosos, los ávidos, los voraces, los glotones: ese ajiaco en el Jockey. O en el Cuarto, con los despilfarradores del propio talento; o en el Quinto, con los coléricos y los rencorosos. Quizás no en el Sexto, donde moran los herejes. Pero sí, con sobrado derecho, en el Séptimo, a donde van los violentos, porque toda su vida ha sido Plinio un apóstol de la violencia: la violencia de extrema izquierda en su alocada juventud, y la de extrema derecha en su edad madura de converso. Y aún mejor estaría en el Octavo Círculo, el más poblado del poema dantesco: el de los tramposos, los lambones y los aduladores, los hipócritas, los mentirosos, los falsarios, los simuladores.

El que más le conviene, sin embargo, es sin duda el Noveno y último Círculo infernal, en la mismísima triple boca de Lucifer, siendo incesantemente masticado en compañía de Judas Iscariote, que traicionó a Cristo, y de Bruto y Casio, que traicionaron a César. Pues el pecado capital de Plinio es el más terrible: se traicionó a sí mismo, como Ángel Caído.

Y esa traición -por un plato de ajiaco- no tiene la nobleza grave de un lúcido suicidio, sino la deshonrosa alevosía de un asesinato por la espalda. 


Caballero y sus alacranes Por Plinio Apuleyo Mendoza


 Algunos lo encuentran temible. Otros, genial. A mí, francamente, no me parece ni lo uno ni lo otro. Como debe ocurrirle al propio Felipe López, observo el caso de Antonio Caballero con una mezcla de divertida tolerancia y de humor. Antonio me recuerda a esos perritos que ladran con estrépito a quien le pase por delante, pero más por susto que por ferocidad. Siempre he sospechado que el veneno que segrega cada nota suya encubre una visceral timidez. Lastimado por ella, Caballero le tiene cazado un vengativo desquite al género humano.

Por vecindad política, comparte con los mamertos la manía de ponerles rótulos infamantes a quienes no piensan como él. A mí me llama derechista o ultraderechista, arribista y amigo del capitalismo salvaje. O, convertido en juez de belleza masculina, me acusa de tener orejas grandes. Es poco si se tiene en cuenta, en otra escala, que a Eduardo Santos lo ha calificado de mediocre, a Alberto Lleras y a López Michelsen de presidentes insignificantes, a Misael Pastrana y a Turbay Ayala de corruptos, a Uribe Vélez de incompetente porque aún hay muertos en Colombia, a Hommes de doctor Jeckill del neoliberalismo, a Bush de émulo de Hitler por haber sacado del poder al bueno de Sadam Hussein, y a Londoño no se diga.

De sus diatribas sólo se escapa Abdón Espinosa Valderrama, porque comparte con él la misma fobia contra el modelo de desarrollo liberal. Se quedaron ambos en el pasado, imaginándose que son todavía de vanguardia. Abdón es fiel a los dogmas de la CEPAL y a los monopolios estatistas. Antonio, a los del izquierdismo elemental de Alternativa. Sus compañeros de entonces abandonaron, con las primeras canas, la vulgata marxista de su juventud. Impávido ante el óxido de sus credos, Caballero tiene, en cambio, la misma aversión de entonces por el capitalismo, la burguesía, los norteamericanos, las corbatas y la máquina de afeitar. Hubiese querido conservar también el pelo largo, pero se le cayó (como a mí). Eso explica que por dentro parezca un eterno adolescente y por fuera, un hippie viejo. 

Políticamente, representa el personaje que con Carlos Alberto Montaner y Alvaro Vargas Llosa tipificamos en el Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano. Para saber quién lo era y quién no, Montaner hizo un test con una docena de preguntas. ¿Seríamos pobres porque las potencias capitalistas saquean nuestras riquezas, por la voracidad de los inversionistas extranjeros, la globalización o las condiciones de usura del Fondo Monetario Internacional? ¿La mejor manera de acabar con la miseria extrema sería expropiar de sus bienes a la oligarquía y repartir esa riqueza entre los pobres? 

Claro que las respuestas de Caballero serían afirmativas. No todas, pues, reacio a cualquier autoridad, nunca ha digerido bien las revoluciones redentoras. (La izquierda en él, como el cepillo de dientes, es de uso estrictamente personal). Así que en vez de doce puntos, tendría sólo unos ocho de respuestas afirmativas lo que, según Montaner, no lo clasificaría de perfecto idiota sino apenas de idiota a medias, vale decir, políticamente hablando, de medio idiota, minusvalía que podría corregir leyendo mejor a Eduardo Galeano, los sermones de Fray Betto y los poemas de Cardenal.

 Sus diatribas, por supuesto, no corren por cuenta solo de sus regresiones ideológicas, sino también de los alacranes que trae desde la infancia. ¿Será verdad que ve en el poder de Estados Unidos una representación a escala planetaria de una odiosa autoridad paterna que quería hacer de él un diminuto bailarín de flamencos y danzas sevillanas? ¿O realmente, como ya lo dije otras veces, le dieron su primer teterito con un chupo envenenado? Un psicoanálisis pondría estas cosas en claro. Pero no se lo recomiendo. Caballero sin alacranes dejaría de ser Antonio Caballero. Tendría, al fin, algún amigo, pero no lectores.


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Lo Monstruoso

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakrítica


¿Por qué la vida es pobre en monstruos pero lo fantástico es un mundo? Lo monstruoso  quebranta la lógica del viviente, por lo menos en Occidente desde la antigüedad con Grecia y Roma, porque en Oriente esto hace parte del mundo imaginario. Se lo sabe bien que lo monstruoso escapa al mundo del orden, de lo reglado, ese real imaginario que actúa sobre los cuerpos humanos. No importa lo irreal que ello sea pero el temor, el terror, el pánico ante lo monstruoso es palpable gracias a los efectos producidos, padecidos... los dioses son testigos a fe de las religiones, y más allá en el gran marco de la cultura popular. Es una vecindad entre lo real e imaginario en el viviente humano. Pero también la curiosidad y la fascinación, es gracias a eso maravilloso de lo monstruoso, quizás lo más próximo que se le parezca, sea la metamorfosis.


Esto dicho es perceptible en una enciclopedia china según Borges y referenciada por Michel Foucault en las Palabras y las Cosas: "Este libro nació de un texto de Borges. De la risa que sacude, al leerlo, todo lo familiar al pensamiento —al nuestro: al que tiene nuestra edad y nuestra geografía— trastornando todas las superficies ordenadas y todos los planos que ajustan la abundancia de seres, provocando una larga vacilación e inquietud en nuestra práctica milenaria de lo Mismo y lo Otro. Este texto cita "cierta enciclopedia china" donde está escrito que "los animales se dividen en a] pertenecientes al Emperador, b] embalsamados, c] amaestrados, d] lechones, e] sirenas, f] fabulosos, g] perros sueltos, h] incluidos en esta clasificación, i] que se agitan como locos, j] innumerables, k] dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l] etcétera, m] que acaban de romper el jarrón, n] que de lejos parecen moscas". En el asombro de esta taxinomia, lo que se ve de golpe, lo que, por medio del apólogo, se nos muestra como encanto exótico de otro pensamiento, es el límite del nuestro: la imposibilidad de pensar esto."


La vida es capaz de fracasos, todos los logros son fracasos evitados, es lo milagroso escaparse de lo que pudo haber sido y no fue. Lo normal es lo no monstruoso. Lo verdadero son fracasos perdidos. La conciencia ha sido inducida a sospechar que la vida es excéntrica, a disociar los conceptos de reproducción y repetición. La imposibilidad es pensar en seres imaginarios. ¿Fueron las extravagancias de la vida las que incitaron a la fantasía humana a imitarla para devolverle aquello que fue prestado? Es cierto que la vida es pobre en monstruos pero lo fantástico es un mundo. (Canguilhem, p.147)


Lo Monstruoso cuestiona el Orden


¿Lo monstruoso es fracaso de la vida? Los monstruos inquietan a la vida por el poder que tienen de cuestionar el orden al que nos tiene acostumbrado, lo mismo que engendra lo mismo, de una yegua sale un potro, de una rana renacuajos, y así en lo sucesivo: reproducción entre las mismas especies. Lo diferente inexplicable es lo propio de lo monstruoso. Cuando lo imposible desafía un orden, adviene, entonces, lo inaprensible, lo inexplicable, lo asombroso se apodera del ser, pidiendo respuestas, explicaciones razonables. 


Pero cuando no se obtiene ni lo uno ni lo otro, lo maravilloso, lo fantástico, lo monstruoso que es de ese orden, calma nuestro asombroso del orden de lo mágico y viene a apaciguar lo raro, lo misterioso que aplaca los temores. Para un robot, máquina de puro cálculo, lo diferente de lo mismo no es más que otro ser, los desvíos y lo irregular es sólo otro ser, para nada monstruoso. El monstruo es el viviente de valor negativo, es viviente de valor disminuido pero también su valor es de contraste. Son los valores de vida habituados, acostumbrados, pero hábito hecho ley.


La Muerte y su Amenaza de Descomposición


La muerte es la amenaza permanente e incondicional de la descomposición del organismo. Mientras que lo monstruoso es amenaza accidental y condicional de inacabamiento o distorsión en la formación de la forma, es la limitación por lo interior, la negación del viviente por lo no viable. (p.146) Una roca es enorme y caprichosa en su forma pero para nada monstruosa. En lo fabuloso una montaña muy ruidosa puede engendrar y luego parir un diminuto ratón que se creía un gran monstruo. No hay monstruo mineral ni mecánico, no se puede decir que tal fragmento de piedra o metal son monstruosos. Todo valor de verdad es del orden de los vivos.


En suma:


La Enfermedad dicta sus Normas


Hacemos parte de las leyes de la vida. En su declive, la enfermedad dicta sus normas: el enfermo vive para la enfermedad y así insistir en la muerte, acepta las prescripciones médicas que le permiten llevar sus años que restan con menos drama.


La Imaginación


La imaginación es una función del pensamiento


De la imaginación son los monstruos, no son de la razón, y sí más bien de lo fantástico. No hay órgano fisiológico que segregue imaginación y dé nacimiento a lo monstruoso. También son los límites de la razón. La Edad Media los alojó, igual que a los locos, sin resistencia, es una mediación entre la sin razón y la razón. La locura es exceso de imaginación.


Lo fantástico


La vida es pobre es monstruos, mientras que lo fantástico es un mundo. (p.155)… lo fantástico es capaz de poblar un mundo. La potencia de la imaginación es inagotable, infatigable. ¿Cómo no lo sería? La imaginación es una función sin órgano. No es de esas funciones que dejan de funcionar para recuperar su poder funcional. No se alimenta más que de su actividad. Ella deforma o reforma incesantemente las viejas imágenes para formar nuevas (G. Bachelard). Se ve así cómo lo monstruoso, en tanto que imaginario, es proliferante. Pobreza por un lado, prodigalidad por el otro, tal es la primera razón para mantener la dualidad de la monstruosidad y de lo monstruoso. Es una primera razón.


La Ciencia Excluye pero la Imaginación Aplica

«La segunda razón está en el fundamento de la primera. La vida no transgrede ni sus leyes, ni sus planes de estructura. En ella los accidentes no son excepcionales y no hay nada de monstruoso en las monstruosidades. No hay excepciones en la naturaleza, dice el teratologista en la edad positiva. Pero esta fórmula positivista que define un mundo como sistema de leyes, ignora que su justificación de una máxima opuesta, que la ciencia excluye, pero que la imaginación aplica. Esta máxima da nacimiento al anticosmos, al caos de las excepciones sin ley. Este antimundo, cuando es visto del lado de aquellos que lo frecuentan después de haberlo creado, y que creen allí todo excepcionalmente posible, olvidando por una parte que sólo las leyes permiten excepciones, ese anti mundo, es el mundo imaginario, perturbado y vertiginoso de lo monstruoso.» (Canguilhem, El conocimiento de la Vida, Georges Canguilhem, p.156)


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Igualitarismo

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakrítica


La Igualdad es subsidiaria de la Libertad y de la Fraternidad. La independencia económica es condición de posibilidad para ser libre, para no tener compromisos o ataduras que subyuguen y así emerjan las relaciones fraternas con los que son semejantes, incluso con los que no lo son… la compasión, por ejemplo. Sobre esa base de la igualdad económica, se puede ejercer la libertad en todas sus aristas pero también se puede dar una fraternidad genuina, sin máscaras, sin fingimientos, sin sometimientos. Esta premisa traspasa toda la condición animal y humana que somos, y que atraviesa todo su ser en sus gastos de energías en la lucha para conseguir alimentos, reproducirse, defender un territorio y fraternisarse en los vínculos que definen a nuestro ser social.


Salvarse de la Servidumbre


En el igualitarismo, en la igualdad se está a salvo de la servidumbre. Recordemos los tres pilares que hacen posible la Democracia Moderna: Libertad, Igualdad y Fraternidad. El eslogan viene de la Revolución Francesa y sigue vigente hoy, en especial por los giros neo fascistas de nuestras sociedades que insisten en una sociedad de amos y esclavos, de desigualdad social. Y es algo desconcertante cuando se creería en los puntos de no retorno hacia aquello que se ha tenido por obstáculo hacia un mejor vivir, hacia una digna existencia de los seres y de todo aquello que la hace posible en esa idea de que la vida va hacia adelante: en lo biológico, lo técnico pero también (se lo supone) en lo social, por ejemplo, el esclavismo reaparece bajo formas miserables de intensas jornadas de trabajo. 


El Tener define al Ser


El conocer mejora al Ser, advierte de los pro y los contra de la existencia, del cuidado de la vida, del vivir. Y a su vez el ser se define por el tener, recordar que así lo evidencia la etimología: Ex-istencia quiere decir el Ser que se exterioriza, no nos enrollamos sobre sí mismos, lo más profundo es la piel, membrana intermediaria del adentro y el afuera, todo está en el medio, en la mediación, el sólo tacto nos alerta sobre lo mejor o lo peor. En el afuera nos prolongamos, frente a la pérdida de memoria, la biblioteca y sus similares nos preservan del olvido, la ciudad toda es un cuerpo social. Aunque el tiempo no perdona, todo lo corroe, todo tiene que ser nada.


Energía Humana 


La energía humana se gasta en proveerse alimentación, reproducirse y uso de la violencia contra fuerzas externas que le quieren diezmar o simplemente disputar territorio o recursos. El ser se define por el tener. Y es la propiedad la condición de posibilidad de la existencia, quién dice esto es mío, activa la defensa, la guerra, rompe con los lazos sociales, con el religare, con la religión, se hace pactos con el desorden, el que reza peca y empata.


La guerra, la violencia en otras especies animales diferentes a la humana, se da por el alimento y por la defensa del territorio, cuando se sacian, cesan las disputas, la guerra. Por lo demás, los seres soportan mal el amontonamiento, por eso la defensa de un territorio propio donde resguardarse, entre otras cosas, la vida en su sabiduría, se las arregla para separar a las especies y así evitar el choque o la guerra permanente.


El Tener y el Deseo

El Tener, La Posesión aumenta el Ser

Del amor al odio, hay un paso


En el humano no basta la saciedad como en otras especies animales. Se puede decir que no hay límites en el deseo, cada vez se quiere más y más. El tener aumenta el Ser pero también lo puede disminuir cuando hay pérdida. El deseo desata disputas. Hay preexistencias como lo es la condición biológica que nos habilita para defender un territorio como morada y nos resguarda, da seguridad ante el peligro. También hay lucha por la consecución del alimento que nos mantiene con vida, la misma que continúa vía reproducción.


Cuando el dolor se guarda y no se expresa, aumenta el daño, se añade más dolor al dolor, más mal al mal. Cuando al dolor se añade al mal, se lo amplifica. El dolor alerta sobre los desarreglos, los disfuncionamientos, cuando no se alerta el desarreglo, intensifica los trastornos. Entonces, se precisa distribuir a cada quien según sus necesidades, en fin, lo necesario para mantenerse de pie con una vida digna.


Se puede aplastar al otro con el dar


¿El hombre es un lobo para el hombre? ¿Dónde radica el mal? ¿Por qué experimentamos goce con el infortunio de los demás, de nuestros amigos? Sabemos que el don, el dar en abundancia termina por humillarnos, preferimos la relación de intercambio simétrica, en fin, un trato de igual a igual. Todo lo que nos disminuye y subordina nos repudia, lo que nos muestra nuestra debilidad y nuestra incapacidad, lo que no hemos adquirido nosotros mismos por nuestros propios esfuerzos nos crea un vacío de repudio, de no merecimiento… por tanto se necesita anular esa situación, perseguir con nuestro mal genio al que nos ha socorrido y atacar al menos su reputación. (Dagognet. p.10)


La tendencia del ser lo empuja no sólo a perseverarse sino también en aumentarse por todos los medios. Y con ello se envenena todas las relaciones interindividuales hasta llegar incluso a desestabilizar a la sociedad entera. Es esta, una auto afirmación equivalente al pecado original, estar puestos en el mundo en una sorda violencia. (p.10) Pero el hombre sobrepasa a los demás animales en su proyección en el porvenir y por percatarse que va a morir, que va a faltar, de allí su rabia lo lleva a acumular: atesorar, aumentar posesiones, quiere resistir a la muerte que lo destruirá, por eso su rabia por acumular, sus deseos de prolongarse en las cosas, en sus fortunas, en sus obras. Por lo demás, es una tendencia epidémica, una tendencia de imitación entre los seres humanos.


Amor y Odio


Desear la misma cosa por dos hombres, deviene en disputa, incluso hasta destruirse… Amamos a quien nos aumenta y odiamos a quien nos disminuye… el ego se extiende y se ramifica… sólo él comanda las pasiones. Queremos todo exclusivamente para nosotros. Nada tan odiado como lo que una vez fue tan amado, el odio es el anverso del amor, uno y otro se mezclan, el uno se convierte en el otro, incluso en las cosas que posee, es una violencia indirecta. (Las Leyes de la Imitación. Gabriel Tarde. Citado por F. Dagognet. p. 16).


En suma, salvarse de la servidumbre se precisa de replantear las tres instituciones a saber: la Justicia, la Escuela y la Religión. Y más allá, “consiste en superar el individualismo desordenado y las instituciones opresivas (como la religión dogmática y una escuela que jerarquiza en lugar de educar) mediante el acceso a la cultura, la ciencia y la materialidad del mundo. El objetivo es emancipar al sujeto a través del conocimiento objetivo.” Y también se precisa de superar los estragos del individualismo desordenado, el egoísmo, integrando la comunidad, la colectividad, esto es, encontrar un orden dinámico. Y la escuela debe hacer una transmisión real del saber, de estímulos intelectuales y no de reproducir una máquina de la exclusión y de imposición de jerarquías. Y la religión debe estar en una moral activa y no en un dogmatismo y una servidumbre espiritual.


PD. Estas líneas fueron motivadas por la lectura del primer capítulo del Libro Cómo Salvarse de la Servidumbre (F. Dagognet), las citas vienen de allí.


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Poder Aldea Global

Por Mauricio Castaño H 
Historiador 
Colombiakritica.blogspot.com 

 Poder en la Aldea Global



Hoy más que nunca se siente la marea transatlántica del aleteo de una mariposa, mercancías producidas en China llegan en un parpadeo a cualquier rincón del planeta, el mundo se convirtió en una gran red de mercado. Pero más allá de la distribución, están los recaudadores o las compañías dueñas, las empresas, los dueños de los grandes negocios. Hoy la libre empresa posa con arrogancia ante los gobiernos como armas corporativas, un medio informativo amenaza con doblegar o destruir a quienes no muestran respeto y obediencia, para ellos el sometimiento incondicional no se negocia. 


En suma, el Poder Corporativo, las Grandes empresas incluidas las IA, grandes mercados imponen pautas, se toman, doblegan a los gobiernos. Pero más allá, la política, los hombres de gobierno salen de las filas empresariales, el mundo como una gran plaza de mercado. Por ejemplo, Donald Trump es un magnate que se lanzó a la política como trampolín para sus fines empresariales. Es ilustrativo el ejemplo de su perfil de gran jugador de poker, es decir, sólo trabaja para sus intereses inmediatos, cortoplacista. En contraposición, está el gran estratega político como Putin, sus movidas son a largo plazo y por objetivos nacionales y no del mero vulgar negocio. 


Sálvese quien pueda con ese empresarismo capitalista versus empatía social, confraternidad con los más desvaídos en esto del Bienestar General o Social, en este oikos, en esta casa común, en donde todos cabemos sin excluir a nadie que es la plataforma de lucha de los líderes políticos de corte socialista y no neo fascista. La fórmula neoliberal es bien conocida: reducir el Estado a lo más mínimo, el mercado hasta donde sea posible, el Estado a su mas mínima expresión, o en palabras Claudia Sheinbaum, la presidenta de México, al capitalismo le interesa sólo mercancías y para nada los Derechos de las gentes, su bienestar general.


 IA Elecciones 


El Poder es obediencia se lo repite con frecuencia. Pero hay obediencias a distinguir. Se obedece a las leyes consignadas en una Carta Constitucional, es lo frecuente en el respeto por la Democracia en las naciones que así lo han decidido. Pero una cosa piensa el burro y otra quien lo está enjalmando. Quien escruta elige, frase famosa salida de los círculos poderosos de la política colombiana, en especial con el fraude de las elecciones presidenciales cuando le robaron las elecciones a Gustavo Rojas Pinilla el 19 de abril de 1970.


Hoy, 2026, la discusión corre por cuenta de la entidad que opera toda la logística de las elecciones llamada Registraduría Nacional. Y la polémica viene por cuenta de la IA (inteligencia artificial), en concreto se le acusa de fraudulenta para favorecer a una derecha fascista inclinando la balanza a su favor. El fraude consistió en controlar puestos de votación en el exterior, usaron cédulas de personas ya fallecidas para ponerlos a votar varias veces. También sucedió que personas vivas suplantadas, unos y otros lo ponían a votar varias veces, el cálculo son dos millones de votos. Se habla también de un código fuente dejado abierto para manipularlo, esto es borrar o remarcar el voto originalmente depositado por el sufragante. Pero también se tiene más: la IA con más de quinientos mil bots o robots que vomitaban propaganda a lo largo y ancho de las redes para difamar, atacar al candidato del continuismo del bienestar general y favorecer al de la derecha fascista. Son argumentos del presidente Gustavo Petro ampliamente difundidos en redes sociales.


Derechos y Comercio


La Revolución Francesa en 1789 fue bisagra para girar hacia adelante en el reconocimiento de la dinámica comercial de la naciente sociedad burguesa con sus burgos, con su burguesía pero también lo fue de la nueva clase obrera libre de las ataduras del señor feudal. Se impulsó no solo las nuevas relaciones terratenientes con su comercio en las ciudades sino también liberar de rezagos de las ataduras serviles de amos y esclavos, siervos y señores. A la par con estos cambios económicos se da la promoción de los Derechos Humanos: Libertad, Igualdad y Fraternidad.


Pecar, rezar y empatar

El que peca, reza y empata.


El mero negocio deja de lado los demás pilares sociales y espirituales que sostienen la sociedad y en sí, a todo viviente humano. El sólo negocio nubla la razón y el espíritu. La riqueza por la riqueza es herencia envenenada, a Dios rogando y con el mazo dando. El dinero es condición de posibilidad para poner a circular bienes y servicios, por sí sólo de nada sirve. Pensar en un desierto en medio de la nada con los bolsillos llenos y sin poder acceder a un vaso de agua. 



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La Estupidez

Por Mauricio Castaño H Historiador 
Colombiakrítica 



 La Estupidez 


Pensamientos Imbéciles


La estupidez no es un error ni una sarta de errores. Es una manera de ser. Existen pensamientos estúpidos, imbéciles con falsas verdades que se pretenden inamovibles, instauradas de una vez y para siempre. Por el contrario, pensar es pesar, sopesar, calcular qué decisión optar según el tiempo y el lugar donde se encuentre. La verdad se construye en constante búsqueda, lo que ayer fue, hoy no lo es. O por lo menos sufre variación porque el mundo es constante y variante, todo es movimiento. Todo lo fácil amerita una gran interrogación.


No hay verdades absolutas ni intemporales. Por eso mismo la construcción de la verdad es dolorosa, cuando menos se cree tenerla, se esfuma, se precisa de soltar amarras, para partir a nuevo puerto. No existe método para llegar, por lo demás, el método vale por camino. Cada partida precisa de parajes. El ensayo y el error construyen verdades en un tiempo y lugar determinados, la errancia es el despliegue de la vida, lo que ayer fue, hoy no lo es. Viene a bien lo intempestivo. La experiencia se construye sin necesidad de universales abstractos. La vida por una experiencia!


En esto de la construcción permanente de los valores de verdad en el aquí y en el ahora, se resalta que un cuerpo es un campo de fuerzas, todo el tiempo se está en movimiento valorando las mejores decisiones a tomar (G. Deleuze, Nietzsche y la Filosofía, 1986). De allí la famosa pregunta ¿De qué es capaz un cuerpo? Y la respuesta de nuestro gusto es: un cuerpo es capaz según de lo que se lo entrene. Diremos también que nadie está a título personal en su propio cuerpo, todos y cada uno, nos debemos, nos sometemos a la cultura que nos ha moldeado, forjado, adiestrado pero siempre en constante movimiento, todo es dinámico, todo está sujeto a las variaciones de modo, tiempo y lugar. Y por supuesto, la innovación, el revelarse es lo propio para escapar a la estupidez que quiere uniformidad.


En el Ser y su construcción de sus verdades, en la cultura que lo adiestra y a la cual pertenece, se tiene que oscila en lo alto y lo bajo, lo noble y lo vil. Se construyen verdades altas o bajas, nobles o viles. Se cae bajo y en las vilezas, en las miserias, en la imbecilidad del pensamiento. Pero también se puede elevarse y producir verdades nobles. El odio es una pasión baja, mientras que la empatía eleva la existencia. Pensar es pluralidad, lo monótono y sectario aleja de las nobles y altas verdades. Existe Voluntad y sentido de pensamiento, todo se construye a medida de las andanzas existenciales.


En esta construcción de las verdades y por supuesto de la existencia, de la cultura como adiestramiento, viene a bien recordar el concepto de paideia, todo en nuestro entorno educa: la calle, la casa, la familia, la escuela, los pocos amigos que hacen bien... en todo esto se despliega el cuerpo como campo de fuerzas. Todo este discurrir para alzar la voz a los pensamientos imbéciles que degradan. En todo caso la libertad y la multiplicidad libera de la estupidez, del pensamiento estúpido. La Noche más oscura, ofrece un amanecer radiante.


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Cambios Sociales

Por Mauricio Castaño H 
Historiador 
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 Los Cambios



Saludar con la venia, tiempos después tan sólo estrechar la mano, en otras ocasiones bastará una sonrisa o un leve cierre de ojo para asentir cordialidad. O saludar a distancia se sustituye por el apretón de manos o incluso el abrazo. Todo nuestro cuerpo habla con sus gestos y depende de las culturas y los tiempos que traen cambios. Los cambios no se dan de golpe y porrazo, son paulatinos. Nos preguntamos por el instante en que las personas empiezan a dejar ciertas prácticas de costumbres para asumir otras nuevas. Por ejemplo, en qué preciso momento las gentes empiezan a dejar el pantalón de bota campana de los años 1960 para cambiarlo por el de bota estrecha. O más allá, en esa misma década la Revolución de Rock y los hippies que traen todo un estilo de vida. Son cambios que se van dando de manera lenta o acelerada, con aceptación, con mucha o poca resistencia hasta que al fin se imponen.


Desde las pequeñas prácticas de la vida cotidiana hasta los cambios en las estructuras políticas tiene su razón de ser en lo más mínimo que está en el último eslabón de la cadena. Los cambios políticos tan bien se van gestando paso a paso con la acepción de la vida cotidiana y sus gestos, nada hay ingenuo en nuestras vidas, el más mínimo movimiento se corresponde con todo un cuerpo de prácticas y costumbres que lo soportan, que estructuran. Las manos, los pies, los ojos, la boca del sometido son los del propio verdugo, sin ellos el déspota no tiene base que le sostiene, así lo enseñó Étienne de La Boétie.


Plutocracia



Se nos ocurre otro ejemplo venido del Poder que transcurre sin que si quiera se note, o por lo menos pasa desapercibido, agazapado... tantos años arengando Libertad, Igualdad y Fraternidad para enterarnos de que el verdugo sigue vivito y coleando, sigue ahí a nuestro lado, agazapado. La hegemonía política o Plutocracia define bien a Colombia. Desde la instauración de la República (1810-1819) para sólo continuar con el viejo orden del Feudalismo. Los apellidos presidenciales mas sonados que desprenden troncos de las familias terratenientes son los Lleras, los Camargo, Pumarejo, López,Santos, Pastrana, Valencia... excepto en dos ocasiones en la que fueron puestos dos personas, dos líderes, uno indígena y otro de etnia negra. 



"presidentes colombianos un negro y un indígena. En la historia de Colombia, solo ha habido un presidente afrodescendiente y un presidente de origen indígena. "El único presidente afrodescendiente: Fue el escritor y militar cartagenero Juan José Nieto Gil, quien ocupó el cargo de presidente de la Confederación Granadina en 1861. Su legado fue silenciado por décadas y su retrato oficial fue enviado a Europa para que le aclararan la piel. En 2018, su historia fue reivindicada y desde 2025 su busto reposa en el Palacio de Nariño. / 



El único presidente indígena: Fue el general tolimense José María Melo, de ascendencia indígena pijao. Asumió el poder brevemente tras un golpe de Estado entre abril y diciembre de 1854." (Wikipedia).


Los cambios del campo versus ciudad


El campo y el campesinado representan unos valores que se contraponen a los de la ciudad, en aquel la economía feudal, campesina, poco a poco va siendo parte de un mundo perimido para abrir paso al mundo fabril, al mundo industrial que se aloja en las urbes porque tienen las condiciones de bienes y servicios requeridos. Y en esencia aquello que es propio tanto de la ciudad como de las sociedades y de la dinámica comercial: la Intermediación. Todo se lo juega en el medio, en la mediación, la ciudad es centro de centros, de interfaces. Por eso mismo es un polo de atracción de las fuerzas productivas, los campesinos migrarán, no sólo en busca de mejores oportunidades, sino también para esquivar el mundo miserable al que los condena el campo en ausencia de los mejores servicios que garantizan y elevan la calidad de vida… pero en esencia es un neo esclavismo, se depende de la fuerza laboral para vender al mejor postor. Sigue siendo necesario ganar el pan con el sudor de la frente.


Pero esta ambientación, también dará mejor comprensión de esos valores en oposición que son los rezagos del mundo campesino o feudal que dificultan virar hacia el mundo fabril, industrial, mundo citadino. Con esos cambios estructurales se vienen otros subsidiarios que son del mundo de la subjetividad, de los flujos existenciales: gustos refinados en la ciudad versus rústicos en el campo. La ciudad deslumbra por sus lujos fuera como dentro de casa. En la casa burgués los espacios son determinados, diferenciados: alcobas, sala, comedor, balcón, ventanas que conectan con el afuera, con el mundo exterior a la vez que permiten los rayos de luz del día y refrescan con los vientos que pasan, que llegan.


Cambios de la Vida Moderna


Hoy se tiene una expectativa de vida de más de setenta años para los colombianos, en los años de 1950 oscila entre cincuenta y sesenta. En éstas décadas también se empezaron usos tendientes a ser generalizados:  El uso de zapatos, el cepillado de dientes, lavado de manos y en general la implementación agua potable, prácticas higiénicas para los cuidados de una vida saludable. A acá queremos recordar el emblemático acontecimiento del médico salubrista Hector Abad Gómez quién hizo del agua potable una lucha para prevenir enfermedades subsidiarias, provenientes de allí. El saldo fue bastante conocido: pago con su vida por ser considerado un comunista agitador.


Mundo de incipientes libertades


Tambien queremos recordar la película de Víctor Gaviria titulada La mujer del animal, allí su protagonista es un ser que esclavizaba a mujeres para su servicio sexual, las encerreba en sus cuatro muros techados y de mala muerte, las azotaba, las maltrataba para así domarlas y someterlas a sus caprichos. Era un ser ajeno a los Derechos del Mundo Moderno. Así mismo son los valores feudales afincados en la tierra y en sus relaciones que de allí derivan, no son fáciles de remover en el parasitismo de terratenientes sobre sus vasallos. Es el nuevo neocolonialismo que arremete contra nuestro mundo de incipientes libertades.

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