El Signo

Por Guy de Maupassant
Traducción de Luis Alfonso Paláu C

La pequeña marquesa de Rennedon dormía todavía, en su recámara cerrada y perfumada, en su gran lecho suave y bajo, en sus sábanas de batista liviana, fina como un encaje, acariciadora como un abrazo; dormía sola, tranquila, con el feliz y profundo sueño de las divorciadas.

La despiertan voces que hablaban vivamente en el pequeño salón azul. Reconoce a su querida amiga, la baronesa de Grangerie, disputándose por entrar con el ama de llaves que defendía la puerta de su señora.

Entonces la joven marquesa se levantó, quitó el cerrojo, giró la cerradura, abrió la puerta y mostró su cabeza, solo su cabeza rubia, oculta bajo una nube de cabellos.

— ¿Qué te pasa como para venir tan temprano? Todavía no son las nueve.

La joven baronesa, muy pálida, nerviosa, afiebrada, responde:

— Necesito hablarte. Me ocurre algo horrible.

— Entra, ma chérie.

Ella entró, se abrazaron; y la marquesa se recostó mientras que la mucama abría las ventanas, ventilaba e iluminaba. Luego, cuando la doméstica partió, Mme de Rennedon reanudó:

« Vamos, cuenta.»

Mme de Grangerie se puso a llorar, vertiendo sus bellas lágrimas claras que hacen más encantadoras a las mujeres, y ella balbuceaba sin enjugarse los ojos para no enrojecerlos: «Oh, ma chère, es abominable, abominable, lo que me sucede. No dormí en toda la noche, ni un minuto; me oyes, ni un minuto. Mira, toca mi corazón, como palpita».

Y tomando la mano de su amiga, la coloca en su pecho, sobre aquella redonda y apretada envoltura del corazón de las mujeres, que les es suficiente a menudo a los hombres y les impide buscar nada bajo él. En efecto su corazón palpitaba fuerte.

Continuó:

«Esto me pasó ayer por la tarde ... hacia las cuatro ... o a las cuatro y media. No sé precisamente. Conoces bien mi apartamento, recuerdas que mi saloncito, ese en el que permanezco siempre, da a la calle Saint-Lazare, al primero; y sabes que tengo la manía de ponerme en la ventana para mirar pasar la gente. Es tan animado ese barrio de la estación de tren, tan emotivo, tan vivo... En fin, ¡eso me encanta! Pues ayer, estaba sentada en la silla baja que me hice instalar en el apoyo de mi ventana; esa ventana estaba abierta y yo no pensaba en nada; respiraba el aire azul. ¡Recuerdas como estaba de bello ayer!

« De pronto noto que, al otro lado de la calle, estaba también una mujer en la ventana, una mujer de rojo; yo estaba en malva, tu sabes, mi bella toilette malva. No conocía a aquella mujer, una nueva inquilina, instalada hace un mes; y como llueve hace un mes, yo no la había reparado aún. Pero me dí cuenta inmediatamente que era una muchacha alegra.

Al comienzo me chocó sobre manera de que ella estuviera en la ventana como yo; y luego, poco a poco, me entretuve en examinarla. Estaba acodada, asechaba a los hombres, y los hombres también la miraban, todos o casi todos. Se hubiera dicho que ellos estaban avisados por algo cuando se acercaban a la casa, que ellos olfateaban como los perros husmean la presa, pues de repente levantaban la cabeza e intercambiaban pronto una mirada con ella, una mirada de francmasón. El suyo decía: «¿Quieres?»

El de ellos respondía: «No tengo tiempo», o bien: «En otra ocasión», o bien: «No hay plata», o bien: «Ocúltate, ¡miserable!» Esta última frase la decían los padres de familia.

«No te figuras cómo era de divertido verla hacer su presentación, o más bien su oficio.

«Alguna vez ella cerraba bruscamente la ventana y yo veía a un señor aparecer tras la puerta. Lo había pescado de la misma manera que un buen pescador atrapa a un pez globo. Entonces comenzaba a mirar mi reloj. Se quedaba de doce a veinte minutos, nunca más.

Verdaderamente terminó por apasionarme esta araña. Y no estaba nada fea la chica.

«Me preguntaba: ¿Cómo hace para hacerse comprender tan claramente, tan rápido, completamente. Añadía a su mirada un signo de cabeza o un movimiento de mano?»

«Y tomé mis binóculos del teatro para darme cuenta de su proceder. ¡Oh! era bien simple: primero un guiño, luego una sonrisa, después un pequeño gesto de cabeza que quería decir:

«¿Subes?» Pero tan ligero, tan vago, tan discreto, que se requería verdaderamente mucho chic para lograrlo como ella.

«Y me pregunté: Podría yo hacerlo tan bien, esa pequeña alzada de cabeza, atrevido y gentil; porque era muy agraciado su gesto.

«Y me puse a ensayarlo ante el espejo. Querida, lo hacía mejor que ella, ¡mucho mejor!

Estaba encantada; y volví a ponerme en la ventana.

«La pobre muchacha ya no conseguía a nadie. No tenía suerte. Cómo debe ser de terrible eso de ganarse su pan de esa manera, terrible y divertida a veces, pues finalmente hay algunos que no están mal, esos hombres que se encuentran en la calle.

«Ahora pasaban todos por mi acera y ninguna por la suya. El sol se había pasado. Ellos venían los unos tras los otros, jóvenes, viejos, negros, rubios, grises, blancos.

«Los había muy muy queridos, querida, mucho mejor que mi marido, y que el tuyo, tu antiguo marido, puesto que te divorciaste. Ahora puedes escoger.


«Me decía a mí misma: ¿Y si les hiciera el signo, me comprenderían, a mí, a mí que soy una mujer honesta? Y de pronto me dieron unas ganas locas de hacer ese signo, pero unas ganas, unos deseos de mujer del todo... unas ganas terribles, tu sabes, de esas ganas... ¡qué no se pueden resistir! Algunas veces soy así. ¡Qué bestia decir esto! Creo que tenemos alma de micos, nosotras las mujeres. Y fue un médico el que me dijo que el cerebro del mono se parecía mucho al nuestro. Siempre tenemos que estar imitando a alguien. Imitamos a nuestros maridos, cuando los amamos, en el primer mes de casadas; y luego a nuestros amantes, nuestras amigas, nuestros confesores cuando están bien. Adoptamos sus maneras de pensar, sus maneras de hablar, sus palabras, sus gestos, todo. Es estúpido.

«En fin, pues yo cuando estoy demasiado tentada a hacer algo, siempre lo hago.

«Me dije pues: Veamos, voy a tratar con uno, uno solo, para ver. ¿Qué me puede pasar?

¡Nada! Intercambiaremos una sonrisa, y eso es todo, y no lo volveré a ver nunca; y si lo veo no me reconocerá; y si me reconoce negaré, ¡por Dios!.

«Comencé pues a escoger. Quería uno que estuviera bien, muy guapo. Y de pronto veo venir a un mono, a un muchacho bien bonito. Me encantan los rubios. Tu sabes que amo los monos.

«Lo miro, me mira. Sonrío, sonríe; hago el gesto; ¡oh! Apenas, suficiente; él responde «sí» con la cabeza y helo ya entrando, ¡ma chérie! Entra por la gran puerta de casa.

«¡No te imaginas lo que me pasó en ese momento! Me estaba volviendo loca. ¡Oh! ¡qué miedo! Piensa no más, iba a hablar con los domésticos! Con Joseph ¡tan devoto de mi marido! Joseph habría creído ciertamente que yo conocía a ese señor desde hacía tiempo.

«¿Qué hacer? Me dije. ¿Qué hacer? Ya iba a timbrar en un segundo. ¿Qué hago? Pensé que lo mejor era correr a su encuentro, decirle que se equivocaba, suplicarle que se fuera. Tendría piedad de una mujer, ¡de una pobre mujer! Me precipité pues a la puerta y la abrí justo en el momento en que ponía su mano en el timbre.

«Balbuceé, completamente loca: «Váyase Señor, váyase, Ud. se equivoca, yo soy una mujer honesta, una mujer casada. Es un error, un terrible error; lo confundí con uno de mis amigos al que Ud. se parece mucho. Tenga piedad de mí, Señor».

«Y de pronto me muero de la risa, querida, y él responde: «Hola amiguita. Sabes, ya conozco tu historia. Eres casada, son dos luises de oro en vez de uno. Los tendrás. Muéstrame el camino»

«Me empuja, cierra la puerta, y como yo estaba ahí, aterrada, frente a él, me abraza, me toma por el talle y me hace entrar en el salón que estaba abierto.

«Y luego, se pone a mirarlo todo como un comisario-investigador, y recomienza:

«Demonios, que es bonito esto aquí, muy chic. Tiene que ser que estás muy en la olla, pucha, ¡como para estar buscando en la ventana!»

«Entonces comienzo a suplicarle: «¡Oh! Señor váyase! ¡Váyase! ¡Mi marido está que llega! ¡En cualquier momento, ya es la hora! ¡Le juro que Ud. se está equivocando!»

«Y él me responde tranquilamente: «No te preocupes, querida, ya no hay necesidad de más. Si tu marido llega, le daré para que vaya al frente a tomarse un café»

«Y como vio en la chimenea la fotografía de Raoul, me preguntó:

«— Es él tu... ¿tu marido?

«— Sí, es él.

«— Tiene aire de mal educado. ¿Y esto qué es? ¿Una de tus amiguitas?



«Era tu fotografía, querida, sabes aquella en la que están en levantadora. Yo ya no sabía que decía, balbuceé:

«— Sí, es una de mis amigas.

«— Está querida. Me la tienes que presentar.

«Y el reloj comenzó a dar las cinco de la tarde; y Raoul regresa todos los días ¡a las cinco y media! ¡Piensa no más que pasaría si regresara antes de que el otro se hubiera ido!

Entonces... Entonces... se me fueron las luces ... completamente ... Pensé ... pensé ... que... que lo mejor... era ... deshacerme de este hombre lo ... lo más pronto posible ... Pronto terminará ... comprendes ... y... y entonces... Entonces... puesto que lo necesitaba ... y era urgente querida ... y él no se iba a marchar así no más ... Entonces pues ... yo... le eché llave a la puerta del salón ... y ya...»

La marquesa de Rennedon se echó a reír, pero a las carcajadas, la cabeza en la almohada, sacudiendo el lecho por entero. Cuando se calmó un poco, preguntó:

— Y... t... estaba bonito el muchacho ...

— Pues sí.

— ¿Y te quejas?

— Pero... Pero... el problema querida es que ... dijo ... que regresará mañana ... a la misma hora ... y yo... tengo un miedo atroz ... No tienes idea de lo intenso que es ... y voluntarioso ... Qué voy a hacer... dime... ¿qué hacer?

La marquesa se sentó en su cama para reflexionar; luego dijo bruscamente:

— Hazlo detener.

La baronesa quedó estupefacta. Balbuceó:

— ¿Cómo? ¿Qué dices? ¿En qué estás pensando? ¿Hacerlo detener? ¿Con qué pretexto?

— ¡Oh! Es muy simple. Vas a la comisaría y te quejas de que un señor te sigue desde hace tres meses; qué tuvo la insolencia de subir a tu piso; que te amenazó con una nueva vista mañana, y que tu solicitas protección a la ley. Te asignarán dos agentes que lo etendrán.

— Pero, querida, y si él habla ...

— No le creerán, tonta, porque tu te has adelantado con tu historia al comisario. Y te creerán una mujer del mundo, irreprochable.

— ¿Oh! No soy capaz.

— Habrá que hacerlo, querida, o estarás perdida.

— Piensa no más ... que él me va a insultar ... cuando lo. detengan

— Pues bien, tendrás testigos y lo harás condenar.

— ¿Condenar a qué?

— A perjuicios. En este caso, ¡hay que ser despiadadas!

— ¡Ah! y a propósito de daños ..., hay algo que me molesta mucho ..., pero mucho ... me dejó ... dos louises... en la chimenea.

— ¿Dos louises?

— Sí.

— ¿Sólo eso?

— Imagina.

— Miserable. A mí también me habría humillado. ¿Pues bien?

— ¡Eh qué! ¿qué hay que hacer con esa plata?

La marquesa dudó algunos segundos, y luego respondió con voz seria:

— Querida ... Hay que ... Tenés que hacerle ... un regalito a tu marido ... es justo.



Reseña histórica

Le Signe fue inicialmente publicado en la revista Gil Blas del 27 de abril de 1886, luego en  larecopilación Le Horla en 1887

Resumen

Se vuelve a encontrar a la pequeña marquesa de Rennedon y a su amiga la pequeña baronesa de Grangerie que ya conocíamos en los cuentos La Confidence & Sauvée.

Con lujo de detalles la Señorita de Grangerie le cuenta su última desventura: la baronesa de Grangerie observa a una prostituta que, desde su balcón, invita a hombres a su casa por medio de algunas miradas cómplices, una sonrisa y un famoso signo de cabeza (por esto el título del cuento). La baronesa trata de  reproducirel famoso movimiento ante su espejo como para probarse que ella conserva toda su belleza juvenil. Está muy contenta de constatar que lo logra mejor que la mencionada provocadora, y lo ensaya con un hombre que pasa por debajo de su ventana. Este entra y la mujer, desesperada, trata de hacerlo ir antes de que su marido regrese. El hombre se niega y ella piensa que el mejor medio de hacerlo partir es dejarlo proceder.



El Horla (recopilación, Ollendorff 1895)/El Signo


Guy de Maupassant

Le Signe (1887)

Le Horla, P. Ollendorff, 1895 (pp. 163-178).


Traducido por Luis Alfonso Paláu, para la conversación del 18 de junio de 2019 en la Alianza

francesa del centro de Medellín, Envigado, junio 10/19

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Desconfianza Ciudadana

Por Mauricio Castaño H

Historiador Universidad Nacional de Colombia

Colombiakrítica

Lo absurdo emerge sin reparos. Recién iniciada la alerta de la pandemia en Colombia, los mandatarios nacional, regionales y locales se alinearon de un todo y por todo a las políticas de su tratamiento imperantes en los principales países de Europa esencialmente. Y lo hicieron sin tener mayores fundamentos científicos, sólo lugares comunes y algo así por entrar en la onda del control social, de la biopolítica, de controlar los cuerpos, de controlar los ciudadanos con la facilidad que da el terror y el chantaje, de meter miedo con un virus que a decir de algunas exageraciones era casi exponencial, no se sabe a qué cálculos humanos le cabe tal ocurrencia, eso exponencial era algo monstruoso a las imaginaciones ingenuas, pues en la práctica era algo así que la población mundial, la de cada país amenazaba con su extinción.

Este episodio liderado por los mandatarios deja un sinsabor de improvisación e ignorancia sobre el virus, o mínimo se prestaron a los juegos de las grandes multinacionales farmacéuticas que hoy disputan quien se queda con el monopolio de su antídoto, con la vacuna. Recuerdo las intervenciones televisivas de algunos mandatarios con cara de serios predicando el apocalipsis, predicando la verdad que tenían agarrada de la cola según ellos, con voces y posturas ensayadas, algunas veces ponían cara de curas salvadores y medio dramáticos, otras del gobernante firme en sus decisiones que no dudará en hacer recaer todo el peso de la ley sobre aquellos infractores que pasen por alto las entonces medidas de cuarentena, esto no es charlando, este virus es el demonio propio, decían no sé si charlatanes aunque creo más bien ignorantes gobernantes.

Y acá viene a bien traer un concepto de la confianza analizado por el filósofo francés Alexandre Lacroix (en Magazine Philophie  Nº 142, septiembre de 2020 traducción de Luis Alfonso Paláu). El grado de desconfianza aumentado con el mal manejo de la crisis. Y claro, es entendible que la desconfianza se deteriore por parte de los ciudadanos hacia sus mandatarios por la simple razón de que no fueron honestos en el tratamiento de la crisis pandémica. Cómo más puede llamarse a alguien que no tiene información, que ignora sus principales causas como sus posibles soluciones y solo se le ocurre echar mano de medidas autoritarias que incomodan y reprimen al ciudadano. A decir de nuestro autor, los gobernantes desaprovecharon una bonita oportunidad de acercarse al ciudadano con humildad y sinceridad y expresar que estaban frente a una situación compleja y que no se tenía de información certera y que por lo tanto acudían a su ayuda para que entre todos encontrar la mejor solución posible. Nada de esto sucedió y la improvisación fue ley.

Metieron susto a la ciudadanía y el saldo claro está: los grandes ganadores es la industria farmacéutica tienen asegurado el negocio con toda la población sensibilizada. Y de carambola, dicho arriba, los gobernantes probaron lo fácil que es encerrar a la población, volverla prisionera en su propia casa, la mal llamada cuarentena fue el experimento. Y todo este cuestionar porque no se explica que de la noche a la mañana, sin inmunidad de rebaño ganada, levantan las medidas para que toda la gente salga a la calle, es contradictorio si ha de tenerse en cuenta todo el pánico generado casi al grado tal de la paranoia. Pero bueno, otros son los intereses a beneficiar, y no hay otra explicación que la presión ejercida por los gremios económicos.

Y en medio de todo esto está una ciudadanía incrédula, maltratada pero sobre todo con un nivel de desconfianza por las nubes hacia todo lo estatal, hacia todo aquello que sea gobierno y gobernantes. Mientras tanto, en las calles tendremos miles de microempresarios quebrados, miles de familias empobrecidas, la delincuencia disparada en las ciudades, los informales acrecentados así como la mendicidad. Y un saldo de desconfianza aumentada.


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Salvar el Pensamiento

Mauricio Castaño H
 Historiador Universidad Nacional 
Colombiakrítica 
En el azar y la necesidad: La Invención. Lo contrario es el ocaso del pensar, su resequedad.  Una nueva raza ha advenido: los expertos metodológicos, los objetivólogos (excusas por la palabreja). Por estos tiempos ha llegado a las universidades el imperialismo del formateo, los especialistas en metodologías, que se imponen sobre el contenido, le quieren matar, lo quieren muerto, lo están matando, lo mataron. Con lista en mano tachan: esto sí, aquello no, la pregunta de investigación cumple... no cumple, y así en lo sucesivo con lo demás de objetivos concordantes, fundamentos, marcos teóricos. Razón tiene Michel Serrres cuando afirma que la categoría mata el pensamiento en tanto lo encierra, lo vuelve preso para emerger lo aburrido, lo reseco, lo estúpido y repetitivo.

La estupidez no es un error ni una sarta de errores, es una forma de ser, anota Deleuze. Pobres de los metodólogos, porque de ellos no será el reino de la invención. He allí, en todo esto, un negocio: La Certificación. La anotación es del historiador Iván Castrillón. A la gran mayoría de las universidades les interesa mucho el graduar, el certificar sin importar la promoción del pensamiento, de contenidos.  Por fortuna existe lo contrario, poco pero existe, sólo muy pocas universidades promueven la investigación y pertenecen a las grandes ligas del mundo, por citar algunas: Harvard, Stanford, la Sorbona...

Es ejemplo ilustrativo de formateo masivo la televisión. Esta no promueve el pensar, por el contrario, impone el propio interés de los grandes poderosos para ganar obediencia, hacer esclavos. Esto es el imperialismo de la forma y el ocaso del contenido. Formatear el pensamiento a favor de, puesto al servicio de los grandes intereses. Sin pensamiento adviene la idiotez. Serres distinguía las tecnologías adelantadas de las atrasadas: las adelantadas son todas aquellas (aparatos, dispositivos, etc) que te obligaban a tirar el cuerpo hacia adelante. Las atrasadas por el contrario obligan a tirarlo hacia atrás, por ejemplo, la televisión, en el sofá o en la cama el cuerpo está tendido hacia atrás, está consumiendo el cerebro, lo está formateado, recibiendo órdenes de qué consumir, cómo comportarse. Por eso la recomendación de liberarse de la estupidez yendo rápido, muy rápido y apagar la caja de tv, y mejor hacer otra cosa que active el pensar.

No soy un hombre, soy dinamita, así definió Nietzsche su ser, su prosa fluida y turbulenta, móvil, nunca quieta, creativa, inventiva. Rebeldía necesaria para saltar por encima de las rigideces de los formatos que encuadran el pensamiento, que lo formatean. El azar y la necesidad conducen por lo inédito. Se precisa ir en serendipidad, el inventar exige estar libre de amarras. El método es no tener método. La velocidad, se dice es femenina, suave y discreta ella y la duda le es más común a las verdades absolutas. Y la intuición me vale más que lo ecléctico. Lo petrificado hiede a cadáver. 

Será la libertad, la creatividad, la confianza en los seres que son afectos, todo ello, será la roca firme sobre la cual se edificará, se construirá lo aventurado. Construir es una bonita palabra, sugiere movimiento, aprestarse sin formas preestablecidas. Por lo demás, saber es sabor, saborear, degustar. Ha de comprenderse que el viajar conduce a descubrir sabores. Conocer es saber y es viajar, y a éste le viene a bien sus extravíos. Todo esto es condición de posibilidad para emerger, para salvar el pensar.


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Salud Pública Glocal y Modelos de Negocios

 Por Iván Castrillón A

Historiador

Colombiakrítcia 


wiki commons. By Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires - This file, part of the Collection of the Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires,

─ Biopolítica Local y Global (Glocal)

La biopolítica y en ella las políticas asociadas a la salud pública hay que visualizarla bajo dinámicas glocales. Es decir, es necesario entender, en este caso, cómo la oferta de servicios de salud o sanitarios está determinada por dinámicas locales, que a su vez, están insertas en contextos nacionales cobijados bajo la denominación de Sistemas de Salud Pública fuertemente influenciados por flujos internacionales en su doble flujo: por un lado está la circulación de afuera hacia adentro, visible en la asistencia institucional que los países desarrollados ofrecen, a través de una compleja red mundial de empresas privadas, ONG y entes transnacionales, a los países tercermundistas para mejorar la organización, la infraestructura, el funcionamiento y sostenibilidad de los servicios de salud; y de adentro hacia afuera estos territorios nacionales afectan la salud de los demás Estados. Por eso hay que evaluar permanentemente las amenazas de los patrones endémicos que resultan de la interacción pobreza-salud-enfermedad de las infecciones transmisibles por vectores principalmente artrópodos, a aguas y alimentos sin la adecuada bioseguridad, a la desnutrición y a las débiles infraestructuras sanitarias, agravado hoy por la resistencia a los antibióticos.

Los 13 desafíos de la salud mundial en esta década resumen bien los debates globales sobre las nuevas pandemias generadas por retrovirus de origen silvestre, los efectos del cambio climático y los conflictos relacionados con la producción, distribución y consumo de psicofármacos a los cuales hay que sumar el tabaco y el alcohol, entre otros. 

─ La Salud Pública, responsabilidad del Estado.

Aquí algunos criterios para evaluar un sistema de salud. Estos se agrupan entre dos extremos, los totalmente públicos propios de los países de economía planificada ─Corea del Norte y Cuba ─  y los liberales diseñados en función de la demanda y el aseguramiento como en los Estados Unidos. Entre ellos se tienen los mixtos organizados bajo dos grandes modelos: el Bismarck alemán o de seguridad social donde el Estado regula el sistema costeado con los aportes de patronos y trabajadores y el servicio es operado por agentes privados; y el Beveridge inglés subvencionado con impuestos y la oferta es preferencialmente pública. Y se habla de los segmentados donde los trabajadores y empleadores constituyen un subsistema donde los operadores suelen ser privados y el Estado asiste a los que quedan por fuera como en el caso colombiano. Ahora bien los modelos liberales, se dice, favorecen la innovación e incorporación de las nuevas tecnologías pero generan dos problemas: uno asociado a la inequidad en el acceso y el otro en prolongar la vida con estándares de calidad de vida cuestionables pues apuntan más a una medicina paliativa que preventiva.

Si se analiza  las 10 principales causas de defunción para el año 2016 los cuadros comparativos muestran que hay una estrecha correlación entre los niveles de desarrollo y el acceso a los servicios de salud pública. Mientras que en los países de ingresos bajos predominan las enfermedades infecciosas porque el riesgo está en el medio; en los de ingresos altos predominan las enfermedades catastróficas donde la amenaza reside en el organismo.

Presentado de otra manera los factores ambientales actúan de dos maneras. En unos el riesgo está relacionado con el saneamiento ambiental, las zoonosis, la seguridad alimentaria y la movilidad en las grandes urbes; entretanto los otros el mal se explica por los estilos de vida donde incide significativamente la nutrición. En suma, en los países de bajos ingresos los sistemas de salud se centran en modelos positivos de percolación-prevención que buscan, sino erradicar por lo menos, controlar los focos y la propagación de las infecciones. Pero como los países desarrollados ya superaron este estadio la percolación es negativa pues la salud es un negocio cuya rentabilidad se garantiza al dificultar el acceso a la biotecnología de la curación y la medicina paliativa de alto costo. Entrecerremos aquí anotando que el covid-19 puso en la agenda global el tema del envejecimiento saludable y en la medicina geográfica visibilizó los negocios del turismo sanitario y de salud sobre el cual nos extenderemos próximamente.

─ Tendencias e Incertidumbres en la Salud Pública.

La coyuntura covid-19 por su impacto global ha potenciado, en principio, la innovación y permitido mejorar la coordinación de la salud glocal. De tal manera que sin invertir en infraestructura se optimizó la existente mediante la adecuación de los protocolos y guías de atención a pacientes, uso incremental de la telemedicina, integración y coordinación de los prestadores de servicios sociales y la puesta en operación de espacios flexibles intermedios entre lo ambulatorio y los policlínicos.

Pese a las barreras que imponen las regulaciones nacionales, que por norma siempre responden a intereses privados y geopolíticos, se tiene una globalización digital que facilita la colaboración entre los Estados lo que estimula tendencias en la medicina que transforman los niveles de atención asociados al diagnóstico, la intervención, la prevención, la farmacia con la irrupción de nuevos fármacos, la incorporación de nuevas plataformas digitales y diseño de dispositivos ─válvulas cardíacas, imagenología digital y dispositivos de impresión en 3D─, aquí se tiene un renovado mercado en desarrollo como son los wearables que pese aún a sus limitaciones avivan la gran tendencia hacia la personalización o servicios médicos a la medida anclados en la economía del dato con efectos ya visibles en el aseguramiento y cuidado de la salud. Por ahí se puede recuperar el médico de familia, pues las plataformas de telesalud si empoderan al paciente hace converger la historia clínica con la gestión de la información médica, de esta forma la algoritmia avanzada, integra la medicina predictiva y de precisión y se mejora la reacción frente a posibles emergencias, el cuidado de pacientes crónicos, la bioseguridad del personal sanitario, etc. Desde esta perspectiva Enrique Dans plantea tres condiciones para reformar el sistema glocal de salud: reconocer la necesidad del cambio, adoptarlo y transparentar el  uso de los datos.

─ La biotecnología y su apropiación para la Salud Pública

Buena parte de la investigación médica se agrupa bajo el nombre de biotecnología pero ésta cubre un espectro amplio de tecnologías que comprende desde las máquinas diseñadas a partir de la mecatrónica para diagnóstico y tratamientos con una técnica muy importante como es el uso de rayos X, hasta el I+D en ingeniería biológica soportada en la biología celular, molecular y sintética. Estas biologías son el núcleo de la cultura de los biohacker con las promesas y de acuerdo con Rob Reid las aterradoras amenazas que se pueden imaginar.

Sobre estos saberes se recrean las terapias génicas y celulares las cuales han dado paso a las denominadas ciencias ómicas que abarcan entre muchas la farmacogenómica que mapea cómo los genes modulan la respuesta individual a las drogas, la genómica que se aplica a precisar la estructura, función y evolución del genoma y, la epigenómica que opera activando y desactivando los genes denominados basura, y de aquí se desprende la nutrigenómica que contiene entre otros la lipidómica y la glicómica  temas a los que les dedicaremos todo un post. Todas ellas están siendo potenciadas por la IA para generar medicamentos inteligentes. La cuestión es ¿la apropiación será incluyente o solo para una élite? ¿Se abrirá el conocimiento y empoderará a las comunidades o será un saber de caja negra?

Por su parte las Big Tech expanden sus seudópodos al gran negocio de la salud y rompen el gran oligopolio de las farmacéuticas las cuales han reaccionado invirtiendo en startup para participar en el I+D+i que se resume por año en miles de patentes sobre dispositivos médicos hápticos, los wearables para la salud personal, la tecnología de imágenes, los hogares inteligentes y la IA con énfasis en diagnóstico y diseño de nuevos medicamentos.

Por ejemplo, Apple con sus wearables detecta la fibrilación auricular y la glucosa en sangre para el control de diabetes. Por su lado Microsoft invierte en la tecnología biofarmacéutica concebida en laboratorios húmedos y combina la computación en la nube y la genómica para lograr la cura del cáncer. A su vez, Google invierte en tecnologías hápticas, en el desarrollo de vacunas, en terapias con células y diseña un sistema de IA que reemplazará a los radiólogos experimentados para diagnosticar cánceres de mama en etapas tempranas. En cuanto a Amazon monopoliza la cadena de suministro farmacéuticos, a la vez que, impulsa para empleadores servicios de aseguramiento para sus trabajadores que combina la telemedicina con información sensible en la nube, monitoreo y acompañamiento en el hogar. En suma están transformado los negocios asociados a la Salud.

─El modelo de negocio de las farmaceúticas y el sector sanitario solo es altamente lucrativo si se «deja morir»

En el webinar titulado Taking Health back from Corporations ─Rescatar  la salud de las Corporaciones─ auspiciado por TNI se orientó a promover las  luchas por una salud pública equitativa y universal, por un nuevo derecho de acceso a la medicina y a la farmacia, y a la gobernanza mundial de la salud. Las grandes corporaciones han expropiado a la ciudadanía mediante tácticas como financiar los programas sanitarios a cambio de imponer sus condiciones, eluden impuestos y se apoderan de los fondos públicos para la investigación pero la tasa de retorno es totalmente privada. Evaden las responsabilidades mediante donaciones, reducción de precios y licencias voluntarias. Así mantienen el control decidiendo quién obtiene los medicamentos, cuándo, cómo y a qué costo. Acuden al sistema de propiedad intelectual y obligan a los gobiernos a imponer legislaciones que favorecen el monopolio e impiden el conocimiento abierto. Manipulan la opinión argumentando que cualquier producto que esté por fuera de estos formalismos es peligroso. Pero cada vez, como en España, se levantan más voces contra depositar el liderazgo del bienestar en el sector privado. En Chile se denunció como el mercadeo de la salud se basa en la manipulación y la desinformación. Por eso vamos a abordar dos casos que ejemplifican bien los riesgos de entregar el cuidado de la salud a empresas privadas bajo políticas neoliberales muy de la mano con la no transparencia de la información.

─ La farmacia y el sofisma del mercado la competencia perfecta.

La industria farmacéutica es un buen ejemplo de la corrupción y la falta de responsabilidad social del sector corporativo, de ahí la importancia de traer aquí el caso del Daraprim que en el 2015 Shkreli compró la patente y elevó el precio de la pastilla de U$13,5 a U$750. Por supuesto esto abrió un amplio debate sobre el modelo del libre mercado que no posibilita la justicia distributiva. En Colombia desde el 2006 se liberó los precios de los medicamentos bajo el axioma de que el mercado se autorregula, salvo que este es monopolista, por eso para el 2010 se dijo que los colombianos pagaron por sus medicinas los precios más altos del mundo y para el 2015 se sostenía que la desregulación a la colombiana y sus efectos perniciosos era paradigmática a nivel global. Pero el asalto por parte de las farmacéuticas se robustece, además del lobismo que les es consustancial, con tres estrategias: empoderando y fidelizando a los pacientes con tratamientos de sostenibilidad para enfermedades crónicas mediante programas de apoyo y seguimiento personalizado. Que son reforzados mediante asesoramiento legal para que entutelen el Estado y éste asuma los costos. Dos, cooptando a los médicos para que prescriban sus medicamentos y tratamientos enganchandolos con capacitación continua, invitación con gastos pagos a eventos académicos, pago en efectivo o en especie de acuerdo a metas alcanzadas. Y finalmente se acude a la presión diplomática defendiendo el sistema de patentes, poniendo condiciones para el ingreso a entes como OCDE sin dejar de lado los TLC.  De ahí que en Colombia fuera admirable la labor que el ministro de salud Gaviria de manera ejecutiva impulsó para enfrentar a estos monstruos con una política soportada en tres acciones: regular los precios, fomentar los tratamientos basados en biosimilares y enfrentar la falsa innovación exigiendo que demuestren la efectividad, este último elemento quedó pendiente. En suma, la mejor táctica es fomentar la competencia y quebrar los monopolios a lo cual el sector farmacéutico no va renunciar sin luchar. En este contexto la academia ha presentado dos propuestas para informar y educar a la comunidad y empoderarla para que actúe en favor al acceso a los medicamentos esenciales: por un parte tenemos el Centro de la Universidad Nacional Medicamentos, Información y PoderSalud Visible de Unidandes.

─ Las Vacunas entre proteger o hacerse Rico

El BID ha dicho cuáles deben ser los criterios que debe cumplir la producción y distribución de la vacuna contra el covid 19. El riesgo sanitario debe primar sobre el riesgo financiero pues es evidente el enorme potencial del negocio y un sistema global de distribución y adjudicación de ahí, a primera vista,  el valor de un proyecto como Convax. Pero señalemos lo difícil de cumplir con dichas condiciones. Por una parte las contradicciones de la OMS pues denuncia lo contraproducente de los nacionalismos porque las vacunas deben ser tratadas como un bien común de la humanidad y sin embargo ataca con los Gates la vacuna Sputnik V cuando es evidente los esfuerzos de los rusos por colaborar en los ensayos clínicos y producción con Latinoamérica. El otro riesgo es el geopolítico asociado al esfuerzo de los gobiernos por apresurar la entrega de la vacuna a sus ciudadanos por razones de prestigio y soberanía tecnológica. De ahí criticable la actitud del presidente Trump al sancionar los institutos rusos que la han producido, y la manipulación de la gran prensa por la crítica al registro de la vacuna sin pasar la fase III, cuando se olvida que hoy se dispone de herramientas y aplicaciones digitales que desbordan, por estar más acá, el contexto en el que se formuló dicho protocolo.

Pero todo esto se explica si entendemos que la geopolítica finalmente refleja los intereses y el control que las grandes corporaciones tienen sobre las naciones. Y cerremos denunciando al gran Bill Gates que lidera una de las estrategias de marketing más agresivas y más efectivas de la nueva soberanía corporativa a partir de constituirse en una autoridad global en el tema de las vacunas como los indican dos amplias charlas en TED en plena crisis del covid 19 ─la primera en marzo de algo más de 51' ¿Cómo debemos responder a la pandemia de coronavirus? y otra en julio ¿Cómo la pandemia dará forma al futuro cercano? de 43'─ pero lo que no dice y encubre es su esfuerzo por monopolizar la producción de vacunas al colocarse como el principal donante de recursos de la OMS, práctica corriente mediante la cual las farmacéuticas le imponen las condiciones a la OMS y a través de ella a los países del Tercer Mundo condicionado y redirigiendo sus sistemas de salud pública, a la vez que, los convierten en grandes laboratorios de prueba in situ como lo denuncian Jeremy Loffredo y Michele Greenstein: Detrás de un velo de relaciones públicas de los medios corporativos, la Fundación Gates ha servido como un vehículo para el capital occidental mientras explota el Sur Global como un laboratorio humano. Es probable que la pandemia de coronavirus intensifique esta inquietante agenda.

─ ¿Qué hacer, cómo defender la Salud como un bien común Glocal?

Proponemos algunas acciones sin agotar su enumeración. Aprender a consumir información confiable por ser verificable he aquí ocho aspectos a tener en cuenta que permiten filtrar y valorar la calidad de la información. Conocer los estándares de calidad de los servicios de salud, por ejemplo los Estándares Dorados en Atención al Final de la Vida. Distinguir aquellos que atacan las drogas genéricas para favorecer sus empresas como el caso del médico Sapan S. Desai, que benefició la Ivermectina contra la hidroxicloroquina para tratar el Covid 19. Identificar editoriales especializadas como Mary Ann Liebert, Inc. que dicen divulga el conocimiento de punta con los mayores estándares de confiabilidad. Adueñarse de iniciativas de la academia como las descrita para Colombia...

Finalmente la salud glocal como bien común depende de la formación de los smartcitizen y la ciudadanía en general de su empoderamiento en los temas de salud, para que evalúen, proyecten y decidan de manera inclusiva el futuro de los servicios en Salud. Que estén en capacidad de cuestionar o apoyar el compromiso de Google durante esta pandemia del covid 19 para mejorar y facilitar la información y la interacción bajo un enfoque de salud publica, facilitando la identificación de recursos, el acceso a proveedores, la evaluación del impacto del distanciamiento social, el rastreo de contactos preservando la privacidad. Finalmente  integrar comunidad, servicios de salud e investigadores en la búsqueda de la vacuna y de la salud en general,

Lecturas Recomendadas

  • Así funciona la industria farmacéutica en colombia
  • Salud y Fármacos: Salud y Fármacos es una organización internacional que se creó en 1998 para diseminar información sobre acceso y utilización adecuada de medicamentos entre la población hispano-parlante. En 2005 se incorporó como organización sin ánimo de lucro en Texas, EEUU.
  • El Programa de Líderes en Salud Internacional Edmundo Granda Ugalde (PLSI), El Programa de Líderes en Salud Internacional Edmundo Granda Ugalde (PLSI) es un programa de formación desarrollado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para contribuir a fortalecer la capacidad nacional en salud internacional


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Todos a la Calle

Por mauricio castaño h
Historiador
Colombiakrítica

La sensación es de libertad al volver a tu vida normal. La verdad uno se siente comprimido cuando se le reduce el espacio, cuando sólo tienes cuatro paredes por donde sólo debes moverte, cuando no puedes salir a la calle ni parque porque ya no te pertenecen. Puede sonar extraño pero es cierto, la sensación de estar libre, de poder respirar tranquilo te pone en otra dimensión que es libertaria o mucho mejor existencial. Y esto sucede en paralelo a todo lo infundado y  sobre dimensionado, a nuestro juicio, de los cuidados para prevenir el contagio del covid. Pero a la larga, como se ha dicho en muchos espacios y en este mismo blog, es otro virus más, como el de una gripe, con solo una diferencia: no se tiene antídoto para contrarrestar. Y todo por la negligencia estatal y empresarial de la multimillonaria farmacéutica que sólo ve negocio en la salud: la OMS el 80% pertenece a los privados.  Hace tres años los gobiernos fueron advertidos sobre lo que se veía venir pero se hicieron de oídos sordos. Pero bueno, aquí estamos, la vida sigue, tiene que continuar y el pan hay que conseguir, algo habrá de haber sobre la mesa.  ¡A trabajar hermanos!


Fui a la zona céntrica de la ciudad, a Medelllín. Allí ronda la multitud, donde se concentra la pobreza que sale al rebusque, haciendo pesos con que comer, allí mucha densidad, dicen los informes oficiales, es donde se concentra más el covid y su propagación. Por las calles van y vienen las gentes abriéndose paso ante tanto ventero informal, todo sigue igual, ningún susto propagado, todo tan normal, la gente riendo, conversando, el alcohólico en su presente extendido de ensoñación, en fin, todo igual, sólo lo diferente es el uso generalizado del tapabocas, sólo algunos cuantos que no quieren tapar los encantos de su rostro hacen caso omiso. Esta misma tranquilidad de incredulidad ante tanta restricción se vive en muchos lados, la gente sin tapabocas haciendo deporte, en las peluquerías la gente riendo a carcajadas por el chiste contado por la abuela peliteñida; en la tienda el borracho abraza y dice querer a todos, en la tienda de ropas dejan pasar sin tanta bobada o la mínima para parecer estar cumpliendo protocolos normativos, y así en un largo etcétera.


Veo todo esto y pienso en la sabiduría de la vida. Los datos son reveladores: el viviente sapiens, el humano tiene tan sólo el 5% de factor humano, lo demás es composición común a las otras especies. Esto dice de la alerta en vano o por lo menos las medidas desproporcionadas para enfrentar el virus. Pero bueno por el momento sólo queremos resaltar dos cosas. Sea la primera una apreciación formada de la mucha información alternativa que pone en evidencia lo negligente e insolidario estatal y del mundo de mercado con su lógica egoísta del sálvese quien pueda, sólo pone sus ojos dónde está la especulación. Se abre entonces la guerra por la vacuna, qué laboratorio tiene los dientes más filosos, quien es más mafioso para doblegar a los Estados, para someter a su competencia, Qirinus dominando Júpiter, lo económico se impone ante el poder. A propósito para ejemplificar, la prensa informa que Rusia la tiene de forma gratuita, pero está chocando con aquellos intereses.


El otro aspecto es existencial, y con lo dicho en renglones arriba,  ese ser que se proyecta en el espacio como lo sugiere su etimología, sub jeto, nuestro ser por debajo, doblegado o que se exterioriza en las cosas, nuestra casa es el pequeño universo que nos devela en lo que somos, tanto los objetos como su disposición espacial nos develan en lo que somos. Esto para decir también nos exteriorizamos en el mundo que está afuera: soy la calle, el parque, la gente que pasa y con la que me identifico o me diferencio, todo eso soy, pero que me duele cuando me lo niegan, porqué tengo que pagar los platos rotos quebrados por otros, cuando tengo que asumir la ineficiencia estatal obediente del gran empresariado. La vida sigue, la calle nos espera, esperemos no la vuelvan a restringir, estaban felices controlando a la población, metiendo miedo.



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Ciencias sociales a la calle

Por Maria Luisa Restrepo Arango

Historiadora, Argentina

Colaboración Colombiakrítcia

“En la medida en que quienes tienen las herramientas para argumentar con inteligencia se refugian en la complejidad irrelevante, la cortesía tolerante o la incomunicación presuntuosa, el mundo de la razón crítica se debilita frente al ámbito de la propaganda o la manipulación emocional” 

Jorge Orlando Melo

En los último años, gracias al debate abierto en torno al proceso de paz en Colombia, se ha evidenciado una generalizada visión complotista de la historia y maniquea de la política; cimentada en construcciones ideológicas engañosas como el “castrochavismo”, sin sustento alguno a nivel histórico o teórico. Así mismo se han ondeado con fuerza y gran aceptación, discursos que niegan con vehemencia acontecimientos y procesos fundamentales del devenir nacional, como la Masacre de las bananeras, el despojo de tierras por parte de terratenientes o la existencia misma de un conflicto armado de más de cinco décadas. Esta realidad muestra, en mi opinión, la pobre formación de la ciudadanía colombiana para abordar críticamente la copiosa, y tantas veces falsa información, generada y difundida por grupos políticos y económicos a través de medios de comunicación a su servicio, con la clara intención de imponer sus intereses particulares, tan alejados como sabemos del bien común, la democracia y la justicia social.

En un país donde la educación es todavía privilegio de pocas personas y los índices de lectura están entre los más bajos de América Latina, no es de extrañar que la gran mayoría carezca de conocimientos básicos respecto a los fenómenos sociales, políticos y económicos que influyen en la realidad nacional e internacional. Buena parte de la población permanece aún aislada del debate público, en tanto no contradice o confronta, ni siquiera reconoce las falacias que se le presentan como objetivas realidades, aunque no tengan fundamento alguno o vayan incluso en contra de evidencias comprobadas; pero no solo eso, sino que además contribuyen a  difundir dicha información engañosa a través de las redes sociales, sin ningún tipo de filtro crítico.

Este panorama pone de relieve la precariedad de nuestra educación, claro. Evidencia, también, la pobre o nula formación política en Colombia, pero es, además, el resultado de un prolongado desinterés, por parte de la academia, de hacer accesibles a la ciudadanía los avances de las investigaciones sociales en el país. Como bien lo dice Jorge Orlando Melo: “Los trabajos se escriben con la esperanza de que sean admitidos para su publicación en una revista académica internacional, aunque sean ignorados y no tengan ningún impacto local: la carrera es lo que importa y no lo que contribuya al debate entre los colombianos”; para ajustar “se escriben cada vez más mal, en un estilo rebuscado, confuso e impreciso, que hace cada vez más difícil la comunicación”.

Esta realidad exige, sin duda, una reflexión autocrítica por parte de quienes nos hemos formado (o se están formando) en el campo de las ciencias sociales. Es necesario preguntarnos por nuestro papel en la formación de una ciudadanía crítica y activa, consciente de su responsabilidad en la construcción democrática desde la acción colectiva y desde la reflexión en torno a la complejidad de la realidad política, social y económica del país; una ciudadanía capaz de identificar las falacias ideológicas e intereses velados que se esconden bajo formas muy elaboradas (y eficaces) de violencia simbólica, al servicio de grupos político-económicos bien específicos. 

Sin duda las ciencias sociales aportan herramientas importantes para ayudarnos a entender críticamente nuestro pasado colectivo, así como el presente y los discursos que sobre este se configuran. También pueden contribuir a que más personas en Colombia encuentren en la palabra reflexiva y el diálogo argumentado, una manera de acceder a la existencia social y política, condición sine qua non para la construcción de una sociedad verdaderamente democrática, en la cual, como decía Estanislao Zuleta: “los conflictos puedan manifestarse y desarrollarse, sin que la oposición al otro conduzca a la supresión del otro, matándolo, reduciéndolo a la impotencia o silenciándolo”.

Poder alcanzar este loable sueño exige, en mi opinión, asumir responsabilidades, individuales y colectivas, en las dramáticas realidades que nos alejan hoy de el. Es urgente, pues, crear estrategias para  aportar, a la ciudadanía en general, conocimientos y herramientas teóricas propias de las ciencias sociales y humanas, que puedan ayudarles a analizar críticamente su realidad cotidiana, así como la información difundida por los medios de comunicación y por la propaganda ideológica engañosa. Debemos, además, difundir experiencias diversas de cambio social, llevadas a cabo en Colombia y en el mundo, para generar conciencia sobre el rol individual y colectivo en dichos procesos.

Por ello, es necesario dejar a un lado los prejuicios en torno a las redes sociales y nuevas tecnologías, tan generalizados en el mundo académico. Pues son precisamente estas herramientas las que nos permiten llegar fácilmente y sin grandes inversiones económicas ni logísticas, a las personas sin formación académica, en cualquier rincón del territorio colombiano. Teniendo como eje transversal la utilización de un lenguaje sencillo y accesible. Para ello debemos desechar también los prejuicios sobre disciplinas como la comunicación social, la publicidad y el diseño gráfico, las cuales, sin duda, tienen mucho que enseñarnos sobre estrategias para la transmisión de la información y del conocimiento. Solo a través de un verdadero trabajo interdisciplinario y mancomunado, alejado de las soberbias de títulos y áreas micro específicas de saber, podremos democratizar los aportes fundamentales de las ciencias sociales y humanas, y darles el lugar preponderante que deberían tener en nuestra sociedad.


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Cuidar Ancianos y Máquinas de Curar

El cuidado de los ancianos y las máquinas de curar ─ L'Hôtel-Dieu                                                     Por Iván Castrillón A.                                                                                                                      Historiador, Colombiakrítcia

Charles Marville, L'Hôtel-Dieu, du quai Saint Michel. París IVe. Vers 1867 - Vergue. Wikimedia Commons

El cuidado de los ancianos desde la Grecia Clásica se suele repartir entre la familia y las instituciones asistenciales, así transcurrió en la Edad Media entre los hospedajes u hospitales para peregrinos y pobres, y los monasterios-hospitales para los ancianos acomodados. Pero hubo que esperar hasta finales del siglo XVIII para que los hospitales se reformen y se conviertan en máquinas de curar y no del «buen morir» y así se sumó la curación a los cuidados de largo plazo.

En el post anterior quedó la sensación de una guerra intergeneracional por los efectos de los cambios demográficos y la competencia, entre jóvenes y ancianos, por quienes finalmente asumen los costos que imponen dichos cambios. Mi amigo Mauricio me compartió un risible texto de Borges que entre otros aspectos se lee: He imaginado el argumento de una novela que por razones de ceguera y de ocio no escribiré, y que sería el reverso de la admirable «Diario de la guerra del cerdo», de Bioy Casares. El tema de ese libro es una conjuración de los jóvenes contra los viejos; el tema del mío, cuya redacción queda a cargo de cualquiera de mis lectores, es una conjuración de los viejos contra los jóvenes, de los padres contra los hijos. Examinemos las diversas y atroces posibilidades de ese argumento, que acaso nadie escribiría. Ojalá nadie, ya que sería un libro muy triste. Quizá lo habría aceptado Léon Bloy. 

Pero es obvio que el problema demográfico conlleva es a otra dialéctica en la que se confrontan unos pocos ─muy ricos─ con muchos desposeídos, donde los primeros ─pese a su bajo número─ ironicamente persisten porque han logrado el apoyo de los denominadas “clases medias” pero especialmente del grupo cuyo arquetipo lo describe muy bien los denominados yuppies.

Los dos grandes problemas de nuestro presente son el cambio climático y la inequidad. El covid-19 y sobre todo la gran mortandad entre ancianos, pobres y grupos minoritarios es la prueba de que estamos atrapados en dicho bogavante como lo señala la ONU. Esto es posible porque hemos permitido que se implante una nueva forma de «soberanía despótica» lo que muestra perspicazmente Frédéric Gros en Desobedecer, pues la mayoría agradecemos que nos hayan donado las tres condiciones de la sumisión porque irónicamente estas nos liberan de decidir y por consiguiente de asumir la responsabilidad y los miedos de sus efectos. Primero nos privan de los medios de subsistencia; segundo nos impiden cuestionar esa expropiación y por último nos convencen que así se garantiza la pertenencia a esa comunidad que se rige bajo la mirada escrutadora del rostro invisible del déspota.

Esta tensión entre vivir bajo un régimen despótico o en libertad queda muy bien resumido por la Fontaine en la fabula del lobo y el perro ─el primer famélico pero libre, el segundo lozano pero tiranizado─. Pero desviémonos un poco para poder retomar esta discusión. 

La coyuntura del Covid-19 nos convoca porque hizo visible los riesgos de ser viejo. Isabel Ortiz del Programa Global de Justicia Social resumió en los siguientes puntos la magnitud del problema que empieza por: 

  • la disecriminación en la distribución del recurso hospitalario con base en la edad
  • la alta mortandad en los asilos por abandono o recursos insuficientes, en suma por negligencia institucional. 
  • la presión de la multibillonaria industria de geriátricos y asistencia de largo plazo para rehuir la responsabilidad. 
  • Como solución propone: que los Estados de manera urgente, salden sus pasivos sanitarios e inviertan más en servicios y asistencia de largo plazo en salud para las personas mayores. 

Todo está está estrechamente relacionado con lo que Josep Vilajoana ha presentado en TEDXBarcelona como edadismo que significa una percepción y actitud sobre la vejez cargada de estereotipos, prejuicios, acciones discriminatorias y excluyentes. Con el agravante del maltrato a los ancianos cuya dinámica aún es pobremente diagnosticada, comprendida y esto a su vez está explicado con los determinantes sociales de salud que comprende la distribución desigual del empoderamiento, de la riqueza y de el acceso a los recursos. De ahí la importancia del estudio de la salud como bien económico -economía de la salud- y el privilegiar su componente de la farmacoeconomía, aspecto sobre el cual volveremos. 

La demografía del envejecimiento. [Datos

La OMS resume la dinámica demográfica actual al afirmar que la población mundial se envejece de forma acelerada. Como ya se anotó Japón es el referente obligado con un descenso sostenido de la población por noveno año y este déficit implica satisfacer las necesidades derivadas por el incremento del número de viejitos y la escasa mano de obra joven por lo cual la Abeconomía ha tenido que fomentar la diversidad laboral ampliando la participación de las mujeres, la de los inmigrantes y también la de los viejos.

Esta triple tendencia del aumento de la esperanza de vida, el descenso de la fecundidad y el aumento de los viejos centenarias hace visible la gerontogonía que como devenir impredecible debe acudir a una gerontología que redefina la economía de la salud apoyada en el diseño industrial, urbano y cultural para adecuar las infraestructuras sociales ─educación, empleo, vivienda, transporte, atención sanitaria y social─ para un desarrollo equitativo y sostenible y así disponer de los recursos para asistir a las cada vez mayores demandas de las personas mayores dependientes por efecto de las enfermedades crónicas, la multimorbilidad ─un individuo con dos o más enfermedades crónicas,─ y las discapacidades cognitivas. Por eso es significativo evaluar dos efectos de la coyuntura covid-19; por una parte cómo los sistemas de salud en el modelo de la prevención ─muy diferente la situación de la preparación coreano─, está tan mal cualificado para esta crisis que la población en general, pero en particular los ancianos, fueron desatendidos pues se redujo la atención en policlínicas y servicios descentralizados, se suspendieron consultas y actos quirúrgicos programados; descontinuando la atención de personas con enfermedades crónicas no transmisible a la vez que se genera según Mayte Sancho el denominado efecto péndulo al reforzarse los servicios del gran formato institucional que ya mostró sus grandes baches y se descuida los validados modelos domésticos con servicios flexibles centrados en la persona.

De allí la importancia del movimiento global a favor de los derechos de las personas mayores que centra su misión en cuatro factores: Ingresos, Salud, Competencias y Entornos favorables, para lo cual construyeron el índice Global de envejecimiento con el cual se mide el bienestar de las personas mayores en 96 países monitoreando cómo las políticas públicas hacen frente a los retos del envejecimiento de la población.

Los derechos de los ancianos en la coyuntura del Covid-19

Insistimos, la coyuntura ha mostrado lo expuestos que están los ancianos en el modelo de la prevención de ahí que la ONU se haya pronunciado: Las personas mayores tienen el mismo derecho a la vida que los demás durante y después del coronavirus, porque para ellas además de la manutención el factor más crítico es la salud.  Por consiguiente cuando se piensa en sus derechos específicos estos no se pueden desligar de los derechos socioeconómicos y culturales o DH de segunda generación y entre estos los 14 derechos del paciente. En consecuencia es importante como ciudadanos e interesados promover el derecho del anciano y el uso del indicador Global Health Impact que evalúa el acceso universal a los servicios de salud y medicamentos esenciales.

Elementos para una comprensión de la gerontogonía

Inventariemos algunos mojones y hagamos una rápida síntesis del devenir del cuidado de los ancianos y el desarrollo de los sistemas asistenciales. Desde la Grecia Clásica es manifiesto ese doble movimiento del cuidado de las personas mayores entre el topos o lugar de la familia, llámese hogar o casa, y la de instituciones de asistencia, por donde circularon narrativas y técnicas de tipo médico al lado de filosofía o estilos de vida sobre lo cual habrá que volver: Vitruvio relata sobre “la casa de Creso, destinada por los sardianos a los habitantes de la ciudad que, por su edad avanzada, han adquirido el privilegio de vivir en paz en una comunidad de ancianos a los que llaman Gerusía” [Trejo, C].

En la Edad Media la organización asistencial tendrá dos modelos: el de los hospitales propiciados por el Concilio de Nicea en el 325 d.C., para atender a los peregrinos enfermos siendo el primero el de San Basilio en Cesarea y que se fueron transformando en hospederías, hospitales y leproserías, lugares de acogida bajo los preceptos de la caridad para los sin techo, huérfanos y pobres. La otra ruta parte de la regla de San Benito por lo tanto en los monasterios de la orden no solo atenderán en sus hospitales, iniciados con el de Montecassino en el año 529, a sus hermanos sino también a la población creyente. En estos hospitales-monasterio se desarrolló un lucrativo negocio para albergar ancianos adinerados que se recogían y se preparaban allí para el peregrinaje a la vida eterna. Recordemos aquí que en el modelo asistencial de la Iglesia Romana sus instituciones desembocaron en la gestión del «buen morir».

La Época Clásica y la irrupción de la Salud Pública

El cuidado de los ancianos estuvo distribuido entre el espacio de la familia y los espacios asistenciales dirigido por la Iglesia distribuidos entre hospedajes para pobres y marginales y, los monasterios para personas adineradas. Pero en la época clásica se consolida el poder de los monarcas absolutistas ─luego ilustrados─ que han roto la hegemonía de la Iglesia Romana. Movimiento que tuvo entre sus iniciadores a Felipe IV de Francia a principios del siglo XIV quien destruyó la orden de los Templarios. En el siglo XVI así como el déspota tiene el poder de «hacer morir» por lo mismo tiene la facultad de «hacer vivir» y en consecuencia estos monarcas asumen la obligación cristina que tenía la Iglesia de cuidar a los desvalidos.

Por la misma época toma forma el modo de producción capitalista, que va destruyendo la producción de los talleres rurales en favor de las nuevas proto-fábricas urbanas generando importantes movimientos de desruralización. Bajo la nueva cuadratura administrativa del orden disciplinario, descrito por Foucault, se tiene varios flujos intelectuales e interesa resaltar aquí el significativo de la Historia Natural que entregó las clasificaciones como la zoología, la botánica, la nosología médica y la paleontología que se constituyeron en un zócalo fundamental para la emergencia en el siglo XIX de las ciencias de la vida.

Ya se indicó que la función asistencial de la Iglesia hacia el siglo XVI ha sido asumida por los Monarcas Absolutistas. Perdura, con cambios, el hogar espacio de referencia del grupo familiar pero la institucionalidad asistencial se desdoblará, por un lado en los asilos y por el otro los hospitales ya no como espacios para el «buen morir» donde se recibía ─como ya se indicó─, a pobres y abandonados sino también a los «anormales» enfermos mentales, alcohólicos y vagabundos.  Entonces tomemos como punto de inflexión de la deriva que integró a los cuidados de los ancianos el hospital como espacio de curación, el incendio y reformas que sufrió el Hôtel Dieu en París entre los años 1772 y 1788. La nueva biopolítica de proteger la mano de obra reorganiza la función de los espacios públicos y la arquitectura, pues se establece la policía en su doble función, una más antigua que la otra; la añeja del control y vigilancia de la población pero en especial nos interesa la orientada a regular la vida en las ciudades: fomentar la higiene y la salud pública en relación a la disposición de los cadáveres, basuras y excretas, el suministro de agua y cuidado del aire, la densidad y uso del espacio público....

Pero atañe aquí resaltar los efectos de la disrupción del hospital como máquina de curar, pues se transformó además en un recinto que favorece la innovación y la enseñanza médica.  Listemos algunos de esos efectos. Será muy importante en la consolidación de la mirada clínica y sus protocolos, allí también converge las técnicas de los cirujanos barberos y el discurso de Galeno para exudar el quirófano como el espacio de los cirujanos y sus nuevas técnicas como la anestesia, la antisepsia y la hemostasia. Hacia 1840 se consolida los laboratorios clínicos que permitirá a un Claude Bernard publicar en 1859 Introducción al estudio de la medicina experimental obra fundadora de la medicina anclada en el laboratorio con el foco en la enfermedad que viene de adentro del organismo como la diabetes. Por su parte Louis Pasteur entre 1860 y 1885 desplegó la teoría de las infecciones o las patologías de origen microbiano, es la enfermedad que llega de afuera. Por ahí, define los protocolos para la vacunación y con Lister desarrolla toda la técnica de la antisepsia médica y se tiene aquí los fundamentos de la industria farmacéutica. Finalmente Etienne-Jules Marey en 1882 inventa la cronofotografía para sus investigaciones del movimiento tanto en animales como humanos y así instauró la medicina apoyada en lo que se denomina el estudio y diagnóstico por imágenes cuyos servicios y productos hoy se apuntalan en la ingeniería biomédica. En suma, fue en torno a las máquinas de curar que se organizó el sector de la salud. ¿Pero por qué un derecho desembocó en un negocio apuntalado en la exclusión?.

La muerte de los viejos se explica por la organización y control empresarial de la Salud.

Los monarcas ilustrados, a su pesar, dieron paso al Estado Nacional el cual recibe la obligación moral ya no de «hacer morir» sino de «hacer vivir» y para eso se tuvo que desarrollar los Sistemas de Seguridad Social. El problema es que el actual escándalo de la muerte de ancianos nos señala un fracaso, por lo menos parcial, pues este conocimiento que se desprendió de las máquinas de curar debería estar abierto y disponible para todos, pero ha sido apropiado bajo diferentes modelos de negocios por las empresarios privados, alegando derechos de propiedad intelectual cuyo objetivo es fomentar el aprendizaje y la creación de nuevas productos. Asunto que siempre fue mentiroso pero que hoy se agrava pues es utilizado para preservar un orden empresarial ya perimido que para el tema que nos ocupa es especialmente crítico, el del acceso a los servicios de salud con calidad y los medicamentos esenciales. Este problemas y sus debates es el que hemos querido aquí preparar para presentar en el siguiente post.


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Borges Ingenioso

Por Mauricio Castaño H

Historiador, Colombiakritica.

Una experiencia mística es secreta, inefable, como el acto del amor o la creación del arte. En el arte y el amor, cuando son genuinos, tratamos de romper una barrera. Si lo logramos, alcanzamos una especie de experiencia mística. Estela Canto 

Borges el maestro de la adjetivación y la brevedad, el místico, el Borges preso del infierno, y libre en sus últimos años de su vida, es la visión que se desplegará en estas breves líneas muy inspiradas en la Estela Canto de su Borges á Contraluz. Simplemente será provocación para leer su libro. Lo místico borgiano de seguro dará batería a su literatura. fue su convicción el que “todos somos entidades cerradas, sólo podemos adivinar a los otros y, por lo general, vemos en ellos lo que queremos ver.” y esta apreciación va muy de la mano de aquella idea que expresa que un hombre es todos los hombres, cada quien es una entidad cerrada, indescifrable, imposible conocerles.

Esta referencia destacará aspectos de Borges, conocidos pero en los cuales se quiere insistir, son ellos su admiración infinita y obediencia ciega a mamá Leonor, que lo hizo un ser particular. La pasión por los cuchilleros proveniente del valor y hombría de una época ya ida pero resonante en su madre que le influyó y se cree impuso, el matar era su concreción en su literatura y si no había sangre era por la decisión de enterrar vivas a las víctimas. De lo imaginario incesante puede decirse que creyó éste mundo siempre fue el reflejo de otro. Quizá su preferencia a ver nebuloso sin preocuparle la nitidez, razón por la que rechazaba los lentes. Para Estela Canto, sus limitaciones, sus dramas, su timidez, miedos, dolor y fracasos fueron potencia para su literatura universal. Pero ayudémonos en las notas, brevemente comentadas, del libro Borges a Contraluz de ésta autora.

La preferencia por los cuchilleros, las lanzas y los gauchos le viene por su madre Leonor, matrona, dominante sobre Borges. Canto recuerda que en el cuento la Intrusa, fue aquella quien sugirió el final truculento: dos hermanos comparten una misma mujer, uno se enamora, el otro siente celos por perder a su hermano, decide matarle y seguir en lo que estaban como si nada hubiera pasado. Acá lo sugerido por doña Leonor: «Termínalo de la manera más simple. Hay que poner: “¡A trabajar, hermano! Después nos ayudarán los caranchos. Hoy la maté…, que se quede ahí con sus pilchas. Ya no hará más perjuicios.”»  Borges termina el cuento así: «Se abrazaron casi llorando. Ahora los ataba otro vínculo: la mujer tristemente sacrificada y la obligación de olvidarla».

Dejemos el comentario de Estela: Esos cuchilleros eran para Leonor Acevedo la imagen de lo viril. Nada podía interponerse en la relación de los dos hermanos de La intrusa. Sobrecoge la brutalidad de las palabras finales de uno de ellos, porque «la intrusa» no ha sido eliminada por estorbar, sino por odio. «¡A trabajar, hermano! Después nos ayudarán los caranchos». El hermano mayor le recuerda al menor que sólo el trabajo existe; la mujer, esa «cosa», sólo sirve para alimentar a los horribles buitres de la pampa. Y el desprecio se extiende hasta la ropa de la difunta: «Déjala ahí con sus pilchas». Estela define está relación de madre e hijo como un pacto de sangre, irracional, nada se cuestiona, todo es mandato, todo es obediencia del dominado hacia la mandona: "Era una relación parecida a un pacto de sangre entre hombres, basado en códigos secretos y ni siquiera bien entendidos por las partes. No era una relación razonable: era un mandato." Pero de la desgracia emerge lo bello, de la dificultad y la dureza salen las fuerzas para superarles o transubstanciarlos: "A fin de cuentas, él nunca habría podido ser el Jorge Luis Borges que conoce el mundo sin la rudeza, la crueldad, la devoción, la atención total, la inquebrantable sed de poder de su madre". No comentaremos sobre su vida sexual tardía que es privada y de cada quién, sólo baste referir que cuando su padre lo quiso iniciar y pidió el favor a una prostitutasu rechazo se supone comprensible de no aceptar mujer compartida con su padre. Ella, estela, le ofreció su cuerpo antes  que el espíritu ante el pedido de Borges enamorado: cásate conmigo. Tampoco aceptó.

Otro aspecto universal era el de humanidad, un hombre es todos los hombres, esa imposibilidad de definir a uno solo por su origen diverso, existe una hermandad universal que transpasan y superan los restringidos valores de parentela, de sangre o linaje familiar, todos estamos enlazados. Su sentido de humanidad: Según la estadística: "tenemos dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos… y la progresión geométrica llega al punto en que, para el año en que Colón desembarcó en América, cada uno de nosotros tiene un millón de antepasados en su linaje. Un hombre es el hijo de todos los hombres. La sangre de todos ha contribuido a formar un solo hombre. Y éste es un punto que se debe tener presente al analizar a Borges: el realismo de sus observaciones, incluso cuando parecen abstractas y hasta místicas."

Y del Borges ingenioso, creativo, genuino, fantástico, mágico producía un  efecto casi hechizo o de embrujo en su público: "La gente no lo veía como se ve a un gran escritor, un hombre excepcional, sino con la veneración que inspira un iluminado. Era la recreación de una situación religiosa, ese antiguo, olvidado sentimiento entre un bardo y su público. La gente no iba a una conferencia: iba a misa." Y si esto es poco, miremos su lado agnóstico: "A Georgie no le interesaba el problema del Bien y del Mal, la lucha entre estas fuerzas. Él se proclamaba «agnóstico», es decir, «el que no sabe»."

En primeros renglones comentamos del cruel, el sin compasión, el insentimental (el adjetivo es de Borges), el sin miedo, que en sus plumazos estaba el valor viril, la admiración de los hombres al margen de la ley: Nunca comentó las guerras religiosas y, en caso de hacerlo, sólo hubiera atendido a algún detalle macabro: «Los herejes eran quemados para evitar el derramamiento de sangre», o bien: «Las mujeres herejes eran enterradas vivas en vez de ser ahorcadas, como sus hombres, para evitar los movimientos lúbricos que suscitaban en el público los cuerpos despatarrados que se contorsionaban colgados de la soga»

El se cree indigno del cielo y del infierno, este mundo es reflejo de otro, era ante todo un hombre fantástico, veía en las rayas del tigre un lenguaje cifrado y liberador para el presidiario ya olvidado de su encierro y ocupado en descifrar el mensaje de los dioses. Pero interesa más mostrar el cielo y El infierno: El cielo y El infierno estaban dentro de nosotros, "me creo indigno del cielo y del infierno." En el libro del cielo y del infierno refiere la siguiente anécdota :

"Por un amor desinteresado San Luis el Rey mandó a Ivo, obispo de Chartres, en embajada, y éste le refirió que en el camino encontró a una matrona grave y airosa, con una antorcha en una mano y un cántaro en la otra; y notando que su aspecto era melancólico, religioso y fantástico, le preguntó qué significaban esos símbolos y qué se proponía hacer con su fuego y su agua. Replicó: El agua es para apagar el Infierno; el fuego, para incendiar el Paraíso. Quiero que los hombres amen a Dios por el amor de Dios. J EREMY T AYLOR (1613-1667)


"Dos autores constantes en su pensamiento eran Swedenborg y Dante. En Swedenborg le atraía la idea de que este mundo es un reflejo del otro: el infierno y el cielo están entre nosotros, estamos rodeados de ángeles y arcángeles. Swedenborg creía haber oído voces; quizá Borges también. Aunque nunca lo dijo, salvo en la breve alusión al poema Israel." Este es nuestro Borges fantástico.


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Los Conjurados

Por Mauricio Castaño H
Historiador
Colombiakritica
Los malvados y débiles viejos quieren derramar sangre. También se considera enterrar los cuerpos vivos. Entre más atroz el acto, mucho mejor. No dejarán títere con cabeza. Seguimos la mente asesina de Borges. Los candidatos a morir son los jóvenes, no se tolerarán dos polos disputando el reino de este mundo. O son los jóvenes prepotentes o son los débiles pero sabios ancianos, mozos irritables o viejos cascarrabias, uno de los dos debe ser quien gobierne. Aquí no se toleran puntos medios, la tierra reclama vencidos y vencedores. El mundo está hecho de guerra. Thánatos es nuestro dios cabecera. Alabanzas! Grita el avaro. A los dioses toda la sangre (el vocativo puede ser cualquier cosa). A la muerte se entrará como cuando se va a un festín. Allí empujaremos a nuestra juventud! La atrocidad senil no tendrá límites. ¡Que corra la sangre! que mueran los hombres.

Las razones para ultimar a los jóvenes son varias, si se quiere de supervivencia y consiste en apagar a tiempo (y de raíz) la ambición del joven parásito que quiere anticiparse a la herencia de sus padres proporcionándoles muerte. ¡Quién a hierro mata, a hierro muere! Está mal lo que en la vida se gana sin esfuerzo, no se valora y el despilfarro es ley. Es una errada costumbre a corregir: que sea la primera generación que luche a brazo partido para lograr lo que la segunda disfrutará y la tercera derrochará. Entre hermanos, paz no habrá, Caín mató a Abel, ganadero que quiere extender sus cercos, correr las estacas para dar más pastos a su ganado, y el agricultor que rivaliza por los invasores y dañinos cuadrúpedos que estropean sus cultivos. 

Se hará justicia por los caídos y se dará digna vejez a los que no la tienen, que sospechamos son mayoría. La sospecha no es infundada, la historia puede corroborar de los muchos asesinatos bajo este propósito. Otra será la razón del matar mozo y viene del piadoso longevo que quiere dar en sacrificio a su hijo siguiendo la respetable tradición de Abraham. Los dioses siempre agradecen la carne fresca y abundante. Quién ha dado la vida, tiene derecho a quitarla, es legítima su ejecución. El sacrificio impone su decisión en el temple del hierro y en el fuego purificador.

El humilde y modesto anciano será otro de los confabulados y clama solidaridad con un házme que mueran los míos. No ve con buenos ojos al exitoso hijo, en quien está seguro humillará y someterá a sus generaciones anteriores. Es el mismo yuppi con blue jeans apretados que legislará sin piedad quitando derechos o seguridades sociales ganadas por sus mayores y ya hechas patrimonio de la humanidad pero que la arrogancia juvenil quiere socavar poniendo en juego la vida de miles, millones de personas mayores. El dato está a la vista, a diario las pensiones son amenazadas y vueltas vulgar negocio, en otras palabras es matar a viejos. Ésta es una razón demás para entender a los Conjurados seniles en su propósito de dar muerte. La sed del derrame de sangre es de sobrevivencia.

El viejo entendido de la Revolución Industrial y la posterior época de la informática, justifica tal propósito y aduce que la robotización ya no requiere de los jóvenes y más bien son innecesarios, desechables, y por lo mismo, esos brazos caídos pueden alzarse en contra, y mejor es salir al paso. Las ciudades azules del buen vivir y buen comer son buen atrincheramiento pero sólo pueden ser pagadas por los adinerados. Urge adecuar el planeta todo.

Se impone la mente fría del criminal y la del político calculador, despiadado y experto en no dejar rastro con las manos manchadas de sangre. El matar será discreto y con engaño, esto precisa del uso de varias estrategias de aquí y de allá para no levantar sospecha. Ya hay aprendizajes muy probados, los colombianos son muy diestros en la bala anónima, en motosierras y todo el uso creativo del hierro que clama venganza. Los gatilleros, los agazapados y hábiles determinadores, los que apuntan con el dedo y aquel otro dispara. Así se urdirá el plan macabro de los matoneros.

Unas consideraciones finales de las biológicas. Por el momento se tendrá que pensar en el destino biológico sin eterna juventud pero que favorece la carne joven volviéndola más resistente a la senil, los ataques virales se ensañan más con los entrados en años que con quiénes apenas inician su vida, la naturaleza es cruel con la senectud, estos tiempos y el Covid mataviejos es prueba de esta fatalidad. Y el arma acá está a favor de estos prepotentes mozos que son inmunes o asintomáticos, van libres esparciendo ráfagas de los millones de micropartículas salivales dando muerte a los viejos. Es un tema de ciencia y de vacuna, por lo pronto pensar cómo contenerlos.

Dos párrafos claves en el texto Argumento de Borges, dieron cuerda a lo expuesto imaginario: "He imaginado el argumento de una novela que por razones de ceguera y de ocio no escribiré, y que sería el reverso de la admirable Diario de la guerra del cerdo, de Bioy Casares. El tema de ese libro es una conjuración de los jóvenes contra los viejos; el tema del mío, cuya redacción queda a cargo de cualquiera de mis lectores, es una conjuración de los viejos contra los jóvenes, de los padres contra los hijos. Examinemos las diversas y atroces posibilidades de ese argumento, que acaso nadie escribiría. Ojalá nadie, ya que sería un libro muy triste. Quizá lo habría aceptado Léon Bloy….

Los hombres débiles y malvados, que se juntan, acaso odiándose, para ultimar a jóvenes fuertes, corre el albur de parecer ridículo y de provocar la parodia; el deber del autor, del eventual autor, es hacerlo atroz. La flaqueza de los verdugos, el hecho de que tengan que ser muchos para matar a uno, les impone la obligación de ser espantosos y al mismo tiempo dignos de lástima, ya que se entiende que los años les han dado locura."




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